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Colombia: un país conflictivo, lejano para los uruguayos
Oscar A.
Bottinelli.
Versión no corregida por
el expositor
JOSÉ IRAZÁBAL:
Colombia suele ser un país que resulta muy distante para
nosotros y, a la vez, bastante complejo de entender.
Si nos pidieran describir en una palabra a Colombia,
seguramente ensayaríamos diferentes respuestas, que van
desde algunas conductas que tienen que ver con la propia
cultura colombiana, hasta el propio café, la violencia, la
guerrilla, pasando por otras características que pintan de
cuerpo entero a un país muy complejo, con una complejidad
muy intensa.
En estos días el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de
Factum, está visitando el país cafetero y desde allí nos
propone su análisis esta mañana. El título: “Colombia: un
país conflictivo, lejano para los uruguayos”.
***
Oscar, para empezar, vale la pena repasar los motivos que te
llevaron a estar allí en Colombia.
OSCAR A. BOTTINELLI:
Estamos aquí, en el Valle de Leiva, en la Cordillera de los
Andes, en una zona que fue un fondo marino y que está ahora
por encima de los 2.000 metros respecto del nivel del mar.
Vinimos invitados por la Universidad Libre de Colombia a dar
conferencias en la sede central de Bogotá y dos en la sede
de Barranquilla, sobre el tema “Verdad y justicia en los
procesos de reinstitucionalización en el Cono Sur”, para lo
que tomamos los casos de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.
También estuvimos en la Academia Colombiana de
Jurisprudencia disertando sobre “Garantías electorales y
encuestas”.
A las conferencias fueron los tres anteriores embajadores
que tuvo Colombia en Uruguay, estuvo el embajador interino
de Uruguay en Colombia, tuvimos entrevistas con el anterior
vicepresidente de la República, con el gobernador del
Departamento Atlántico, y en Barranquilla y en Cartagena de
Indias tuvimos charlas (lo que allí llaman tertulias) con
dirigentes políticos, empresarios y directivos de medios de
comunicación tanto de costa al Caribe como de medios
nacionales de Colombia.
JI - Para la gran mayoría de los uruguayos Colombia es un
gran enigma.
OAB - Nosotros tenemos una visión muy lejana de Colombia,
nos llega a través de hechos generalmente impactantes que
tienen que ver con violencia. Y efectivamente, el problema
central de Colombia, el problema estratégico que tiene, es
resolver la violencia e ir a una pacificación.
Colombia tiene tres grandes focos de violencia: los
paramilitares, la guerrilla del Ejército de Liberación
Nacional y la guerrilla más grande de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (FARC). Además esto, que es
propiamente una violencia política como ha habido en el
resto de América Latina o hay, se cruza con el eje del tema
narcotráfico. Hay una interrelación entre paramilitares y
narcotráfico y entre las FARC y narcotráfico. Entonces el
tema es mucho más complejo que la salida de procesos
propiamente políticos.
Hay básicamente tres grandes temas. Uno, lo que se llama la
verdad, que es la investigación de grandes violaciones a los
derechos humanos que hubo por parte de distintos grupos.
Dos, el tema justicia, o sea, el juzgamiento o condena, con
la opción que hay en todo el mundo, si la reinserción de
quienes hoy están en la violencia es posible simultáneamente
con la justicia; o, para que haya pacificación y
reinserción, se deben buscar formas de amnistía, indultos,
gracias, ese tipo de cosas. Y tres, el tema reparaciones,
porque hay un número muy elevado de personas desplazadas
porque sus propiedades fueron ocupadas, confiscadas o
vendidas bajo presión de grupos armados. Entonces son muchos
los ejes de este conflicto que tiene Colombia, que es
esencial estratégicamente a su futuro.
En los últimos años la seguridad ha aumentado mucho, hay
muchas zonas que se pueden transitar perfectamente por
carretera, nosotros lo hemos hecho. Claro, con una presencia
militar permanente, uno ve en todos lados retenes, etcétera,
que es lo que permite que se pueda transitar.
JI - Sobre cómo se ha manejado el gobierno colombiano con el
tema violencia y esos tres focos que mencionabas, el intento
más cercano a la disolución de un grupo armado fue el de los
paramilitares, y la experiencia no ha sido totalmente
satisfactoria.
OAB - En este momento el proceso más importante de
reinserción se está dando con los paramilitares en un
esquema por el cual mediante la entrega de armas se hace
todo un proceso de reinserción. Está cuestionado por algunos
sectores opositores que consideran que personas que han
cometido actos muy graves de violencia y de toma de
propiedades no pueden quedar impunes. Hay una gran polémica.
En segundo lugar está el tema del Ejército de Liberación
Nacional, que tiene negociaciones con el gobierno, y lo más
distante es el tema de las FARC, que además es un grupo
profundamente involucrado con el narcotráfico.
JI - ¿Qué pasa con el sistema político? ¿Cómo se para? En
los últimos tiempos se ha visto sacudido por escándalos que
lo han cuestionado.
OAB - Hay dos cosas, lo episódico, coyuntural, que es que
unos 20 senadores han sido suspendidos (algunos están
renunciando) o separados del cargo por vinculación con los
paramilitares, básicamente por haber obtenido fondos de
paramilitares para financiar campañas electorales. Y un tema
más de fondo, más de largo plazo, que es que Colombia tiene
un sistema de partidos muy antiguo, casi tan antiguo como el
uruguayo, con una dicotomía conservador-liberal, Partido
Conservador, Partido Liberal, que eran dos grandes
tradiciones como ser blanco o colorado en Uruguay, y este
sistema de partidos ha entrado en crisis, tanto que el
actual presidente, que ha sido reelegido, Uribe, fue
dirigente del Partido Liberal, se apartó de ese partido y
fue elegido por una coalición o movimiento con apoyo de
disidentes liberales y del Partido Conservador.
Uribe tiene una altísima popularidad en este momento pero a
largo plazo el problema es, si termina en 2010, qué va a
pasar con este sistema de partidos, que está muy debilitado.
Hay un intento de reconstrucción del Partido Liberal, el
Partido Conservador está muy achicado, han aparecido muchos
partidos nuevos en respaldo a Uribe, de cuya vida se duda
mucho, y por otro lado está creciendo el Polo Democrático,
un frente de centroizquierda que tiene la alcaldía de
Bogotá, la capital de Colombia.
Cómo va a ir Colombia hacia la reconstrucción del sistema de
partidos es la gran incógnita. Nos parece dudoso, si no
reconstruye estos o construye otros partidos fuertes, con
permanencia y estabilidad que, además de la pacificación,
logre una fuerte estabilidad política en lo que podemos
llamar la era pos Uribe, que comienza en 2010.
JI - ¿Cómo percibe la sociedad colombiana a sus políticos?
Dejabas entrever que hay un cierto descreimiento en las
fuerzas tradicionales y que se han buscado alternativas.
¿Cómo ves a la sociedad con respecto a sus políticos y a esa
relación que hay entre los políticos y todo ese sistema
paralelo de fuerzas armadas?
OAB - Colombia está sufriendo (este es un fenómeno casi
universal) una afectación del prestigio de sus dirigentes
políticos. Esto en un país de voto voluntario lleva a
porcentajes bajos (al menos en comparación con lo que sucede
en Uruguay) de participación electoral, del orden de 40%.
Por otro lado ha ocurrido que en algunas zonas del país en
las elecciones locales ha habido una extraordinaria cantidad
de votos en blanco. Esto ya no implica gente pasiva que se
queda en su casa sino gente que va a votar en blanco como
protesta contra los partidos, los movimientos o las
candidaturas existentes, por lo menos en el plano local. Y
hay una dicotomía entre ese descreimiento en la política y
el fuerte apoyo y la fuerte popularidad que tiene el
presidente de la República, que fue reelegido en mayo del
año pasado.
JI - ¿La gente está pidiendo la paz, está pidiendo acuerdos
gobierno-guerrillas, gobierno-paramilitares?
OAB - No tengo datos muy fehacientes de encuestas, pero se
nota que la sociedad quiere una pacificación. Es verdad que
en Bogotá, en las zonas donde me he movido, en el
departamento de Boyacá, donde estoy ahora, en Barranquilla,
en Cartagena de Indias, la vida es normal, salvo la muy
fuerte presencia militar-policial que se ve tanto en las
ciudades como en las carreteras. No es que se esté en medio
de una violencia cotidiana. Pero la paz es una demanda
popular. El tema es esa tensión entre quienes consideran que
primero que todo está la paz y quienes consideran que no
puede haber concesiones a los paramilitares, que deberían
ser juzgados por lo que han hecho.
JI - ¿Algún apunte de cierre?
OAB - Quizás lo lejos que estamos nosotros de entender al
norte y al oeste de Sudamérica, la política andina nos
resulta muy lejana a los uruguayos y quizás al sur en
general. Esto es un dato para tener en cuenta.
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