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La aprobación del presidente luego del “nunca más” y el “no” a
la reelección
Eduardo
Bottinelli.
Versión no corregida por
el expositor
EMILIANO COTELO:
¿Cuál es al día de hoy el juicio de la población sobre el
desempeño del presidente de la República? ¿En qué medida esa
opinión se modificó o no después de algunos hechos políticos
importantes que se dieron recientemente, como por ejemplo la
decisión del doctor Tabaré Vázquez de no recorrer el camino
de la reelección, y la concreción del Día del Nunca Más el
pasado 19 de junio, con todas las alternativas que se dieron
en torno a esa jornada?
Vamos a actualizar el juicio de la ciudadanía sobre la
gestión del primer mandatario, con datos que corresponden a
la Encuesta Nacional Factum del mes de junio. La
presentación y el análisis correrán por cuenta del sociólogo
Eduardo Bottinelli, coordinador general de Factum e
investigador en Sociología Política de la Universidad de la
República.
***
Eduardo, ¿algunas aclaraciones antes de empezar y de ir a
los números?
EDUARDO BOTTINELLI:
Antes que nada, el juicio sobre el desempeño del presidente
es una medición permanente que Factum realiza desde 1991.
Los datos que vamos a presentar corresponden a la Encuesta
Nacional Factum de la segunda quincena del mes de junio. Es
un sondeo independiente, puerta a puerta, representativo de
100% del país, tanto urbano como rural, y se realiza sobre
934 casos. La pregunta que se realizó fue: “¿Usted aprueba o
desaprueba el desempeño de Tabaré Vázquez como presidente de
la República?”.
EC - Los datos son los siguientes:
- Aprueba: 51%
- Ni aprueba ni desaprueba: 22%
- Desaprueba: 25%
- No opina: 2%
EB - ¿Qué encontramos? Que el presidente mantiene un alto
nivel de aprobación, sin embargo, como veremos más adelante,
se produce una caída bastante importante en la aprobación.
El presidente fue electo con 50,5% de los votos, y hoy lo
aprueba, en proporción, más o menos la misma cantidad de
gente que al momento de ser electo, 51%.
EC - ¿Cómo ha evolucionado la aprobación del presidente?
EB - El presidente asumió con una enorme expectativa, las
expectativas de la población registraban un nivel positivo
de 77%. Luego de asumir el gobierno, se registró una baja
muy importante y natural respecto de esas expectativas
iniciales. A lo largo de 2005 la aprobación del presidente
se mantuvo muy estable en una leve oscilación entre 62% y
63%. En 2006 se dio un proceso de caída constante desde el
inicio del año hasta el final, del 63% con que había
terminado el año 2005, pasó a 57% en el primer semestre del
año y a 55% en el segundo semestre. Hubo, pues, una caída
persistente.
Al iniciarse el año 2007 se frenó esa caída, y además
recibió un fuerte incremento, llegando a 60% en el nivel de
aprobación. Ahora, a fines de junio, el presidente tiene el
nivel más bajo de aprobación en lo que va de su período de
gobierno, 51%. Es destacable que el nivel de desaprobación
también ha aumentado, en marzo alcanzaba 19%, mientras que
en la actualidad está en 25%.
EC - ¿Cómo se analizan estos datos?
EB - Como dijimos anteriormente, en marzo de este año
Vázquez detuvo la caída, incluso tuvo un aumento en el nivel
de aprobación. En ese momento se veía a un presidente
fortalecido y dando muestras de su fortaleza recibiendo al
presidente de Brasil, Lula, y al presidente Bush, de Estados
Unidos, además de tener una oposición prácticamente ausente.
Ahora, aparece una situación completamente distinta de la
que se avizoraba apenas culminado el verano, el presidente
aparece con el nivel más bajo de aprobación desde que
comenzó su gestión.
¿Qué pudo influir en esta realidad? Marcamos como hechos
trascendentes:
Primero, el manejo que tuvo el Día del Nunca Más, con
algunas idas y venidas del presidente que finalmente parecen
haberlo debilitado.
En segundo lugar, el anuncio del “no a la reelección”, hecho
que lo debilitó, no por no querer intentar la reelección,
sino porque el tema reelección fue creado por el propio
gobierno. El presidente se debilita al tener que renunciar a
algo que desde sus propias filas se estaba impulsando.
Tercero, el tratamiento que tuvo en la Cámara de Diputados
la Rendición de Cuentas. Es claro que el presidente no tomó
una decisión (amparado en la división de poderes), no
ejerció el rol de líder partidario, y los diputados
aprovecharon esa libertad de acción e hicieron cambios a la
rendición, desafiando en cierta forma la conducción del
gobierno.
Y cuarto, el fortalecimiento de la oposición. Se pasó de una
oposición casi ausente durante estos dos primeros años de
gobierno a una oposición que comienza a aprender a hacer
oposición y que está más fortalecida.
EC - ¿Algunas conclusiones?
EB - Tabaré Vázquez ha gozado de un nivel de aprobación
siempre superior al nivel de votación alcanzado en las
Elecciones Nacionales. Salvo en la actualidad, es la primera
vez que la aprobación del presidente no supera el nivel de
votación alcanzado en octubre de 2004.
Como se marcó en otros análisis, antes de asumir Vázquez
despertaba expectativas positivas en las tres cuartas partes
de los uruguayos. Es decir que las expectativas eran muy
altas. En el año 2005 tuvo una baja en el nivel de
aprobación, propia de las altas expectativas que la gente
tenía. Luego se produjeron dos caídas consecutivas, una a
principio del año 2006 y otra a fines del mismo año. Este
año 2007 comenzó con un gran aumento en el nivel de
aprobación del presidente, que llegaba casi a los niveles
del año 2005. Sin embargo, en la actualidad, terminando el
primer semestre del año 2007, el presidente registra el
nivel de aprobación más bajo desde que asumió la Presidencia
de la República.
Como se marcó anteriormente, hay cuatro factores
coyunturales que muestran la debilidad actual del
presidente: el manejo del Día del Nunca Más, el “no” a la
reelección, la Rendición de Cuentas y el fortalecimiento de
la oposición.
La coyuntura actual muestra un gobierno y un presidente que,
aunque en niveles de aprobación y de imagen bastante altos,
se encuentran en los peores momentos desde el comienzo de la
gestión.
Así, el presidente y el gobierno están bastante bien en la
opinión pública, sin embargo, como se marcó en análisis
anteriores, hay descontento en la gente y ese descontento
puede traducirse en mayor desaprobación.
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