Desde el nacimiento del Estado
moderno (circa 1916) hasta 1938inclusive los
partidos tradicionales como conjunto representaron
de manera estable las nueve y media décimas del
electorado, y de 1942 hasta 1966 las nueve décimas.
Luego vino la persistente e ininterrumpda caída: 7
½, 7, 6 ½, 5 ½, 4½. Aquellas estabilidad fue posible
en virtud de tres elementos: el mantenimiento de la
adhesión de los votantes a uno u otro partido
tradicional o el deslizamiento exclusivamente entre
ambos y no hacia fuera del conjunto, la captación de
los migrantes y la reproducción intrafamiliar e
intergeneracional del voto, es decir, cada elector
que muere es sustituido por un nuevo inscripto de la
misma filiación política. Cuando el voto se
reproduce intergeneracionalmente, los cortes etáreos
del electorado arrojan franjas similares: no hay
predominio de ningún partido sobre los jóvenes, los
adultos medios o los mayores.
A partir de 1966-71 comienza
el proceso de traslación del voto del conjunto
tradicional al conjunto desafiate, que cnfluye en el
actual Frente Amplio, de persistente e
ininterrumpido ascenso, en paralelo al decaimiento
de los partiodos tradicionales. Uno de los elementos
que jugó en este proceso es naturalmente el
desplazamiento de votantes de un conjunto al otro.
Pero otro,de alta significación, es que se rompió la
reproducción intrafamiliar e intergeneracional del
voto. Dicho en otraspalabras: antes en un hogar
blanco surgía un joven votante blanco, en un hogar
colorado, uno colorado; ahora, en un hogar blanco o
colorado surge prevalentemente un votante
frenteamplista (obviamente, en términos de
predominancia y no de dominio excluyente).
Este fenómeno determina la
siguiente composición del electorado en 2004,
estudiada a partir de la clasificación deternida de
los casi siete mil circuitos electorales (mesas de
votación) en tres tramos de edad:
EN PORCENTAJES SOBRE EL
TOTAL DE VOTANTES
|
|
Todo el electorado |
Mayores
(52 y + años) |
Intermedios
(33 a 51 años) |
Jóvenes
(18 a 32 años) |
|
Frente Amplio |
50.4 |
39.5 |
52.2 |
56.5 |
|
P.Nacional |
34.3 |
40.8 |
32.8 |
31.1 |
|
P.Colorado |
10.4 |
15.1 |
10.0 |
7.8 |
|
Partidos radicionales |
44.7 |
55.9 |
42.8 |
38.9 |
Como surge con absoluta nitidez, los partidos
tradicionales son una fuerza con clara
preponderancia en el electorado mayor (donde se
sitúan casi en el 56%), son minoría (apenas por
encima del 40%) en el nivel intermedio y una fuerza
claramente minoritarias entre los jóvenes, donde
están claramente por debajo del 40%. A la inversa,
la izquierda arranca con menos del 40% entre los
mayores, obtiene la mayoría absoluta en el nivel
intermedio y la consolida entre los jóvenes. La
diferencia entre la izquierda y los partidos
tradicionales es negativa en 16.4 puntos entre los
mayores, positiva en 9.4 puntos en el nivel
intermedio y altamente positiva en 17.6 puntos entre
los jóvenes.
Es necesario precisar que el recambio demográfico
que impacta sobre el contingente electoral se
compone de tres elementos:
1.
El recambio biológico, es decir, las bajas
producidas por muerte y las altas generadas por
mayoridad
2.
Los movimientos migratorios, es decir, las
altas producidas por inmigración de habilitados para
votar y las bajas producidas por emigración
3.
Las suspensiones y recuperaciones de
ejercicio de la ciudadanía, es decir, las bajas
producidas por procesamientos o sentencias penales y
las altas, por extinción de las penas o clausura de
los procesamientos.
El estudio no incursiona en los últimos dos
aspectos y se centra exclusivamente en los cambios
biológicos ¿Qué pasa exclusivamente con ellos? En
las elecciones del 25 de octubre de 2009 dejará de
votar unas 205.000 personas, en una forma
preponderante de los que en 2004 eran mayores de 51
años. Por otro lado habrá unos 281 mil nuevos
votantes (dependiendo del factor emigración). Si se
toma la hipótesis de que no exista ningún cambio de
orientación política entre los actuales votantes y
que los nuevos votantes se comportan exactamente
igual que los jóvenes, se darían estos cambios:
PROCESO DE RECAMBIO BIOLÓGICO[2]
|
|
VOTOS 2004 |
BAJAS |
ALTAS |
BASE
2009 |
% |
|
FA |
1125 |
81 |
158 |
1202 |
52.1% |
|
PN |
765 |
84 |
87 |
768 |
33.3% |
|
PC |
231 |
31 |
22 |
222 |
9.6% |
|
Otros |
109 |
9 |
14 |
114 |
4.9% |
|
TOTAL |
2230 |
205 |
281 |
2306 |
100.0% |
|
|
|
|
|
|
|
|
PP.TT. |
996 |
115 |
109 |
990 |
42.9% |
* P.Independiente, En Blanco, Anulados, otros
partidos
El factor biológico incrementa la diferencia del
Frente Amplio sobre los partidos tradicionales en
83.000 votos, lo que amplía la ventaja
frenteamplista en 1.7%, es decir, llevaría el voto
del FA de 50.4% a 52.1%.
Esto es lo que puede considerarse el inventario
de partida para las elecciones nacionales de 2009 y
los porcentajes a partir de los cuales deben
compararse los resultados del 25 de octubre de 2009.
Todo punto porcentual del Frente Amplio por debajo
del 52.1% es una pérdida neta, toda variación del
Partido Nacional respecto al 33.3% es variación neta
y toda votación del Partido Colorado por encima del
9.6% es ganancia neta. En otras palabras, una
repetición exacta del resultado porcentual de 2004
implica una pérdida de 1.7% para el Frente Amplio,
una ganancia de 1.0% para el Partido Nacional y una
ganancia de 0.8% para el Partido Colorado.
El total de votantes estimados (2306 miles de
votos) es lineal, producto de tomar los votantes
habidos en 2004 más las altas menos las bajas, sin
considerar otros efectos que puedan detraer esa
cifra. El total de votantes validados de 2004 fue de
2230 miles sobre una población de 18 y más años de
edad de 2309 miles, lo cual representa el 96.4%; si
al total de votantes validados se detraen 18 mil
personas que se estima provinieron del exterior, el
total de votantes validados residentes en el país se
estimaría en 2212 miles, lo cual representa el 95.6%
de la población residente mayor de edad. La
diferencia de 3.4% puede explicarse por las
justificaciones de no emisión del sufragio,
inscripciones tardías (personas no inscriptas en el
Registro Cívico Nacional que regularizaron su
situación en 2005), personas con ciudadanía
suspendida y residentes extranjeros.
De lo anterior surgen dos conclusiones
fundamentales. Una es la más obvia de todas que no
merece fundamentación: todo partido o conjunto de
partidos minoritarios necesitan para devenir en
mayoritarios restarle votos al partido mayoritario,
es decir, lograr que se produzca el desvío de votos
de una parte hacia la otra, provocar un swing. Pero
la segunda conclusión es fundamental desde el punto
de vista estratégico: el futuro de los partidos
tradicionales está en que se revierta esta
tendencia. La batalla histórica está en la captación
de los jóvenes en general, pero en particular entre
los que están en proceso de socialización política,
de elegir su opción electoral por primera vez.