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El retiro de ENCE y un país que pelea en solitario
Oscar A. Bottinelli.
Versión corregida por
el expositor
EMILIANO COTELO:
Después de los anuncios del nuevo presidente de ENCE, Juan
Luis Arregui, hoy el politólogo Oscar A. Bottinelli,
director de Factum, se detiene en esta situación. Nos
propone: “El retiro de ENCE y un país que pelea en
solitario”. ***
EC - Tú hablas de retiro de ENCE. ¿Cómo arranca esta
visión del caso? OSCAR A.
BOTTINELLI:
Empecemos por analizar las señales. El presidente de ENCE,
el número uno, anunció que este proyecto se cierra, el
proyecto Celulosas de M’Bopicuá. Esto no es Dancotex, que es
desarmar unas máquinas en Montevideo, embalarlas –que lleva
unos días–, cargarlas en un camión, desembarcar en Colonia,
rearmarlas y en cuestión de días hay está todo terminado.
Acá es empezar de nuevo.
Hay una zona franca concedida, un permiso industrial para
construir en la antigua estancia de M’Bopicuá, un permiso de
la Intendencia Municipal de Río Negro, una habilitación
ambiental (que lleva un largo proceso de presentación, una
evaluación, una audiencia pública como la que se hizo en
julio de 2003 en Fray Bentos). Y no hay que olvidar que una
misma planta al cambiar de lugar cambia la relación con el
medio, es decir, la misma planta, aunque siempre hay aire,
agua y tierra, puede impactar distinto sobre la tierra,
sobre el agua y sobre el aire en un emplazamiento diferente,
sujeto a otro tipo de elementos ambientales. Por lo tanto es
empezar de nuevo. Y además, si la planta se va a trasladar
adonde sea al borde del Río Uruguay, la República Oriental
del Uruguay va a tener que analizar los impactos políticos
que implica poner una planta de celulosa sobre el río.
EC - Por ejemplo en Casablanca, donde ENCE ha comprado un
predio. Pero ni siquiera está claro que sea ahí.
OAB - Nada está claro. Pero además, desde el límite norte
entre Uruguay y Argentina del Río Uruguay, hasta Punta
Gorda, donde termina el río Uruguay, opera la jurisdicción
de la CARU y el Tratado del Río Uruguay, con todos los
procedimientos que conocemos y que tanto ha invocado
Argentina. Este proceso, sólo el uruguayo, a marcha forzada,
con viento a favor, puede llevar un par de años desde el
momento en que se inicie la presentación de todo ante la
Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA). Por lo tanto
acá lo que se anunció fue la clausura de un proyecto y la
intención de hacer uno nuevo que tiene que hacerse casi
desde cero. EC - Según lo que se
informó ayer sería un proyecto mayor, para producir más
pasta de celulosa. OAB - Si es
mayor la planta ya no es la misma, razón por la cual todo el
estudio lleva más tiempo. EC - Un
gran desconcierto. OAB - Lo primero
es esto: ENCE se retiró. Luego veremos si hace o no un nuevo
proyecto. Así como Stora Enso dice que va a hacer un
proyecto. ENCE pasó de la calidad de inversor en ejecución a
una de las tantas empresas que pueden llegar a invertir en
Uruguay. EC - Habría que recordar
el contexto, los antecedentes. OAB
- Tenemos que recordar dos tipos de antecedentes. Primero el
político uruguayo. ENCE, estaba controlada por la Caixa de
Galicia (una institución financiera a su vez controlada por
el gobierno de Galicia), lo que implicaba para Uruguay un
cierto respaldo. Consiguió –en una labor muy eficiente
realizada dentro del país– el apoyo de una muy buena parte
del país y de casi la totalidad del sistema político, en una
paciente labor de varios años hacia ese sistema político,
hacia el sindicalismo, hacia la sociedad en su conjunto.
Pero entre diciembre de 2005 y febrero de 2006 empieza el
principio del fin con el cambio de autoridades en Uruguay,
cuando se produce la salida de la ingeniera Rosario Pou, lo
que ya fue una señal de que algo raro se acercaba. Al poco
tiempo se produce el operativo de cambio de control de la
empresa, la Caixa de Galicia se desprende en etapas y hay un
grupo inversor cuya cara es el señor Arregui, que es uno de
los inversionistas (hay otros que no aparecen).
De un día para el otro cambia la conducción y Uruguay se
encuentra con que después de haber tenido una relación con
el gobierno de Galicia, con la Caixa de Galicia, que le daba
un respaldo político, un respaldo de seriedad al proyecto,
aparecen unos inversores que ponen y sacan proyectos,
jugando con que pueden entrar y salir en función de
intereses que pueden ser más especulativos de bolsa –que es
lo que se comenta en España– que de inversión o de
radicación, que era lo que había entusiasmado al sistema
político, al sindicalismo, a la sociedad uruguaya. Había
entusiasmado que era un proyecto de radicación de capitales
y no una inversión golondrina. EC -
¿Qué deja ENCE? OAB - Deja por el
camino muchas cosas. ENCE había construido una reserva de
fauna y flora en M’Bopicuá, que era visitada por el público
en general y particularmente por escolares, que ya no se
visita más, está cerrada al público; una gran actividad de
apoyo a la zona –escuelas, barrios, actividades culturales y
deportivas–, incluyendo Young y Nuevo Berlín, es decir,
saliendo de Fray Bentos; se cerró la investigación –había
todo un departamento de investigación en Uruguay–; deja el
puerto que construyó y la planta chipeadora al lado del
puerto. EC - En M’Bopicuá fueron 30
millones de dólares de inversión.
OAB - Y una zona franca. Despidió a todos los investigadores
y desarmó toda la estructura. No se puede decir que una
empresa no se va cuando queda prácticamente con lo necesario
para abrir la puerta y limpiar el piso.
EC - Mantiene en pie todo lo que implica la actividad
forestal en sí misma. OAB - Los
árboles se quedan, y hay que seguir cortándolos y
vendiéndolos para obtener un retorno. Lo que queda es
Eufores, que fue el origen de la inversión en Uruguay, la
parte forestal. Pero no se sabe muy bien qué pasa con
Ibersylva, la empresa de servicios forestales.
Hay un tema importante que no se ha manejado: ENCE tenía un
préstamo de 400 millones para la construcción de la planta
de celulosa en M’Bopicuá, préstamo que esta nueva
administración devolvió hace pocas semanas. Además se
descabezó la empresa en España, y se anuncia el cierre de
todas las oficinas en Madrid y su traslado a Pontevedra.
EC - Con esos datos se completa un panorama que despierta
aun más interrogantes. ***
EC - ¿Por qué hablabas de un país que pelea en solitario?
OAB - Primero repasemos: un país que se jugó por la
inversión extranjera, todo el país, no sólo los partidos
tradicionales que venían favoreciendo esta inversión
extranjera, sino también el gobierno de izquierda que se
puso la camiseta. Se jugó todo el país por España y
Finlandia, por las inversiones de España y Finlandia,
soportó el corte de los puentes, sufrió la industria
turística, obtuvo el apoyo de la Unión Europea, triunfó en
La Haya, y ahora la imagen es que ganó en la cancha y pierde
en la liga.
Hay un juego de los inversores. Hacía algunas semanas se
rumoreaba que la empresa ENCE estaba en negociaciones con el
gobierno argentino y que el gobierno de España estaba en
negociaciones con el gobierno de Argentina. Nos viene a la
cabeza aquella imagen distendida, de dos grandes amigos, de
José Luis Rodríguez Zapatero y Néstor Kirchner, con vasos en
la mano, frente a un televisor, mirando un partido de
Argentina a fines de junio, en el Campeonato del Mundo. Sin
duda estamos a pocos días de una cumbre que tiene a España y
al rey como centro, el “commonwealth de España”.
EC - La Cumbre Iberoamericana que se va a desarrollar acá
en Montevideo. OAB - Que se va a
realizar en Montevideo los días 4 y 5 de noviembre, más la
precumbre del 3 y las reuniones de organización de los días
1 y 2 de noviembre. La Cumbre Iberoamericana es un gran
escenario para España y el rey de España. España la ha
manejado como Gran Bretaña manejó al commonwealth, el
continuador de su antiguo imperio, y esto, más el conflicto
por lo que Uruguay entiende que son sus derechos por el
Tratado de 1870 a la libre circulación de personas, por lo
que los uruguayos no pueden ser expulsados de España, nos
lleva a pensar que podemos estar en el momento peor de las
relaciones entre ambos países, entre España y Uruguay, desde
el arribo de España a la democracia y del restablecimiento
de la democracia en Uruguay. EC -
Ese es un ángulo para otro día. OAB
- Esto da para largo. Pensemos que podemos estar, uno no lo
está afirmando, pero sin duda esto conlleva un deterioro. Y
España aparece en una línea distinta de la de la Unión
Europea en el conflicto entre Uruguay y Argentina.
Esto va a impactar, lo planteo como preguntas que están
surgiendo, algunas que recogimos ayer de comentarios de
gente. ¿De qué sirve esta seriedad que ha tenido Uruguay, el
cumplimiento del compromiso de la deuda, el cumplimiento con
los inversores, la defensa de los proyectos de inversión
contra viento y marea? ¿Qué impacto va a tener esto? Porque
esto por un lado puede impactar contra las inversiones
extranjeras, porque al final estamos sujetos al vaivén de
que mañana cambian las acciones, cambia el control de una
empresa y todo lo que se jugó el país, los problemas que
tuvo, queda de lado porque eso a los inversores no les
interesa.
Y puede repercutir también en una actitud más negativa aún
sobre el TLC. Se dice que lo más importante del TLC es la
radicación de inversiones ¿Se radicarán? ¿No estaremos
sujetos otra vez a esto? Esta es la enésima inversión
fallida en Fray Bentos desde que cerró el Anglo.
Y por otro lado un impacto en sentido contrario. ¿Qué queda
de credibilidad en un Mercosur donde éstas terminan siendo
las reglas de juego?
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