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Para Naciones Unidas Uruguay es un país de alto desarrollo humano, ubicado en el lugar 37 del mundo; los uruguayos lo ven en el puesto 55

Desde 1990 las Naciones Unidas elaboran el Indice de Desarrollo Humano, que mide el nivel socioeconómico de los países. Toma en cuenta tres elementos: uno es la longevidad, es decir, la expectativa de vida al nacer; otro el nivel de educación, medido por un lado en base al porcentaje de alfabetismo y por otro en las tasas de escolaridad en la enseñanza primaria, secundaria y terciaria; y en tercer término toma la renta media por habitante (el producto bruto interno per cápita). El estudio abarca a más de 180 países, de los cuales 174 son clasificados en el ranking, en tres grandes categorías: alto desarrollo humano (48 países), de desarrollo medio (90) y de bajo desarrollo (36). El escalón más bajo, el de naciones de bajo desarrollo humano, es encabezado por Pakistán y cerrado por Sierra Leona, el último en todo el planeta. El escalón intermedio, el que comprende a más de la mitad de los países, el de un desarrollo medio o subdesarrollo leve, es liderado por Trinidad-Tobago, Letonia y México, y cerrado por Camerún y Congo. En tanto, el nivel de privilegio, el de países desarrollados, tiene a la cabeza (por su orden) a Noruega, Australia, Canadá, Suecia, Bélgica y Estados Unidos; los últimos lugares son ocupados por Croacia, Lituania y Qatar. En este escalón de naciones de alto desarrollo hay cinco países latinoamericanos y caribeños: Barbados (31 en el ranking), Argentina (34), Uruguay (37), Chile (39) y Costa Rica (41). Los otros dos países del Mercosur se encuentran en el tramo de países de desarrollo medio: Brasil en el lugar 75 de la tabla y Paraguay en el 88.

En los 11 años de elaboración de este ranking de países, Uruguay se mantuvo siempre en el nivel de alto desarrollo, y en el 20% de países mejor clasificados. Su techo fue el lugar 30 y su piso el 39. Se ha movido más o menos parejo con Argentina y Chile, a veces por encima y otras por debajo de ellos. Tres países de fuerte influencia en la sociedad y la cultura rioplatenses están siempre en mejor ubicación en el ranking que Uruguay, Argentina y Chile: Francia ocupa el lugar 13, Italia el 20 y España el 21.

Pero la percepción de los uruguayos sobre Uruguay, los vecinos y los países de influencia es mucho más crítica. La excepción es Brasil, país que está muy por debajo de Argentina, Chile y Uruguay en el ranking de Naciones Unidas y que la población uruguaya ve similar a los tres. Mientras Argentina, Chile y Uruguay se ubican entre el 34 y el 39 lugar del ranking mundial, los uruguayos los ven ubicados entre el lugar 55 y el 57. Brasil está en el puesto 75 según Naciones Unidas y los uruguayos lo ven de igual a igual con Chile, apenas por debajo de Uruguay y por encima de Argentina. Pero el desfasaje también se da con Francia, España e Italia, a los que se ve alrededor de 10 lugares más abajo del que están en el Indice de Desarrollo Humano.

La mayoría absoluta de los uruguayos (el 51%) cree que Uruguay está en el ranking mundial muy por debajo del lugar que le otorga Naciones Unidas. Lo ven como un país de desarrollo escaso. Por el contrario, un 18% lo ve mejor posicionado (cree que está entre los primeros 20 del mundo) y un 22% coincide con el organismo internacional en situar al país entre los segundos 20 (es decir, entre el lugar 21 y el 40). Es interesante que el 91% tiene una opinión definida y tan sólo el 9% se refugia en el no sabe o no contesta.

El conjunto de la población sitúa promedialmente a Uruguay en el lugar 55, pero hay diferencias importantes en función de la inclinación política, la edad y el eje capital-interior. Para los montevideanos está en el lugar 63 y para la gente del interior en el 48. Los blancos ven al país en el puesto 43, los colorados en el 47 y los frenteamplistas en el 60. Es más negativa la visión cuanto más joven es la gente: para los mayores de 60 años Uruguay está en el lugar 48, para los adultos medios en el 52 y para los jóvenes (las personas de 15 a 30 años) en el puesto 62. En cambio, no hay diferencias significativas según el nivel socioeconómico. En consecuencia el país es visto como más desarrollado por los blancos y colorados, los habitantes del interior y los mayores, y más tercermundista por los frenteamplistas, los jóvenes y los residentes en la capital.

 

 
Publicado en diario El Observador
julio 28  - 2001