EMILIANO COTELO:
Este lunes quedó
oficializada una
tercera
precandidatura en el
Frente Amplio (FA),
la del intendente de
Canelones, Marcos
Carámbula.
Este viernes, el
politólogo Oscar A.
Bottinelli, director
de Factum, analiza
el cambio sustantivo
que ocurre en la
forma de la
competencia interna
en el partido de
gobierno.
El título que nos
propone es: “El
nuevo escenario
triangular en el
Frente Amplio”.
***
EC – Desde la
audiencia nos
preguntaban cuándo
está la nueva
encuesta de Factum,
sobre todo de la
interna del FA.
¿Tenemos números
hoy?
OSCAR A. BOTTINELLI:
No, números de nueva
encuesta ya con los
tres candidatos no;
tenemos sí una
encuesta previa a
que hubiera
definiciones.
EC – Y ese va a ser
justamente nuestro
punto de apoyo hoy
en este análisis
político.
OB – El punto de
apoyo básico es
este. Recordemos que
en análisis
anteriores habíamos
dicho que entre una
competencia de dos
candidatos
-competencia
binaria- y una de
tres –triangular, de
triade- hay una
diferencia
cualitativa
fundamental, por lo
tanto no es decir
que se agregó un
candidato más, sino
que hay un cambio
sustantivo en la
competencia.
¿Cuál es el estado
de situación de esta
competencia
presidencial en el
FA al cierre del mes
de enero? Acá hubo
una encuesta
especial Factum de
tipo Blitz, en todo
el país: urbano y
rural, del 29 al 31
de enero; con 933
casos, y, la
aclaración es muy
importante, en el
momento de la
encuesta todavía
había más o menos
cuatro candidatos.
Vale decir: había
dos candidatos
firmes y dos
candidatos que
estaban anunciando
si oficializaban la
candidatura: Daniel
Martínez y Marcos
Carámbula.
EC – ¿Y qué arrojó
esa encuesta?
OB – En ese
escenario daba:
Mujica un 47 y medio
por ciento, Astori
un 37 y medio por
ciento y el restante
15% de indecisos y
de otros candidatos.
Lo que importaba acá
es analizar cuál es
el nivel de firmeza,
de volatilidad y de
duda que tiene el
voto que se expresa
hacia uno u otro
candidato.
Volatilidad llamamos
cuando vuela, es
decir, cuando a lo
largo del tiempo la
persona elige a uno
u otro candidato.
La duda es otra
cosa, es cuando la
persona, si hay dos
candidatos, se
orienta a uno porque
el otro no le gusta,
pero no está firme
de votar ese
candidato, tiene
dudas. Son dos cosas
distintas.
Analizado, por un
lado, el voto firme
y por otro el
volátil más el
dudoso, tenemos este
cuadro: Mujica tiene
un total de 47 y
medio por ciento,
pero tiene un 13% de
voto que está entre
volátil y dudoso -de
voto no firme- y un
34 y medio de voto
firme; esto es
importante.
Astori tiene un
total del 37 y medio
por ciento, del cual
hay un voto entre
volátil y dudoso del
7 y medio por ciento
y por lo tanto un
voto firme del 30%.
Entonces tenemos,
por un lado, que el
total del voto
volátil y dudoso
hacia Mujica y
Astori es del 20 y
medio por ciento...
EC – …O sea, tú
estás sumando allí
los dos votos
volátil y dudoso,
los de Mujica y los
de Astori…
OB – …Los de Mujica
más Astori da un
área de voto no
firme hacia los
candidatos del 20 y
medio por ciento,
que es un 13%
volátil, los que van
de un lado al otro,
y un 7 y medio por
ciento, que,
habiendo estado
orientados en
principio hacia un
candidato, tienen
dudas, no están
firmes, es un voto
que los candidatos
tienen que
reobtenerlo.
Para trazar un
espacio de
competencia vemos
que si se suman
todos los indecisos
y el voto por otros
candidatos,
totalizan un 15%,
más el voto volátil
suma el 28% -es el
número que habíamos
hablado en el
espacio del 23 de
enero; dijimos qué
espacio no firme hay
en el Frente-. Esta
encuesta fue más
afinada y se le
puede agregar otro
7% más y se llega al
voto dudoso -que no
se había explorado
anteriormente-, a un
35% de voto no firme
hacia los dos
principales
contendientes.
EC – 35% de la
interna del FA es
voto no firme hacia
los dos principales
candidatos que había
hasta ese momento,
¿no?
OB – Exacto, un 35 y
medio por ciento. El
resumen del FA es:
hay un voto firme a
Mujica del 34 y
medio por ciento, un
voto firme a Astori
del 30% y hay un
voto disputado
-podría decirse
también un voto
potencial para el
tercer espacio-, del
35 y medio por
ciento. Esa es el
área de disputa del
FA, un poco más de
la tercera parte.
EC – Esos son los
números que surgen
de la encuesta
Factum realizada a
fines del mes de
enero.
OB – Es una encuesta
especial de Factum
hecha a fin de
enero.
Ahora bien, decir
que hay un 35 y
medio por ciento de
potencial para el
tercer espacio es
decir que existe esa
área; pero eso no es
decir “esto es lo
que va a captar un
tercer candidato”,
porque no es
automático, no
decanta por sí sólo
hacia un tercer
candidato, no
necesariamente están
pidiendo a gritos
“quiero un tercero,
cualquiera sea, ahí
me voy”. Esto tiene
que ser ganado por
el tercer candidato,
obviamente los otros
dos tratar de
retener lo que tiene
orientación o una
inclinación primaria
hacia ellos, y por
lo tanto ese 35 y
medio por ciento es
el área de
competencia de
todos.
Este es el espacio
que es el gran
desafío para Marcos
Carámbula, cuánto
capta de este
espacio, hasta dónde
llega; puede
quedarse muy bajo,
puede llegar muy
alto, ahí ya
depende, en una
medida muy elevada,
de sí mismo,
obviamente de sus
contendores, pero
depende de la
corriente que
impulsa su
candidatura, del
conjunto de sectores
y grupos de base que
están detrás del
intendente
canelonense. Es
decir, hay un
espacio por un lado
y una candidatura
por otro, ahora
viene el tiempo en
que la candidatura
va a hacer el
esfuerzo para
demostrar cuál es su
espacio y adónde
llega.
EC – ¿Y cómo viste
la forma de cómo ha
largado Carámbula?
OB – Como todo
lanzamiento requiere
muchas señales. Hay
muchas señales que
todavía faltan de
esta candidatura. En
un punteo muy
rápido: qué equipo
hay detrás de él,
además de las
corrientes o grupos
políticos que lo
apoyan, qué
referentes hay en
áreas claves -en
economía, en
educación, en
seguridad pública;
lo que más se ha
exhibido es en
salud-, y en otras
áreas también.
Hay un segundo punto
muy especial: cuál
es su
posicionamiento en
relación a Tabaré
Vázquez. Astori es
muy claro que está
jugando como el
continuador total de
Tabaré Vázquez, su
discurso es una
permanente
referencia al
presidente de la
República.
Mujica –esto, en su
momento, lo
analizamos- aparece
como el desafiante
del liderazgo de
Tabaré Vázquez;
compite con Astori
en la candidatura
presidencial y
claramente está
compitiendo con
Vázquez en el
liderazgo.
Los discursos
personales que ha
hecho Carámbula en
esta semana lo
ubican con una
permanente
referencia al
presidente de la
República. El
abanico armado
detrás suyo va desde
figuras muy
tabarecistas a otras
no tanto. Entonces,
la señal es si cubre
todo ese abanico o
se alinea dentro de
lo que es
exclusivamente el
sector más firme y
cálido hacia
Vázquez, que es un
espacio distinto,
más chico que el
otro. Esa es una
incógnita muy
importante.
Después, su
posicionamiento en
algunos temas
polémicos en el FA,
o dicho de otra
manera es una forma
distinta de ver el
tema Tabaré Vázquez.
El año pasado hubo
el mayor
enfrentamiento -el
gran enfrentamiento
de Tabaré Vázquez
con el FA- en
noviembre con el
tema de la ley del
aborto y en el FA
hay sectores que
casi todos sus
partidarios tuvieron
apoyo muy firme,
otros que pueden
aparecer como que no
son firmes; aquí con
la presencia de la
figura de la
ministra de Salud
Pública, que fue la
ejecutora del paso
jurídico que da
lugar a ese
enfrentamiento.
Y por otro lado,
detrás de Carámbula
aparecen figuras que
no son de tan primer
plano, que dan una
señal exactamente en
el sentido contrario
al de la ministra de
Salud Pública.
Por último, por
dónde va a ir, y
esto siempre son
señales
acumulativas, el
tema de Carámbula en
materia de énfasis
en distintos temas.
Aparece claramente
un estilo mucho
menos personalizado
que el de Astori y
el de Mujica. Cómo
se redondea la
presentación de este
estilo son las
señales que faltan.
Uno diría que de
Astori y de Mujica
ya hay un conjunto
de señales muy
grandes, de bastante
tiempo, que tiene la
gente y faltaría
completar la de
Carámbula para que
así se tuviera el
panorama para que
todos estos
volátiles, dudosos,
etcétera, se
terminen volcando.
En la campaña
electoral ahora
viene un impasse, se
amortigua con la
semana de Carnaval,
prácticamente a
mediados de la
semana que viene. El
2 de marzo comienza
una nueva etapa
hasta el 3 de abril,
porque viene Semana
de Turismo que es
otro silencio. Es lo
que tienen las
campañas en esta
primera mitad del
año.
EC – Tienen las
pausas esas que
están marcadas a
fuego en el
calendario, ¿no?
OB – Sí. Recordemos
que en el 99 -la
elección fue el 25
de abril- la última
pausa fue tremenda,
porque se salía de
Turismo y casi en
seguida, de sopetón,
las elecciones.
De los candidatos en
carrera, entonces,
para Carámbula es
para quien es más
importante el
comienzo de esta
etapa que arranca el
2 de marzo. Ahí
tendrá que dar todas
las señales verbales
y no verbales,
señales propias del
candidato, señales
colectivas de todo
lo que lo apoya,
señales de los
acompañantes que
delinearán
claramente un
perfil.
De ahí surgirá un
apoyo mayor o menor
de los electores en
el espacio que queda
delineado a partir
de estos datos.