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¿Qué expectativa tienen los uruguayos sobre la reforma de la
salud?
Oscar A.
Bottinelli.
Versión no corregida por
el expositor
EMILIANO COTELO:
Cuando están en pleno auge las polémicas sobre la reforma
tributaria y sus efectos, el gobierno se prepara para
acelerar los trámites de aprobación y puesta en marcha de la
reforma de la salud, la que crea el Sistema Nacional
Integrado de Salud, que se prevé que entre en vigor el
próximo 1 de enero. Entonces, más allá de la polémica
política y corporativa sobre este tema, ¿qué piensan los
uruguayos? ¿Creen que la reforma de la salud es buena o mala
para el país? ¿Creen que los va a beneficiar directamente o
los va a perjudicar en lo personal? Sobre estas preguntas
trabajó Factum en su Encuesta Nacional de setiembre, que hoy
va a presentar y analizar su director, el politólogo Oscar
Bottinelli. El título: “¿Qué expectativa tienen los
uruguayos sobre la reforma de la salud?”.
***
EC - Estamos hablando de una reforma importante en este
período de gobierno.
OSCAR A. BOTTINELLI:
Es una de las leyes, normas o medidas a las que el gobierno
apuesta como un hecho fundamental de este período, del mismo
modo que la reforma tributaria y el Plan de Emergencia.
Muchos, además, la ven como una reforma que podría
contrarrestar algún malhumor con relación al impuesto a la
renta, en particular al Impuesto a la Renta de las Personas
Físicas.
El tema de a quiénes puede beneficiar y a quiénes perjudicar
lo analizamos bastante extensamente hace un mes, el 21 de
setiembre, ahora vamos a ver qué piensa la gente, no importa
con qué grado de información, pero cuál es el estado de
espíritu con que ve la proximidad de esta reforma de la
salud.
Hemos planteado dos preguntas diferentes, una con relación a
cómo la persona ve esta reforma para el país, y otra con
relación a cómo la ve para sí o para su familia, si piensa
que personalmente la va a beneficiar o la va a perjudicar,
lo que no da respuestas exactamente iguales.
EC - Los resultados corresponden a la Encuesta Nacional
Factum de setiembre. Agreguemos algún otro dato desde el
punto de vista de la ficha técnica.
OAB - La Encuesta Nacional Factum es representativa de todo
el país, tanto urbano como rural y asentamientos, y por lo
tanto corresponde al 100% de la ciudadanía activa, al 100%
del electorado.
EC - Pasemos a la primera de las dos preguntas que
mencionabas.
OAB - La primera pregunta que se hizo fue: “Sin tomar en
cuenta si a usted lo beneficia o perjudica, ¿usted cree que
la reforma de la salud va a ser buena o mala para el país?”.
EC - Las respuestas se repartieron de esta manera:
- Buena o muy buena: 45%
- Ni buena ni mala: 12%
- Mala o muy mala: 14%
- No opina: 29%
OAB - En primer lugar hay una gran diferencia con respecto a
lo que sucedía con la reforma tributaria varios meses antes
de su entrada en vigencia. En ese caso había una cierta
paridad entre quienes estaban a favor y quienes estaban en
contra, entre quienes consideraban que los iba a beneficiar
y quienes consideraban que los iba a perjudicar, y
prácticamente medio país no se pronunciaba. Incluso
prevalecía levemente la opinión negativa sobre la positiva.
Aquí tenemos un escenario diferente. Por un lado, los que
consideran que no los afecta y los que directamente no
opinan son un segmento importante, cuatro de cada diez
personas, pero casi la mitad, el 45%, considera que la
reforma va a ser buena para el país y un 14% que va a ser
mala, hay 31 puntos de diferencia. Es verdad que ese 41% que
tiene una opinión neutra puede o no volcarse, y si se vuelca
para un lado, más el 29% que hoy no opina, puede inclinar la
balanza, incluso cambiar la inclinación actual. Pero arranca
con un piso muy bueno de expectativas.
EC - ¿Qué decía la segunda pregunta?
OAB - La pregunta que acabamos de ver decía “sin tomar en
cuenta si a usted lo beneficia o lo perjudica”. La idea era
que la persona tratara de ser objetiva, porque podía pensar
que la reforma era buena para el país pero que a ella la
perjudicaba, o a la inversa, podía pensar que la beneficiaba
pero que era mala para el país, se buscaba una disociación.
La segunda pregunta es directa: “¿Y cree que a usted
personalmente y a su familia la reforma de la salud lo va a
beneficiar o a perjudicar?”.
EC - Las respuestas son:
- Beneficiar: 39%
- Ni beneficiar ni perjudicar: 18%
- Perjudicar: 8%
- No opina: 35%
OAB - Aquí también tenemos cifras un poco menores que las
anteriores, aunque también con una diferencia de 31 puntos.
Hay 35% que no opina y 18% que en principio cree que va a
ser neutra, por lo tanto cualquiera de las dos preguntas,
cualquiera de los temas, si va a ser buena o mala para el
país o si personalmente lo va a beneficiar o lo va a
perjudicar, lleva a dos conclusiones de números.
Primero, que el tema está abierto, porque son muchos los que
todavía tienen que pronunciarse, y segundo, que se parte, ya
sea en el concepto beneficio personal o en el concepto
beneficio para el país, con un piso muy elevado de
expectativas favorables. Es un escenario muy distinto de
aquel del cual partió la reforma tributaria.
EC - ¿Conclusiones?
OAB - La reforma de la salud implica un aumento de la
tributación de entre 1% y 3%, según la situación familiar de
cada uno, y puede dar lugar groseramente a tres situaciones.
Una, la de los que tienen hijos menores de 18 años que estén
en el mutualismo o se pasen al mutualismo, esos
probablemente serán beneficiados netos; dos, la de los que
no tienen hijos menores de 18, que serán perjudicados desde
el punto de vista tributario, no les afecta en el tema salud
en sí mismo; y tres, los que están en Salud Pública y van a
seguir en Salud Pública, o tienen hijos menores de 18 años
que van a seguir en Salud Pública, que pueden considerar que
para ellos la reforma es neutra o que los perjudica porque
van a estar en el mismo lugar y van a pagar un impuesto. La
aspiración del gobierno es que a la larga, si siguen en
Salud Pública, si mucha gente se va y aumentan los recursos,
van a recibir un beneficio porque el sistema va a ser mejor.
Si eso es así o no es una gran discusión política, no van a
ser resultados inmediatos ni a corto plato, implica una gran
expectativa de cambio sobre el sistema de Salud Pública pero
no va a impactar en lo inicial de la reforma, porque la
gente va a sentir que va a la misma policlínica, al mismo
hospital y en semanas o meses no va a cambiar la atención.
El tema es si genera alguna expectativa de cambio por otras
razones. En principio tenemos estas tres categorías.
Por otra parte, el gobierno maneja como concepto que una
cantidad de gente que antes estaba excluida se va a
incorporar ahora al sistema de salud en Uruguay. Eso es un
juego publicitario, desde el punto de vista técnico todo el
mundo está cubierto porque Salud Pública es universal. La
que parecería que puede considerarse beneficiaria neta desde
un punto de vista tangible es la gente que está en Salud
Pública y va a pasar al mutualismo, porque en Uruguay se
considera una ganancia pasar al mutualismo. También es el
caso del que está en el mutualismo pero tiene a los hijos en
Salud Pública y los va a pasar al mutualismo, y el del que
aun estando él y sus hijos en el mutualismo, por más que
tenga un aumento tributario va a tener una descarga de costo
muchísimo mayor que lo que le significa el sistema de salud.
Lo importante es ver que esto es transversal, no va por
niveles socioeconómicos, influyen muchísimo tener o no hijos
y pasarse al mutualismo o no.
EC - A partir de estos números que dan las encuestas, ¿qué
puede ocurrir?
OAB - Si no hay sorpresas, si no hay cambios, la reforma de
la salud viene con una expectativa favorable, en principio
no parece que vaya a afectar más al gobierno, y una de las
probabilidades es que neutralice algunos de los efectos
negativos del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas,
sobre todo en las franjas más bajas, en los sectores
trabajadores asalariados que se han visto afectados por el
impuesto y que se pueden ver mucho más beneficiados por la
reforma de la salud. Ahí puede estar la ganancia desde el
punto de vista de la opinión pública para el gobierno.
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