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Las dificultades en la Universidad de la República ante el
impacto de la educación superior privada
Oscar A.
Bottinelli.
Versión no corregida por
el expositor
JOSÉ IRAZÁBAL: El presidente de la
República y el ministro de Educación y Cultura promueven el
fortalecimiento y la colaboración en la educación
universitaria superior, de la Universidad de la República y
las universidades privadas. Pero en la universidad estatal
hay comportamientos opuestos: desde quienes siguen esa
complementación hasta quienes persiguen a la gente vinculada
con las universidades privadas. A propósito de estas
actitudes opuestas, el politólogo Oscar Bottinelli, director
de Factum, nos propone esta mañana, en nuestro primer
espacio de análisis político de 2006, comenzar a analizar
algunos aspectos de este primer año del gobierno
frenteamplista. El título de su análisis: “Las dificultades
en la Universidad de la República ante el impacto de la
educación superior privada”.
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OSCAR A. BOTTINELLI: Vamos a dedicar el mes de enero a
algunos temas que sin duda impactan, han generado algunos
éxitos y dificultades para el gobierno y son temas en
general pendientes para todo el corriente año, el año que
políticamente se inicia entre febrero y marzo.
Uno de los temas tiene que ver con la educación
universitaria, que es mucho más que educación. Es educación,
investigación científica, difusión del conocimiento.
En los planes del gobierno apareció muy claro en la campaña
electoral, en los discursos y los planteos del candidato a
presidente de la República, doctor Tabaré Vázquez, y aparece
con mucha fuerza tanto en las intervenciones del presidente
de la República, la que ha hecho ante el Consejo de Rectores
de las Universidades Privadas, la que ha hecho en la
Universidad Católica, la que ha hecho en general en temas
educativos, como en discursos del ministro de Educación y
Cultura como en documentos del Ministerio de Educación y
Cultura (MEC), que todos apuntan a un concepto básico:
Uruguay, aparte de encarar y resolver los problemas
concretos, puntuales, urgentes, tiene que apostar al futuro.
Y la apuesta al futuro pasa por una fuerte dedicación de
esfuerzos y de recursos a la capacitación superior y la
investigación académica. Y eso no puede hacerse con los
solos recursos del Estado, sino con la conjunción de los
esfuerzos de todos los que están en la actividad educativa
superior. Es decir, la Universidad de la República y las
universidades y los institutos universitarios privados.
Mediante la conjunción y la coordinación de todos los
esfuerzos es que Uruguay podrá tener una alta dedicación y
altos resultados en materia de investigación y capacitación.
Esta es la posición del gobierno, que viene complementada
con una postura desarrollada a través del Ministerio de
Educación y Cultura, de buscar una certificación de la
calidad, una evaluación de todos los cursos universitarios
que se dan en Uruguay, tanto privados como públicos.
Considera que no debe darse por sí que las instituciones
públicas están cumpliendo con los niveles adecuados de
exigencia y calidad, y se requiere, por lo tanto, una gran
evaluación.
Hay un lugar central que es el Consejo de Enseñanza
Terciaria Privada, que integran tres miembros de la
Universidad de la República, dos del Ministerio de Educación
y Cultura, uno del Codicen y dos por las instituciones
universitarias privadas. Siempre lo ha presidido un
representante del MEC, y por primera vez lo preside un
representante de la Universidad de la República. En el
correr de este año se habilitaron ya varias licenciaturas
con un nivel de exigencia alto en la medida que la
Universidad de la República está impulsando, junto con el
Poder Ejecutivo, niveles importantes de calidad y de
exigencia para la habilitación de las instituciones
privadas.
El problema mayor que está presentando esta política es la
inexistencia de una posición común en toda la Universidad de
la República.
La Universidad de la República inicialmente partió del
supuesto de que en Uruguay la enseñanza universitaria debía
ser estatal monopólica, lo cual no surgió de ningún debate
nacional a lo largo de su historia. No salió de ningún
planteamiento ideológico. Porque en general los planteos
ideológicos van desde la libertad de enseñanza. Puede haber
públicas, puede haber privadas, y los padres en el caso de
menores o los propios adultos son los que eligen dónde van a
estudiar. O, cuando se ha manejado la idea de que el Estado
debe dirigir y ejecutar directamente toda la enseñanza, se
considera que es toda, es decir Primaria, Secundaria y
superior. Incluso, como régimen mixto, cuando se parte de
una concepción estatal central y se abre un poco a que pueda
haber cosas no estatales, lo que se abre es lo superior. Es
decir, la enseñanza donde se manejan adultos. Y se
consideraba que donde se manejaban menores debía haber
intervención estatal. Estos eran los dos grandes ejes
ideológicos. Sin embargo, en Uruguay, por la praxis se dio
un juego de instituciones públicas y privadas abiertas en
todo el país, tanto en la enseñanza escolar como en la
enseñanza media. Los hechos llevaron a que hasta hace 21
años exactamente hubiera solamente una institución
universitaria estatal. La aparición de las instituciones
universitarias privadas generó un difícil proceso de
reacomodación en la izquierda en general y en la universidad
estatal en particular.
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OAB – Hecho este planteo sobre las dificultades que hay al
interior de la Universidad de la República, encontramos que
en estos 21 años de pasarse a una actitud combativa y
resistente, de ideologizar el tema y considerar que la
existencia de universidades privadas era producto de algo
así como un modelo neoliberal (calificación que no se
atribuía a que hubiera escuelas y liceos privados, lo cual
marca una cierta falencia en la estructura lógica del
planteo), la izquierda fue virando al extremo de que hoy la
postura oficial del gobierno de izquierda, del gobierno
frenteamplista, es la que dijimos al comienzo del análisis,
la del presidente de la República, la del Ministerio de
Educación y Cultura, e incluso la posición expresa de la
Universidad de la República, el Consejo de la Educación
Terciaria Privada es exigencia de calidad a la enseñanza
privada, pero no combate a la misma, y exigencia de calidad
a la Universidad pública también.
En la propia Universidad se va abriendo cada vez más camino
a la idea de que tiene que haber interacción, colaboración.
Hay, por supuesto, algunas áreas de rechine. Entre otras
cosas porque hay algunas facultades que compiten con
instituciones universitarias privadas en la obtención de
financiamientos, tanto nacionales como internacionales para
proyectos. Se presenta una facultad o un departamento de una
facultad pública compitiendo con un instituto universitario
privado y ahí son lógicas de competencia de mercado, no
entra nada ideológico.
Nosotros hemos señalado algunas veces a la Facultad de
Ciencias Sociales, no sólo porque pertenecemos a ella, como
una de las –nadie está diciendo que es la única ni la
principal– que han logrado interactuar con una gran
complementación con lo privado.
Para empezar, con el hecho de que tiene docentes (con
dedicación total o no) exclusivos de la Universidad de la
República, pero también tiene docentes que son de la
Universidad de la República y de las universidades privadas.
En el caso de Ciencias Sociales son el Instituto
Universitario CLAEH, la Universidad Católica y la ORT.
Se dan casos de personas que han estado presidiendo un
instituto universitario privado y con una altísima carga de
dedicación, con 40 horas de Grado 5, en la Universidad de la
República y todo esto ha convivido con éxito. Actividades
conjuntas del Instituto de Ciencia Política de la
Universidad de la República con la Universidad Católica,
hechas en la Sala Maggioli, donde se reúne el Consejo
Directivo Central de la Universidad de la República.
O el servicio de mails, de comunicaciones, de la facultad,
difundiendo que hay cursos que abre un instituto privado,
que hay plazos de inscripción, que hay becas, que hay
seminarios, que hay jornadas, difundiendo todo.
En el otro extremo ha habido actitudes muy fuertemente
persecutorias. En la Facultad de Odontología ha sido muy
claro. En la Facultad de Medicina, la creación de una
escuela de medicina privada en el departamento de Maldonado,
del Instituto Universitario CLAEH, crispó mucho. Y
últimamente hay actitudes persecutorias, aún sin preocuparse
del mantenimiento de la calidad del plantel docente, en la
Escuela de Tecnología Médica. Aquí las persecuciones son
mediante campañas que hacen recordar regímenes de tipo
dictatorial.
Lo curioso de esto es que no hay una coherencia en estas
actitudes. Porque se persigue a la gente que tiene actividad
en la enseñanza privada uruguaya, pero por otro lado se hace
convenios con universidades privadas e incluso universidades
religiosas del exterior, se asiste a cursos, congresos, se
recibe pasajes, estadías de universidades privadas del
exterior.
Evidentemente no es nada ideológico. Y acá lo que se ve es,
o corporativismo, que es bastante claro en la Facultad de
Medicina, o directamente “personalismos”. Es claro en la
Escuela de Tecnología Médica. Lo que se busca es tratar de
que quede sujeta, toda la actividad de las disciplinas, a
las personas que están dirigiendo la enseñanza pública. Y
por lo tanto tener un control del manejo de la disciplina,
una especie de reino del gallinero. Esto crea un problema
que comienza a discutirse, que es : cuidado, se están usando
dineros públicos, dineros de la sociedad en su conjunto para
beneficios en definitiva de privados, que pueden no
embolsarse el dinero en el bolsillo, pero sí usar eso como
trampolines de desarrollo personal y perseguir a todo lo que
le pueda hacer sombra.
En esta ecuación, claramente la posición oficial de la
izquierda, del Frente Amplio en el gobierno es de amplia
colaboración y aparecen reductos que -en tanto más débiles y
más minoritarios- están más crispados en una posición que
–objetivamente- está implicando una posición de sabotaje al
gobierno, de oposición al gobierno, de desestabilización de
una política de gobierno de buscar coordinar e interactuar
toda la educación superior del país, tanto la pública como
la privada.
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