EMLIANO COTELO:
¿Qué votarían los
uruguayos si ahora
hubiese elecciones
nacionales? ¿A quién
votarían los blancos
y a quién votarían
los colorados para
presidente de la
República?
Hoy volvemos a
encontrarnos con el
politólogo Oscar A.
Bottinelli, director
de Factum, que
continúa analizando
los resultados de la
Encuesta Nacional
Factum realizada
este mes de marzo.
Ya habíamos tenido
una primera emisión
el viernes, con la
competencia entre
partidos y con la
carrera dentro del
Frente Amplio. Hoy
tenemos la segunda
de las exposiciones
con Oscar, a quien
ya mismo saludamos.
***
EC – Hoy es lunes
pero igual estamos
con el análisis
político a partir de
esta Encuesta
Nacional Factum cuya
ficha técnica
recordamos...
OSCAR A. BOTTINELLI:
La Encuesta Nacional
Factum fue realizada
entre el sábado 7 y
el domingo 15 de
marzo, primera
encuesta que se
difunde en el país
realizada
íntegramente en
marzo,
representativa del
100% del electorado
de todo el país
urbano y rural, 933
casos. Como disponen
las normas
internacionales de
ética, la ficha
técnica completa se
puede ver en un
sitio web, en este
caso en Factum
digital:
www.factum.edu.uy
La pregunta base:
“Imagine usted que
haya elecciones de
presidente y
Parlamento el
próximo domingo, ¿a
qué partido político
votaría?”.
Recordemos primero
el estado de
competencia entre
los partidos que
dimos el viernes
pasado.
EC – El Frente
Amplio (FA) tiene
45%, Partido
Nacional (PN) 35%,
Partido Colorado
(PC) 8%, Partido
Independiente (PI)
1.5%, Asamblea
Popular 0.5%, en
blanco y anulado 2%
e indefinidos 8%.
OAB – También
recordemos que
mientras en
diciembre de 2007 el
FA había quedado un
punto por debajo de
la suma del PN, el
PC y el PI -es
decir, de la suma de
los partidos
parlamentarios de
oposición- hoy queda
por encima de los
mismos, por primera
vez desde entonces.
EC – Pasemos a lo
que tenemos
prometido, veamos el
caso del PN, la
carrera presidencial
entre los blancos,
¿cómo es que hacen
la consulta ustedes?
OAB – La pregunta
para los que
contestaron que
votaban al PN fue:
“¿A quién del PN
votaría para
presidente de la
República? Los
precandidatos son
solamente estos y
ninguno más” y se
mencionan los
nombres de Lacalle,
Larrañaga y Riet
Correa.
EC – Los resultados
son: Lacalle 52%,
Larrañaga 44%,
indefinidos 4%.
OAB – La primera
aclaración es que
todavía no se han
registrado
adhesiones
significativas a la
candidatura -muy
reciente- de Irineu
Riet Correa. Pero
para analizar esto
también es necesario
volver a algo que
hemos dicho en
distintas
oportunidades,
inclusive el viernes
pasado: hay una
tendencia –un poco
de la gente pero
muchísimo de los
actores políticos– a
ver esto como si en
Uruguay hubiera tres
carreras separadas
sin interrelación
entre sí; una
competencia en el FA
-Astori, Mujica y
Carámbula-, otra en
el PN con los tres
candidatos y otra en
el PC, como si se
estuvieran
dirigiendo a gente
firme, afiliada a un
partido político. La
realidad es muy
complicada, mucho
más compleja, ¿por
qué? Porque esta es
una elección
nacional, es la
primera de tres
elecciones
nacionales, donde
nadie va a un
partido a votar en
su interna sino que
va a un circuito de
la Corte Electoral,
a entrar a un cuarto
secreto, a elegir un
sobre y elegir una
hoja de votación,
que sí pertenece a
alguno de los
partidos, y ahí
elige el partido y
luego el candidato.
Por lo tanto, los
votantes hacen lo
mismo que en una
elección nacional;
unos cuantos ya
tienen
predeterminado el
partido -una
abrumadora mayoría
como pasa también en
las elecciones
presidenciales y
parlamentarias-,
pero hay un conjunto
de gente cuya duda
no es al interior
del partido, no duda
entre Lacalle y
Larrañaga o entre
Astori, Carámbula o
Mujica, entre
Bordaberry, etc.,
sino que puede dudar
cruzado, puede dudar
entre los colorados
y Lacalle, por
ejemplo, puede dudar
entre Larrañaga y
Mujica, que son
dudas reales que se
ven en el
electorado.
Por lo tanto, la
carrera presidencial
en cada partido no
es analizable
solamente en base a
si uno gana porque
el otro cae o
viceversa. Este me
parece que es un
dato muy importante.
Precisamente, en el
PN hay un primer
hecho relevante: la
competencia entre
Lacalle y Larrañaga
en términos de
captación de votos
es una competencia
indirecta.
EC – ¿Cómo que es
indirecta?
OAB – Obviamente o
gana uno o gana el
otro, pero es
indirecta en tanto
que en grandes
números no se quitan
votos entre sí, sino
que los movimientos
de cuando uno crece
y el otro decrece o
viceversa obedecen
en gran medida a
ganancias o pérdidas
externas al PN o a
ambos como conjunto.
EC – Eso es algo que
ustedes pueden
verificar a partir
de lo que es el
trabajo de la
encuesta misma.
OAB – Sí, esto lo
hemos visto ya,
además lo hemos
visto como un largo
proceso desde que
arrancó esta
campaña,
prácticamente en
marzo del año
pasado, hace un año,
cuando se oficializó
la candidatura de
Lacalle.
Hay un dato que es
interesante. El PN
hace dos años estaba
en el 21% y además
había un elevado
nivel de indecisos
entre blancos y
colorados, es decir,
de esos que
originalmente están
indecisos entre los
partidos; cuando uno
explora un poco se
ve que no estaban
indecisos entre
cualquier partido
sino que lo estaban
sólo entre blancos y
colorados, tenían
muy clara su no
aceptación del FA.
También en aquel
momento, hace dos
años, el FA estaba
en el 55% y luego
llegó hasta el 42%.
¿Por qué menciono
esto? Porque acá se
conformó un gran
espacio, que alcanza
el 24% del
electorado, que pasó
a ser una gran área
de captura para los
candidatos
nacionalistas. Es
decir, los que
estaban indecisos
entre blancos y
colorados y los que
el FA perdía. No es
nada menor que el
área de captura
externa del PN fuera
mayor que todo lo
que daba -cuando
arranca todo esto
hace dos años- el
propio partido.
Entonces, al
interior del PN
también había un
espacio
significativo. Algo
más de la tercera
parte del voto
nacionalista no se
inclinaba por
ninguno de los dos
líderes a lo largo
de 2007, sino que, o
estaba indefinido o
se inclinaba por
otros nombres como
Chiruchi, Gallinal,
Luis Alberto Heber,
Vidalín; es muy
importante partir de
ese escenario para
ver a dónde hemos
llegado.
Entonces, ¿cómo ha
sido el “juego”
entre Lacalle y
Larrañaga hasta
ahora? Primero:
básicamente a lo
largo de la segunda
mitad de 2007 se da
el primer gran
crecimiento del PN,
que fue capitalizado
por Larrañaga; captó
sobre todo de la
caída del FA, algo
de los indecisos
entre blancos y
colorados y también
captó un poco de los
indecisos internos,
de esos blancos que
entre Lacalle y
Larrañaga no sabían
dónde pronunciarse.
Luego vino el juego
de Lacalle, un juego
que empieza al
comenzar el 2008
-muy fuerte en todo
el primer semestre-
en que obtuvo la
candidatura del
Herrerismo. Luego se
suma la Correntada
Wilsonista, va
sumando a Gallinal,
a Chiruchi, Luis
Alberto Heber, capta
también algo de los
indecisos internos
–me refiero a los
blancos indecisos
entre Lacalle y
Larrañaga-. Pero
sobre todo empezó a
captar a la gente
que estaba indecisa
entre el PN y el PC;
muchos de ellos eran
gente de origen
colorado que estaban
dudando y que
finalmente no se
volcó a su partido
sino que fue atraída
por Lacalle. Hasta
acá fue el juego,
hasta cerca de fin
de año, en un juego
parejo donde los dos
fueron creciendo y
terminaron en una
relativa paridad
producto de que
absorbieron todo lo
que pudieron desde
fuera del partido y
de todo lo que
estaba indeciso
dentro del partido.
En grandes números,
no había corrimiento
de un candidato
hacia el otro.
Luego vino el retiro
de Vidalín. El
electorado de
Vidalín se dispersó
entre los dos
candidatos y las
distintas formas que
tiene la indecisión,
pero los dos hechos
más significativos
que impactaron en
las cifras actuales
son: el PN capta en
este primer
trimestre de 2008
más votos aún del
PC, hay un 1% del
electorado que ahora
deja el PC. Estos ya
no eran colorados
que estaban dudando
si volver a su
partido o votar al
PN, eran colorados
que venían votando
o, dicho más
exactamente, venían
manifestando una
intención de voto
hacia su partido y
ahora están
manifestando la
intención de voto
hacia Lacalle. ¿De
dónde salen? De los
sectores colorados
que hoy son
minoritarios,
básicamente los que
se vienen inclinando
hacia el Foro
Batllista o hacia el
Batllismo Siglo XXI.
Por lo tanto, hay un
nuevo refuerzo de
Lacalle proveniente
básicamente de los
colorados.
Luego viene una
relativa
revitalización del
FA. El FA crece del
42 al 45% y este
crecimiento le
extrae votos al PN,
votos que capta
Mujica y que salen
de Larrañaga. Este
3% del electorado
entonces se traslada
a la frontera entre
partidos.
Hay una curiosidad
que detectamos
después de las
elecciones: Mujica
perdió un 2% en todo
el electorado hacia
Larrañaga. Recuerden
que hubo un famoso
“misil” que dirigió
el Foro Batllista,
una durísima
acusación contra
Mujica sobre los
años predictadura.
Esto impactó sobre
Mujica, que perdió
una parte del
electorado adentro
hacia Astori, pero
ahí el FA cae 2% en
base al PN.
Claramente ahí hay
un vaso comunicante
de un segmento que
se superpone entre
el FA y el PN.
EC – ¿Entonces la
competencia Lacalle-Larrañaga
queda ahora 52 a 44?
OAB – 52 a 44, hacia
fines del año pasado
estaba en 46 a 44;
estos son los
porcentajes sobre el
total del PN. Como
estamos viendo que
hay movimientos que
tienen que ver con
el conjunto del
electorado ahí ya no
nos sirve hablar de
los porcentajes
dentro del PN sino
sobre todo el
electorado. En todo
el electorado hoy
Lacalle de cada 100
votos tiene 18, y a
fines del año pasado
tenía 17. Es decir,
hay un punto que
Lacalle crece sobre
todo el electorado y
es en gran medida el
punto que pierde el
PC.
Larrañaga de cada
100 votantes tenía
17 y ahora tiene 15.
Esos dos puntos que
cae Larrañaga son
los dos puntos que
van hacia Mujica. En
términos del
electorado, cada 100
votos, 18 van para
Lacalle, 15 a
Larrañaga, esta es
la distancia real en
términos de votos
sobre el total del
electorado.
EC – Estamos a tres
meses y unos días de
las elecciones
primarias o
internas, ¿qué se
puede decir
entonces?
OAB – Primero, que
todavía hay mucho
agua para que pase
debajo de los
puentes. Por su
lado, Larrañaga debe
verificar mucho cuál
es la estrategia que
va a seguir. Lo que
es bastante claro
con estos
movimientos del
electorado es que es
mucho más importante
captar votos del FA
que de adentro; yo
le diría que mire
más hacia el costado
izquierdo que hacia
Lacalle ya que
ninguno de los dos
está, en grandes
números, captando,
no hay por ahora un
juego en que uno le
saque al otro. Los
pisos del electorado
parecerían bastante
consolidados,
Lacalle sigue
apostando a extraer
–o retener– el voto
colorado y Larrañaga
necesariamente debe
apostar al voto
frentista, al voto
frentista más débil,
más dudoso, o más
desilusionado.
EC – Me queda la
duda de por qué cae
Larrañaga hacia el
FA, ¿tú tienes
algunas hipótesis
para esa pregunta?
OAB – Son hipótesis
inferidas a partir
del movimiento de
los números, de
algunas razones que
se pueden encontrar
por ahí -no del todo
claras-. De estas
cinco hipótesis
algunas se pueden
contradecir entre
sí, otras son
complementarias.
Una es que, por lo
menos
provisoriamente,
pierde un electorado
que se siente
tentado por la
competencia interna
que hay en el FA,
una competencia
vital de la cual el
FA había carecido
hasta fin del año
pasado.
Una segunda
hipótesis es que en
el FA la candidatura
Mujica no sólo es
una precandidatura
presidencial sino un
desafío al liderazgo
de Tabaré Vázquez.
Entonces, habiendo
un electorado
originalmente
frenteamplista pero
desencantado de
Vázquez, ese nicho
de electorado puede
encontrar en Mujica
la vía para volver
al FA en oposición
al presidente de la
República. Hasta
ahora, estar con el
Frente era
prácticamente estar
siempre con el
presidente, esto
abre un abanico para
el Frente.
Tercero, que el
fortalecimiento de
Lacalle, que se
sitúa levemente por
encima de Larrañaga
a fines del año, sea
visto como una
derechización del PN
por ese nicho del
electorado que está
en la frontera FA-PN,
lo que iría en
contra de su manera
de pensar o de
sentir.
Una cuarta
posibilidad:
Larrañaga ha
concentrado mucho su
esfuerzo hacia
adentro del partido,
ha dado todo un
conjunto de pasos
para revitalizar o
fortalecer su
posición dentro de
él. Alguna gente
puede haber visto
algunos de estos
movimientos como una
derechización o un
salirse del centro,
pese a que Larrañaga
juega explícitamente
buscando
identificarse como
el candidato del
centro desmarcado de
la derecha, pero
puede haber
segmentos del
electorado que no
hayan captado el
mensaje de esa
manera.
Por último, en los
últimos años el PN
ha venido haciendo
una opción sobre la
cual realmente hemos
omitido hacer un
análisis importante:
es un partido que se
ha ido posicionando
como un partido
fuertemente
católico, como un
partido de mayor
compromiso en ese
aspecto –para
comparar, cuando es
difícil comparar
entre partidos- que
el Partido Popular
de España. Se
expresa que es un
partido que ya hace
muchos años
frecuentemente
realiza misas
conexas a
celebraciones
políticas –no digo
que esté politizando
las misas sino que
conmemora cosas en
la realización de
misas-. También
tiene una fuerte
postura oficial de
partido en contra de
la despenalización
del aborto, cuando
había segmentos del
electorado
nacionalista que
estaba en una
posición claramente
diferente.
El PN entonces
cuenta con un
importante segmento
de electorado que en
estos temas está en
lo que puede
llamarse la
concepción laica -no
entro en la
discusión de qué es
laico, digamos la
definición de
laicidad que opera
mayoritariamente en
el país, aunque sea
correcta para unos e
incorrecta para
otros-. Recordemos
que históricamente
el PN siempre tuvo
aproximadamente dos
tercios de un
electorado de
concepción más
católica y un tercio
de electorado de
concepción más laica
en este sentido de
la palabra o más
liberal en el
sentido filosófico.
Es posible que por
allí también haya
habido alguna fuga.
EC – Así que
entonces quedan tres
meses que van a ser
decisivos.
OAB – Parecería que
sí, y mucho va a
depender de la
estrategia que
adopte cada uno.
Estos noventa días
van a ser largos
para todos y en
todos los partidos.
***
EC – Finalizamos con
lo que ocurre dentro
del PC.
OAB – Para los que
contestaron que
votaban al PC, la
pregunta fue: “¿A
quién del PC votaría
para presidente de
la República? Los
precandidatos son
solamente estos y
ninguno más” y se
mencionan los cuatro
precandidatos:
Amorín, Bordaberry,
Hierro y Lamas.
EC – Los resultados
son: Bordaberry 67%,
Hierro 19%, Amorín
11%, indefinidos 3%.
OAB – Igualmente,
como pasó con el PN,
la candidatura de
Daniel Lamas es una
candidatura muy
reciente, no
registra todavía
adhesiones
significativas y por
eso no marca en el
porcentaje.
Bordaberry ha
logrado encarnar una
imagen de renovación
del PC, yo no digo
que lo sea ni no lo
sea, hay segmentos
significativos del
electorado colorado
que identifican a
Bordaberry con esa
imagen. Ha
presentado figuras
nuevas, pocas
figuras del pasado,
lo que lo ha llevado
en primer lugar a
liderar la intención
de voto, ya a lo
largo del año
pasado. En los
últimos meses ha
superado la barrera
de la mayoría
absoluta y está
entorno a los dos
tercios del
electorado colorado.
Esto es muy fuerte,
muy claro, muy
inequívoco.
No se ha configurado
ningún polo que lo
enfrente, no es
Bordaberry versus
“tal”, que puede dar
como en el PN un
juego de subas y
bajas. Entonces, los
últimos movimientos
del electorado más
bien apuntan a que
el segmento
partidario que no
gusta mucho de
Bordaberry prefiere
migrar hacia el PN y
hacia Lacalle. Por
lo tanto, eso
debilita al partido
pero potencia
todavía más a
Bordaberry dentro
del partido.
Si no hay cambios
significativos, la
ventaja de
Bordaberry
aseguraría con
holgura la victoria
interna. A esta
altura, o hay
movimientos fuertes
dentro del PC, un
cambio de ecuación
total y empieza una
nueva competencia
distinta dentro del
PC, alguien que
enfrente a
Bordaberry, sea
alguna de estas
candidaturas, sea
una nueva, sea una
unificación, lo que
fuere, o este
resultado parece
inexorable. Ya es
una tendencia
demasiado firme.
Parecería que el
gran desafío para
Bordaberry -en caso
de que no haya
ninguna reversión de
esto- es, a partir
del 28 de junio,
encontrar un camino
para revitalizar al
PC, porque parecería
que el PC va a
llegar a junio en un
nivel relativamente
bajo; su gran
desafío va a ser
desde el 28 de junio
hacia octubre.
EC – No terminamos
acá, la encuesta
Factum vuelve en el
análisis político el
próximo viernes.
OAB – Exacto, el
próximo viernes
vamos a continuar el
análisis de la
última Encuesta
Nacional Factum,
difundiendo algunos
nuevos datos de la
misma. Vamos a
centrarnos más bien
en la visión de los
candidatos en el
conjunto del
electorado y los
juegos de
competencia entre
los distintos
candidatos.