EMILIANO COTELO:
El sábado pasado se
realizó la elección
de jóvenes del
Partido Colorado. El
día anterior, aquí
En Perspectiva el
politólogo Oscar
Bottinelli, director
de Factum, analizó
la participación de
los jóvenes en las
elecciones internas
del Frente Amplio de
noviembre del año
pasado y en las del
Partido Nacional de
mayo de este año. En
un análisis de
cifra, estimó que el
Partido Colorado
salvaba el examen si
concurría más de
14.000 personas y
lograba un resultado
aceptable, como para
compensar el
recambio biológico,
si superaba los
16.000. El total de
jóvenes que votó en
la elección colorada
fue de más de
46.000. Este
sorpresivo fenómeno
es el motivo del
análisis de hoy. El
título: La
sorprendente
respuesta de los
jóvenes a la
convocatoria del
Partido Colorado.
***
EC - Fue una
sorpresa.
OSCAR A. BOTTINELLI:
Sorprendió a tirios
y troyanos.
Sorprendió a los
propios dirigentes
colorados y a muchos
de los jóvenes
candidatos o
impulsores de estas
elecciones.
EC - Ellos mismos
manejaban como un
muy buen número
20.000 votos.
OAB - Con 20.000 era
el festejo de
Maracaná. Las cifras
que manejamos el
viernes, tomando en
cuenta el electorado
joven de cada
partido en las
elecciones de 2004,
sobre la base de la
clasificación de los
circuitos por edad,
nos daban que los
jóvenes que votaron
en las internas del
Frente fueron el 19%
de los jóvenes que
lo votaron en las
elecciones
nacionales. Y que
los jóvenes que
fueron a las
juveniles del
Partido Nacional de
mayo pasado también
fueron un 19% de los
jóvenes que votaron
a ese partido en
octubre de 2004.
Podemos llamar a eso
una especie de tasa
de convocatoria de
jóvenes o tasa de
militancia.
Ese 19% al Partido
Colorado le
equivalía a superar
los 14.000. Como los
colorados tienen un
voto de mayor edad,
si hubiera mantenido
el mismo electorado
de la vez pasada,
habría perdido votos
en el conjunto,
porque son más las
personas que mueren
que las que se
incorporan a votar
por primera vez. Por
lo tanto, esto que
llamamos recambio
biológico le
requería al Partido
Colorado tener un
poco más de voto
joven proporcional
al que tuvo en la
elección anterior.
Para mantener el
recambio biológico,
esa tasa de
militancia tenía que
superar los 16.000
concurrentes.
EC - Pero según los
resultados del
escrutinio primario,
hubo 46.559 votos.
OAB - El total de
jóvenes que votaron
al Partido Colorado
el 31 de octubre de
2004 fue de 68.400.
Si tomamos en cuenta
que acá se votaba
desde los 14, hay
que agregar un poco
y redondear los
70.000. Fueron
46.500 sobre un
universo inicial de
70.000, lo que
equivaldría a una
convocatoria de dos
tercios: dos de cada
tres jóvenes que en
el 2004 votaron al
Partido Colorado. Es
verdad que el
Partido Colorado
también sorprendió
en las elecciones
municipales de mayo
de 2005 cuando,
después de su peor
resultado histórico
en octubre de 2004,
con 231.000 votos,
sacó en todo el país
361.000, más de una
vez y media lo que
había obtenido en
las nacionales.
EC - Eso da para
pensar cuál es el
voto del Partido
Colorado, cuál fue
el voto del Partido
Colorado entre 2004
y 2005, el voto
real...
OAB - Exacto.
EC - Pero más allá
de las cifras
globales, ¿qué otras
sorpresas o
elementos
significativos
surgen de la
elección del sábado
pasado?
OAB - Surge la
comparación natural
con el adversario
histórico: el
Partido Nacional. El
Partido Colorado
salió tercero en los
19 departamentos en
las elecciones
nacionales, pero en
las municipales le
ganó al Partido
Nacional en
Montevideo y en
Rivera. En Rivera
les ganó a todos y
ganó la intendencia,
y en Montevideo
salió segundo. Ahí
hubo un cambio muy
importante.
Esta vez la
convocatoria del
Partido Colorado
superó a la del
Partido Nacional en
estos dos
departamentos, en
Montevideo y en
Rivera, pero también
en Maldonado, un
departamento medio
blanco, medio
frenteamplista, en
Artigas, en Salto y
en un departamento
blanco por
antonomasia como
Flores. Va a haber
que estudiar qué
ocurre con estos
fenómenos. En cuatro
de estos
departamentos,
Maldonado, Rivera,
Artigas y Salto, la
convocatoria
colorada fue más del
doble que la del
Partido Nacional.
Pero además hubo
departamentos en los
que si bien no
superó al Partido
Nacional, estuvo muy
cerca o casi igual,
como Canelones,
Rocha y Río Negro.
¿Alguien habría
imaginado al Partido
Colorado votar a
nivel de jóvenes
cerca del Partido
Nacional en
Canelones? Son las
grandes sorpresas
para que no tenemos
todavía demasiadas
explicaciones.
EC - ¿Qué significan
estos resultados?
OAB - Lo más obvio:
el Partido Colorado
no es el moribundo
que muchos vieron.
Este es un primer
dato de la realidad.
Es un partido que
pelea, que exhibió
una recuperación en
las municipales de
2005, que exhibe una
recuperación muy
grande, por lo menos
desde el punto de
vista movilizatorio,
en la convocatoria
de jóvenes, aunque
por ahora en las
encuestas, por lo
menos en las que
hubo hasta bastante
antes de esto, sigue
en el nivel de 2004,
tercero, enfrentado
a un bipartidismo
frenteamplista-blanco.
Habría que ver en
las próximas
encuestas si esta
elección de jóvenes
es el termómetro de
un fenómeno oculto y
se refleja en las
cifras de intención
de voto hacia el
Partido Colorado.
EC - ¿Cómo se
interpreta la
aparente
contradicción que
surge de lo que
venías comentando?
OAB - Habría que ver
dos cosas. Si se
analiza en forma
extrema, dicotómica,
se puede asistir a
dos fenómenos
diferentes. Por un
lado, un fenómeno
que no vaya por lo
cuantitativo, por el
voto, decir que esto
no implica que el
Partido Colorado
tenga más votos,
pero demostró una
gran potencialidad
de militancia, de
convocatoria, de
movilización, como
en su época el
Frente Amplio o la
izquierda, con un
electorado bastante
congelado y no muy
grande tenía una
movilización
extraordinaria. Esta
podría ser una
interpretación
extrema.
La otra
interpretación
extrema sería decir
que ha habido un
crecimiento
electoral muy grande
del Partido Colorado
entre los jóvenes.
Digamos que entre
las dos cosas
debería haber alguna
explicación, un poco
de potencialidad de
militancia y otro
poco de crecimiento
electoral. Hay quien
dice que debe haber
habido votos de
gente de otros
partidos. Esto
siempre se dice
cuando hay
elecciones internas
de jóvenes, de
mayores o de lo que
fuere de todos los
partidos habidos y
por haber, hace como
50 años que se usa
este argumento. El
tema es que medimos
a todos en distintos
momentos y se supone
que si existen estos
fenómenos afectan a
todos. En
definitiva, cada
cual fue, dio su
nombre, su cédula de
identidad o su
credencial cívica,
en el Frente Amplio,
en el Partido
Nacional, en el
Partido Colorado.
Esas cosas hay que
verlas.
EC - Puede haber
alguna otra razón:
¿qué pasa si en el
correr de este año
se ha ido creando
una “cultura de las
elecciones
juveniles”? El
Partido Nacional
abrió el camino con
las suyas y ahora se
empieza a pensar en
que ese tipo de
convocatorias es
posible, que son un
buen motor para la
militancia. El
Partido Colorado
quizás se vio
desafiado por los
números de los
blancos. Estamos
entrando en una
nueva etapa, en un
nuevo tipo de
actividad política.
OAB - Sí, entraría
como una modalidad
de lo que llamamos
potencialidad de
militancia o de
convocatoria. Se
crean espacios para
los jóvenes. Habría
que ver si esto no
está indicando que
el Frente Amplio
empieza a ver
mellada esa especie
de gran monopolio
sobre el electorado
joven. Por lo pronto
hoy, la suma de los
votos en las
elecciones juveniles
del Partido Nacional
y del Partido
Colorado
prácticamente iguala
el voto joven del
Frente Amplio en sus
elecciones internas.
Un “mitad y mitad”,
cosa que no se daba
porque los jóvenes
del Frente eran
mucho más de dos a
uno contra los
partidos
tradicionales.
EC - ¿Alguna
conclusión más?
OAB - Aparte de la
conclusión básica de
que el Partido
Colorado exhibe
signos por lo menos
de vitalidad, de que
no es el moribundo
que muchos
auguraron, hay que
analizar con mucha
frialdad, con mucha
paciencia cómo se
dan de ahora en
adelante los números
de las encuestas de
opinión pública, a
ver si lo uno
refleja lo otro.
Puede darse como en
las municipales, que
ese gran salto del
Partido Colorado no
se reflejó en la
opinión pública.
Hubo un crecimiento
municipal pero no
nacional. O puede
ser que aquello haya
sido el piso o que
los datos de
encuestas pasadas
sean el piso y que
el Partido Colorado
haya empezado una
vía ascendente y de
recuperación. Las
dos opciones están
abiertas porque esto
fue muy sorpresivo,
faltan muchos datos
y en estas cosas uno
no trata de ser un
profeta o un augur
sino alguien que lee
datos. Los datos son
todavía muy escasos
y es necesario que
se acumulen a lo
largo de las
próximas semanas y
meses.