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Los cambios al interior del Movimiento de Participación
Popular
Oscar A. Bottinelli.
Versión no corregida por
el expositor
EMILIANO COTELO:
Esta semana se instaló la nueva dirección del Movimiento de
Participación Popular (MPP) que surgió de las elecciones
internas de militantes realizadas el domingo 17 de
setiembre. A propósito de estos cambios en el sector
mayoritario del Frente Amplio (FA), el politólogo Oscar A.
Bottinelli, director de Factum, nos propone hoy este tema:
“Los cambios al interior del MPP”.
***
Oscar, tendríamos que comenzar ubicando qué tipo de
elecciones fueron estas.
OSCAR A. BOTTINELLI:
Cuando se eligen autoridades de un partido o de un grupo
político podemos hablar de tres grandes tipos de elecciones,
que en definitiva son base de soberanía partidaria. Estos
tipos de elecciones responden a distintas teorías sobre cuál
debe ser la base de un partido político.
Tenemos la elección de afiliados en sentido restringido del
término, que es lo predominante en el mundo, por lo menos lo
ha sido hasta hace un tiempo. Son personas que se afilian,
que tienen una relación permanente, que tienen un compromiso
con el programa, con la ideología del partido en las buenas
y en las malas y no lo eligen como una opción
circunstancial.
En el otro extremo está algo que en Uruguay se aplica mucho,
es lo que resulta en los partidos tradicionales de la forma
de elegir las convenciones, en elecciones en las que
participa el electorado uruguayo en general –es verdad que
voluntariamente porque esto está surgiendo de las elecciones
llamadas internas en el mes de junio–, es una gran multitud
que vota y los que votan pueden hacerlo en forma
estrictamente puntual y circunstancial porque para esa
elección les gustó un candidato, una lista, un sector
político determinado y eso genera la correlación dentro del
partido.
En tercer lugar está una cosa intermedia en la que vamos a
ubicar las elecciones internas del FA del 12 de noviembre.
No es el afiliado en ese sentido restringido, el individuo
que paga una cuota todos los meses, sino en un sentido
amplio en la medida que el Frente ha tenido desde hace mucho
tiempo un mecanismo muy light, muy fácil de afiliación y ha
elegido muchas veces algo parecido a lo que se llama padrón
abierto, en el momento de la elección la gente va, se afilia
y vota.
EC - ¿Cuál es el caso de las elecciones del MPP?
OAB - Las elecciones del MPP se ubican en el tipo más
restringido de todos, muchas veces se les llama –para
diferenciarlas de las del FA, que son de afiliados en un
sentido amplio– elecciones de militantes, otros dicen “del
carozo”, de la estructura, del aparato de una fuerza
política.
Lo podemos ver en números. En esta elección interna del MPP
participaron algo más de 3.000 votantes. Curiosamente fue
muy dispar porque más o menos fue una quinta parte de
Montevideo, una quinta parte de Canelones y los restantes
tres quintos del interior del país, lo que no corresponde a
la distribución de la fuerza y del electorado del MPP. El
MPP tuvo 328.000 votos en las elecciones nacionales del 31
de octubre de 2004, y ahora tuvo un poquito más de 3.000.
EC - El contraste es impresionante.
OAB - La militancia que define su estructura es el 1% del
electorado de 2004. Esto está respondiendo a dos
concepciones distintas. Hay un tema de fondo que muchas
veces analizamos aquí, el MPP era un sector muy reducido que
había llegado a 45.500 votos en 1994, el 2,5% del electorado
nacional, lo que en general se puede tomar como el círculo
de representación de la identificación con el MPP como tal,
lo que uno diría las posturas más claras, a las que
normalmente se llamó más radicales o más combativas. En la
última elección obtuvo el 15% del electorado, se multiplicó
por seis. No hay demasiadas dudas, se han hecho estudios e
incluso la simple apreciación de casi todo el mundo es que
ese electorado ya no es el emepepismo puro sino el
mujiquismo.
EC - No en vano compareció a las elecciones como Espacio
609.
OAB - Eso puede considerarse una forma de marketing, de
presentación electoral más light. Pero por otro lado
incorporó gente que no era del MPP, como Claveles Rojos, de
Vaillant, como la Columna Blanca –más allá de que el senador
Saravia hoy pertenece al MLN y al MPP– o figuras
absolutamente independientes como el senador Alberto Couriel.
EC - Lo cierto es que el gran convocante de esa enorme
votación, 328.000 sufragios, fue José Mujica.
OAB - Hay un dato, muy cerca de las elecciones cuando a la
gente se le preguntaba qué votaba el grueso de los que
votaban esa opción decía “Mujica”.
EC - No mencionaban el número de lista.
OAB - No decían “voto 609”, que es un número de difícil
recordación, ni “voto MPP”. Es bastante claro que hay por un
lado un mujiquismo en la calle, cuya dimensión se va a ver
el 12 de noviembre en un escenario mucho más chico, las
internas del FA, y una militancia del MPP que se expresó con
bastante claridad estos días.
***
EC - Vamos a lo que estuvo en juego y los resultados de esta
elección del 17 de setiembre.
OAB - Esta vez se organizaron con mucha claridad, con mucha
nitidez dos grandes corrientes. Si bien la forma de votación
es una que está bastante extendida en la izquierda, que no
es la presentación de listas con un conjunto de nombres de
un lado y otro conjunto del otro y la lista con absoluta
nitidez refleja una tendencia u otra sino que se siguió el
clásico sistema de poner crucecitas al lado de los nombres,
había listas, fue muy claro que hubo todo un conjunto de
gente que votaba los mismos nombres de un lado y otro
conjunto que votaba los mismos nombres del otro lado. Esas
dos corrientes en términos personales se pueden identificar
una con Julio Marenales y otra con Eleuterio Fernández
Huidobro, la de Julio Marenales más anclada en lo histórico
del MPP y en particular del MLN-Tupamaros –la corriente
principista según sus sostenedores, la anclada en el pasado
según sus opositores–, y la de Eleuterio Fernández Huidobro
más acorde con la línea que está siguiendo el gobierno –la
línea más aggiornada según sus sostenedores, la pragmática
que abandona los principios según sus opositores–. Ahí quedó
sin mucha definición José Mujica, que claramente revalidó su
liderazgo en la medida que recogió en torno del 90% de los
votos.
Hasta que no haya un análisis muy exhaustivo por ahora es
muy difícil medir el peso de cada corriente sobre el
resultado global, el votar con crucecitas lleva a tener que
estudiar muy a fondo los votos para decir tal corriente está
entre tal y tal rango de votos y esta otra entre tal y cual.
Hay sin duda un claro triunfo del grupo de Marenales, pero
el sistema de votación, que es el llamado mayoritario
extremo porque hay tantos votos como cargos para elegir y
por lo tanto una mayoría puede llevarse todos los cargos,
porque no hay proporcionalidad –esto es una cosa muy común
en la izquierda, en algunas organizaciones sociales–, tiene
el problema de generar hegemonismo, de no reflejar los
matices internos. Este sistema electoral hace parecer el
triunfo de Marenales como mucho más fuerte, mucho más
categórico de lo que en realidad fue, porque la apariencia
es que ganó 27 a 1, 28 a 0 cuando se ve que un dirigente de
la corriente de Fernández Huidobro –que es él mismo– es
elegido para la dirección nacional.
EC - Eso en la plancha de las llamadas bases.
OAB - No, Fernández Huidobro en la llamada institucional.
EC - Pero los números que dabas correspondían a la plancha
de las bases.
OAB - 28 fueron los elegidos por las llamadas bases, es
decir las personas que no ocupan cargos en el gobierno,
aunque en estas bases figuraban personas que sin ocupar
cargos en el gobierno ocupan cargos de funcionarios dentro
del MPP. La gran mayoría de los electos son personas que
están en esta calidad de funcionarios. Los 12 cargos a ser
elegidos –dejando de lado a Mujica y a Lucía Topolanski, que
se puede considerar que no están claramente en ninguna
corriente, y la excepción de Fernández Huidobro, cabeza de
la lista pragmática– fueron obtenidos por la gente de
Marenales.
EC - ¿Entonces?
OAB - En definitiva todo el aparato del MPP, su estructura,
queda gobernado, dirigido por todo este conjunto de gente
que responde a las fuentes primigenias de los tupamaros y
del MPP. Incluso a nivel de bancadas hay una prevalencia de
esta corriente, hay unos 9 legisladores claramente alineados
con Fernández Huidobro y entre 11 y 14 alineados con
Marenales. Los más activos, los más conocidos son sin duda
los que están con Fernández Huidobro; la gente de Marenales
dice: “Esos son los que salen en televisión y los nuestros
son los que trabajan con la gente en las bases”. Cada cual
tiene su punto de vista, la gente de Fernández Huidobro
dice: “Los nuestros son los que hacen funcionar al
Parlamento”.
Esto es algo más que una división electoral desde el momento
que la corriente de Fernández Huidobro está alquilando un
local propio, por lo tanto está con la idea de tener una
expresión al interior del MPP, con una identidad específica,
con su local, lugar de reuniones. Es decir que prácticamente
el MPP tiene dos líneas que van a actuar con bastante
autonomía y el liderazgo de Mujica tendrá que esforzarse
muchísimo para evitar que esto termine en una ruptura
formal.
Para el gobierno lo complicado de esto es que le aparece un
sector con una importante presencia parlamentaria (en el
menor de los casos son 11 legisladores entre senadores y
diputados) que va a tener o tiene una actitud mucho más
crítica hacia el gobierno, mucho más crítica hacia toda
postura pragmática, que reclama medidas más de fondo, que
reclama un gobierno un poco más de izquierda o más radical,
menos contemplativo con intereses que considera que
tradicionalmente fueron ajenos a la izquierda. Esto sumado a
que hay muchos temas que están dividiendo a la izquierda y
fortaleciendo a sectores mucho más tradicionales –ortodoxos
les llaman algunos–, el gobierno está con un soporte
legislativo crecientemente alejado de la línea que llevan
adelante el equipo económico y el ministro Astori en
particular, se están fortaleciendo concepciones un poco más
duras.
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EC - El domingo sesiona por primera vez esta nueva dirección
nacional del MPP. Se espera que de allí surjan las primeras
definiciones, vamos a estar atentos.
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