A dos meses de los atentados en Estados Unidos

Los uruguayos entre la indignación y el miedo 

La mayoría de los uruguayos sintió indignación el 11 de setiembre, hace hoy dos meses, cuando vio caer las torres gemelas en Nueva York. Una minoría dice que sintió satisfacción

Al ver caer las torres gemelas de Nueva York la mayoría de los uruguayos sintió indignación y una buena parte, miedo. De cada 20 uruguayos, 11 manifiestan haber reaccionado con indignación, seis con miedo, dos con indiferencia y el vigésimo restante o sintió satisfacción o se abstiene de opinar. La indignación es la reacción ampliamente mayoritaria entre colorados y frenteamplistas, mientras que los blancos se dividen casi por iguales entre los que padecieron miedo (un poco más) y los indignados (un poco menos). La satisfacción fue muy escasa en todas las filiaciones políticas (5% entre los frenteamplistas, 2% de los colorados, 1% de los blancos) y la indiferencia fue relativamente baja en todos, pero más acentuada entre los frenteamplistas (14%), algo menos entre los blancos (6%) y casi nula entre los colorados (1%). Obviamente no es excluyente que alguien haya sentido indignación y miedo, o indiferencia y miedo. Lo que se pretende es buscar frente a cuatro tipos de sentimientos cuál es el prevaleciente; dos de esos sentimientos apuntan a una actitud valorativa frente a los hechos (indignación o satisfacción) y los otros dos dicen en cuanto al impacto emocional sobre la persona, sin valoración directa (miedo, indiferencia).
Al tiempo de los atentados vinieron los bombardeos a Afganistán, país acusado por Estados Unidos (con el apoyo de buena parte de la comunidad internacional) como cómplice de los hechos en tanto protector de Osama Bin Laden y su organización Al Qaeda. Importa comparar la reacción de los uruguayos ante los dos tipos de hechos: los atentados y los bombardeos. Y también es significativo el método a utilizar. Por un lado se hace la pregunta directa: ¿Usted está de acuerdo o en desacuerdo con ...? y por un lado se indaga sobre las torres gemelas y, por otro, sobre los bombardeos a Afganistán. Pero a parte se pregunta a la gente si está de acuerdo o en desacuerdo con frases, opuestas y extremas, cada una de las cuales tiene un justificativo. En un caso se afirma "Estados Unidos se tiene bien merecido los ataques a las torres gemelas, por lo que ha hecho en otras parte del mundo, como en Vietnam, Centroamérica o el apoyo a las dictaduras de esta región", y en la otra: "Afganistán se tiene bien merecido los bombardeos, por proteger y apoyar a terroristas que han matado gente de muchos países y sembrado el miedo en todo el mundo".

Ante ambas preguntas se obtienen comportamientos similares. Los uruguayos rechazan ambos hechos, aunque es algo mayor el rechazo a los atentados a las torres que a los bombardeos sobre Afganistán. En un balance neto de acuerdos y desacuerdos, los bombardeos presentan un desacuerdo neto de 72 puntos y los ataques a las torres un desacuerdo de 88 puntos.

Cuando a la gente se la pone frente al juego de frases, en las cuales se deslizan justificativos a uno u otro hecho, crecen los apoyos y además la reacción de la gente es similar frente a uno y a otro acontecimiento. Los desacuerdos con las frases justificativas son prácticamente iguales (71% en el caso de las torres, 70% en el de Afganistán) y los acuerdos también son similares.

Entre los frenteamplistas hay un 26% que considera que Estados Unidos se merece lo que le ocurrió, pero el doble de frenteamplistas (56%) piensa lo contrario y está en desacuerdo con esa tesis justificativa. Entre los blancos el 33% entiende que Afganistán se tiene merecido los bombardeos por proteger al terrorismo, pero también son mayoría los que disienten con esto (56%).

El 55% condena por igual y con igual firmeza los ataques a las torres gemelas y los bombardeos a Afganistán, un 15% de alguna manera explica los atentados y otro 15% explica los bombardeos; y el restante 15% se sitúa entre una postura neutra o no opina. La cuarta parte de los que están de acuerdo con que Estados Unidos se tiene merecidos los ataques a su vez manifiestan haber sentido indignación cuando ellos se produjeron.


 

Publicado en diario El Observador
noviembre 11 - 2001