EMILIANO COTELO:
La Asamblea General
no logró los tres
quintos necesarios
para levantar el
veto interpuesto por
el Poder Ejecutivo a
los artículos de la
Ley de Salud Sexual
y Reproductiva que
despenalizaban el
aborto bajo
determinada
circunstancia.
Como estaba
previsto, la mayoría
de los legisladores
del Frente Amplio
respaldó el
levantamiento de las
observaciones, pero
los números igual no
cerraron. Dentro de
la oposición los
representantes
blancos respaldaron
en bloque la postura
del presidente
Tabaré Vázquez y
entre los colorados
el ex presidente
Julio María
Sanguinetti votó a
favor de levantar el
veto.
Sobre todo esto,
¿qué piensan los
uruguayos?,
¿aprueban o
desaprueban la ley
que despenaliza el
aborto y que ahora
ha quedado afectada
por el veto?,
¿aprueban o
desaprueban la
observación
interpuesta por el
presidente y la
ministra de Salud
Pública? Y, además,
¿estos hechos
cambian la imagen
que la población
tiene del presidente
Vázquez? El
politólogo Oscar A.
Bottinelli, director
de Factum, va a
presentar la
encuesta nacional
Factum cerrada ayer,
que, en especial,
incluye números en
torno a estos
puntos.
El título del
espacio de hoy es:
“Los uruguayos, la
penalización del
aborto y el veto
presidencial”.
***
EC – Vamos a ubicar,
en primer lugar, la
ficha técnica.
OSCAR A. BOTTINELLI:
Esta es la encuesta
nacional Factum que
se hizo a toda
marcha, se realizó
entre el sábado 15
–al día siguiente de
interpuestas las
observaciones por el
presidente de la
República y la
ministra de Salud
Pública- y se cerró
el día de ayer, es
decir que es “recién
salida del horno”.
Se hicieron tres
preguntas en
distintas partes de
la encuesta. La
primera pregunta es
la misma que se
viene haciendo desde
1993, que dice
textualmente: “Se
aprobó una ley que
permite a las
mujeres recurrir
libremente al aborto
entre las primeras
12 semanas del
embarazo. ¿Está
usted a favor o en
contra?”.
EC – Los números
señalan lo
siguiente: dicen que
está a favor 56%,
que está en contra
el 35% y no opina el
9%. ¿Qué implica
esto?
OB – A lo largo de
los últimos 15 años
-nosotros empezamos
a medir esto en
1993- este tipo de
ley -que establezca
la despenalización
del aborto realizado
dentro de las 12
primeras semanas del
embarazo- cuenta con
un apoyo de un
mínimo del 54% y un
máximo del 63% de
los uruguayos
adultos (mayores de
18 años). Y la
oposición a esta ley
osciló entre un
mínimo de 27% y un
máximo de 37%.
Entonces, hoy la
postura favorable se
sitúa por encima del
mínimo y la postura
contraria por debajo
de su techo.
Lo que es muy claro,
en forma consistente
a lo largo de más de
15 años, que hay una
nítida posición de
la ciudadanía
favorable a
despenalizar el
aborto en forma
libre dentro de las
12 primeras semanas
del embarazo. Esto
ha tenido pequeñas
oscilaciones, pero
es muy constante y
demuestra que no va
al compás de los
cambios políticos.
Cualquier votación
plebiscitaria o
referendaria que se
realizare daría el
triunfo a la ley en
una relación de 6 a
4. Esto es
absolutamente claro,
inequívoco y
demostrado por 15
años y más de una
veintena de
encuestas.
EC – Así que 6 a 4
sería el resultado,
no son las
proporciones que se
dieron en el
Parlamento.
OB – No, es muy
clara la existencia
de un defasaje entre
la opinión de la
ciudadanía y la
opinión de sus
representantes. Es
interesante, además,
abrir por partidos:
a favor de esta
despenalización del
aborto hay 7 de cada
10 frenteamplistas,
6 de cada 10
colorados, dos
tercios de los
partidos menores y
gente indecisa y hay
un virtual empate
entre los blancos,
donde el 45% está a
favor de la ley y el
44% en contra.
***
EC – El segundo
tema, ¿cuál era la
pregunta
exactamente?
OB – La pregunta
era: “Usted aprueba
o desaprueba que
Tabaré Vázquez haya
vetado la ley que
liberaliza el aborto
dentro de las 12
primeras semanas de
embarazo”.
EC - Los números,
las respuestas a
esta pregunta se
agrupan de esta
forma: aprueba el
veto el 43%,
desaprueba el veto
48%, ni aprueba ni
desaprueba 5% y no
opina 4%.
OB – Claramente
prevalece la
desaprobación del
veto interpuesto:
48% está en contra,
43% a favor. Aquí
hay dos datos de las
cifras que son
interesantes: uno es
que la desaprobación
es bastante menor
que quienes apoyan
la ley. La ley la
apoya el 56% y
desaprueba el veto
el 48%. Y quienes
aprueban el veto son
más de los que
rechazan la ley:
están en contra de
la ley el 35%, pero
aprueba el veto a la
ley el 43%. Es decir
que aquí hay algún
componente que puede
ser la personalidad
de Tabaré Vázquez,
el no oponerse a
Tabaré Vázquez, que
lleva a que se
acerquen un poco más
las cifras de ese 56
a 35 a este 48 a 43.
Prevalece la
desaprobación al
veto entre los
frentistas, en una
relación de 6 a 4;
también entre los
colorados. Esto es
interesante: el
electorado colorado
tiene un
comportamiento casi
similar al de los
frenteamplistas en
este tema, pese a
que sus legisladores
casi homogéneamente
estuvieron en contra
de la ley. Y entre
la opinión pública
inclinada por el
Partido Nacional
prevalece la
aprobación del veto
por 5 a 4.
EC – Vamos a la
tercera pregunta que
la encuesta Factum
incluyó esta semana
a raíz de los
episodios de
notoriedad entorno a
esta ley.
OB – Hay que tener
en cuenta un poco
que se trata de
valorar cuánto
afectó la imagen. En
realidad es una
pregunta muy directa
y a veces las
imágenes se ven
afectadas de otra
manera, porque la
gente puede sentir
un cierto desgaste
de la figura o un
quiebre de orden
personal, y recién
con el tiempo se
manifiesta. Así que
hay que tener esa
precaución, pero lo
claro que en el
plano consciente,
inmediatamente a los
hechos ocurridos, la
pregunta es: “Este
hecho –estamos
hablando de las
observaciones o el
veto del Poder
Ejecutivo a la ley
de despenalización
del aborto- ¿le ha
hecho cambiar su
opinión sobre Tabaré
Vázquez?
EC – Las respuestas
se agrupan de esta
manera: “Sí, cambió
positivamente la
imagen de Vázquez”,
dice el 7%. “Sí,
cambió negativamente
la imagen de
Vázquez”, contesta
el 11%. “No cambió
la imagen de
Vázquez”, 81%, y “no
opina” el 1%.
OB – Primero, hay un
dato interesante
sobre todo esto que
es el bajísimo nivel
de “no opina”, un
tema que concitó la
atención de la
ciudadanía. Acá hay
un dato muy obvio:
ante un hecho tan
fuerte como este,
donde el presidente
quedó sostenido y
alineado con toda la
oposición y
enfrentado a todo su
partido, y el 81% no
cambió la imagen, en
sustancia esta
movida no afectó la
imagen de Tabaré
Vázquez.
EC – ¿Cuál sería el
resumen, entonces, a
partir de las tres
preguntas y sus
resultados?
OB – En primer
lugar, hay un
resumen de los
hechos políticos en
sí mismos, que se
vio el sistema
político, o el
sistema de
representación,
dividido casi
monolíticamente en
dos, donde a favor
de la
despenalización del
aborto estuvo el 95%
de los
parlamentarios
frenteamplistas y en
contra de la
despenalización el
95% de los
parlamentarios
blancos, colorados y
del Partido
Independiente. Y la
fisura que hay en el
bloque opositor es
exclusivamente en el
Partido Colorado.
Hay una segunda
lectura política,
además, que es un
hecho absolutamente
histórico, inédito
en el país, que el
presidente de la
República haya
quedado enfrentado a
casi todo su partido
y apoyado por,
prácticamente, toda
la oposición. Este
es un hecho inédito
en el país, pero
mucho menos en temas
de esta envergadura.
Sobre la ciudadanía,
entre los uruguayos
hay una clara
mayoría a favor de
la despenalización
del aborto, en una
relación de 6 a 4.
Parecería que este
es un dato de
fierro, inamovible,
ya que es estable
desde, hace al
menos, 15 años. Digo
al menos 15 porque
no sabemos qué
pasaba antes de que
empezáramos a
encuestar, pero en
15 años de encuestas
continuas -varios
años con dos
encuestas el mismo
año- no se ha
variado esta
proporción de 6 a 4.
EC – Tú destacabas
más temprano que esa
proporción en la
población es mayor
que la que se dio en
el Parlamento,
porque la ley salió
en el Parlamento
pero salió con una
mayoría muy
ajustada.
OB – Sí, en el
Parlamento salió 52
a 48 -una cosa así-
los porcentajes de
votación, y en la
población es un 60 a
40 redondeando, lo
cual hace prever que
cualquier votación
plebiscitaria o
referendaria es una
norma que tiene
fácil aprobación.
Esto, justamente,
está creando un
conflicto entre el
concepto
“representación” y
el concepto
“democracia
directa”, que es un
tema bastante
complicado.
EC – Otras
conclusiones, ya
pasando
estrictamente al
veto.
OB – Entre los
uruguayos prevalece
la desaprobación del
veto a la ley de
liberación del
aborto, pero en
cifras más ajustadas
que en las que
prevalece el
concepto de fondo en
sí mismo. Aquí, sin
duda, la
personalidad del
presidente de la
República ha
contribuido a
achicar un poco la
diferencia y el
veto, siendo
rechazado por la
mayoría de la
población, lo es en
términos menores a
lo cual es aprobada
la despenalización
del aborto.
Y finalmente, lo que
es muy importante,
que no afectó
sustantivamente la
imagen de Tabaré
Vázquez. Fue una
jugada política muy
arriesgada, pero no
aparecen, en
principio, costos
políticos
significativos.