EMILIANO COTELO:
Quedan 51 días para
las elecciones
nacionales en las
que se votará el
primer turno para
presidente de la
República y además
se elegirán 30
senadores y 99
diputados.
¿Cómo viene la
carrera electoral?
¿Qué piensa votar la
gente? Hoy el
politólogo Oscar A.
Bottinelli, director
de Factum, presenta
y analiza la
fotografía más
reciente de la
carrera al cierre de
agosto.
***
EC – ¿Qué te parece
si empezamos con
algunas aclaraciones
sobre la encuesta?
OSCAR A. BOTTINELLI:
La ficha técnica es
una exigencia del
Código Internacional
de Ética de la
Asociación Mundial
de Investigación de
Opinión Pública. La
Encuesta Nacional
Factum es una
encuesta de todo el
país, tanto urbano
como rural, persona
a persona en sus
hogares, se
entrevistaron 963
personas y es
representativa del
100% del electorado.
La pregunta: “El
próximo 25 de
octubre se realizan
las elecciones de
presidente y
Parlamento, ¿a qué
partido político y a
qué fórmula
presidencial
votaría?”, se le
presentan las cinco
opciones y los
resultados están
ponderados por seis
generaciones
electorales, la
ficha técnica…
EC – …¿qué quiere
decir “resultados
ponderados por seis
generaciones
electorales”?
OAB – Cuando se
tienen los
resultados “en
bruto” hay que
ajustarlos porque en
la muestra siempre
hay una serie de
elementos que pueden
no salir de acuerdo
a la proporción de
la población; el
sexo normalmente sí
porque se trabaja
con cuotas, la parte
geográfica también,
pero las edades se
pueden correr un
poco, pese a que hay
una serie de
parámetros para
tratar de
equilibrarla,
entonces las edades
se equilibran, se
les da un peso: un
individuo puede
valer 0.9 otro 1,1
por ejemplo, para
que coincida con la
distribución de
edades en el país.
EC – De todos modos
la ficha técnica
completa está
disponible.
OAB – Está
disponible en
www.factum.com.uy.
Y la otra exigencia,
que a esta altura es
muy importante -la
hemos mencionado
poco, lo dijimos al
final del ciclo del
28 de junio-, es
cuál es el
financiamiento de la
Encuesta Nacional
Factum. En los dos
años anteriores
habíamos trabajado
para el Frente
Amplio (FA) en la
candidatura de
Mujica, la
candidatura de
Astori y la
candidatura de
Carámbula. En el
Partido Nacional (PN)
para la candidatura
de Lacalle durante
varios años y para
la candidatura de
Larrañaga durante
muchísimo tiempo,
también varios años.
En el Partido
Colorado (PC) para
Bordaberry, Amorín y
el Foro Batllista, y
además para el
Partido
Independiente (PI).
En esta etapa
estamos trabajando
también para el FA,
para el PN, se está
por hacer algún
trabajo para el PC,
se está trabajando
con el PI.
Y también aclaremos
que Factum en este
gobierno no ha
tenido ningún
contrato ni con el
gobierno ni con
empresas del Estado.
Personalmente, en mi
calidad de profesor
titular grado 5 de
Sistema Electoral de
la Universidad de la
República, la
próxima semana voy a
suscribir un
contrato con la
Oficina de
Planeamiento y
Presupuesto, que ha
pedido asesoramiento
para estudiar
instrumentos de
descentralización en
el tema electoral,
la creación de
gobiernos locales;
esto no es una
encuesta, no es un
contrato Factum,
sino un contrato por
mi calidad de
catedrático en la
materia para la
realización de
cuatro informes en
cuatro meses.
Pasemos ahora a las
cifras.
EC – Recordemos que
la pregunta era: “El
próximo 25 de
octubre se realizan
las elecciones de
presidente y
Parlamento, ¿a qué
partido político y a
qué fórmula
presidencial
votaría?”. Las
respuestas se
agrupan de esta
forma: FA fórmula
Mujica-Astori 46%;
PN fórmula
Lacalle-Larrañaga
34%; PC fórmula
Bordaberry-De León
10%; PI fórmula
Mieres-Posada 2%;
Asamblea Popular más
voto en blanco más
anulado 2%, e
indefinidos 6%.
OAB – Primero los
comentarios, los
cambios en relación
a la encuesta
anterior y también
las prevenciones del
caso que hay que
tener. Esta vez hay
una gran
sensibilidad, sobre
todo de los sectores
más fanáticos y de
muchos dirigentes
políticos. Alguien
sube o baja un punto
y dicen “ay, qué
barbaridad lo que
pasó”; estamos
acostumbrados a que
en una encuesta mes
a mes se suba un
punto, dos puntos,
baje, suba, es una
oscilación normal de
la opinión pública
no es ni para que
nadie festeje ni
para que nadie se
alarme.
EC – ¿Pero entonces
cómo son los cambios
en relación a la
encuesta anterior?
OAB – En relación a
la encuesta anterior
y en relación a dos
meses atrás el FA
sube un punto
respecto a julio
pero en julio había
bajado un punto
respecto a junio,
con lo cual no tiene
un movimiento final,
el saldo queda
igual.
El PN sí está
perdiendo en
relación a junio y a
julio, sobre todo en
julio daba un
porcentaje
importante de voto
dudoso, pero está
exactamente en el
mismo nivel de mayo
con lo cual se puede
decir que en junio,
donde tuvo un envión
importante -la
propia elección del
28 de junio le dio
un clima muy
favorable- hubo una
especie de globo de
opinión pública a
favor que no ha
consolidado. Pero
esto no quiere decir
que esté por debajo
de los niveles que
venía sino que está
estructuralmente con
cierta estabilidad.
El PC alcanza el
10%. Había dado una
encuesta fuera de
serie que titulamos
“Lo que eran los
datos antes de la
largada”. Cuando se
le preguntó a la
gente antes del 28
de junio la
hipótesis de las
fórmulas que
finalmente se
dieron, salvo la del
PC, se daba
“Bordaberry
presidente”. Está en
el nivel más alto
alcanzado hasta
ahora, hay un
repunte, el PC ahora
tiene absolutamente
consolidado el estar
por encima de lo que
fue la votación de
la elección
anterior, lo cual
implica salir de un
largo pozo.
El PI está en su
nivel más alto, el
cual había alcanzado
en dos oportunidades
pero ahora implica
bastante solidez.
EC – ¿Y cómo se
comparan los bloques
políticos que
existen en el
espectro partidario?
OAB – Aquí hay que
hacer una serie de
aclaraciones de
distinto tipo. En
primer lugar, hay
que definir qué se
suma y qué no se
suma, cuáles son los
bloques. El PI ha
definido
oficialmente que los
votos del PI no se
suman a nadie, y
esto es porque ha
pedido que no se le
incluya en ningún
bloque porque se
define como
“bisagra” en el
sistema político,
equidistante del FA
y de los partidos
tradicionales. Por
lo tanto considera
que es incorrecto
que el término “la
oposición” incluya
al PI, algo que se
ha visto en los
últimos días, así
como también
consideraría
incorrecto que se
dijera “la
izquierda” y se
incluyera al PI.
Entonces los bloques
son el FA de un lado
y los partidos
tradicionales del
otro, y fuera del
bloque quedan el PI,
Asamblea Popular, y
por supuesto el voto
en blanco y anulado.
El otro tema es que
cuando sumamos los
votos de los
partidos
tradicionales en
realidad nos estamos
quedando cortos,
porque en estos dos
bloques, que son
reales, que existen
en la opinión de la
gente, hay un 2% del
total del electorado
que está indeciso
entre votar al PN o
al PC pero tiene
absolutamente claro
que va a votar a un
partido tradicional.
Si el partido
tradicional fuera un
frente, como lo es
el FA, este 2%
estaría adentro.
Esto no es nada
menor porque si al
34% del PN y el 10%
del PC se suma un 2%
que va a ir para ahí
aunque no sepa a
cuál de los dos
partidos vota, el
total del bloque
tradicional estaría
igual que el FA.
EC – Por bloques te
daría el FA 46% y
partidos
tradicionales
también 46%.
OAB – Exacto. Por
eso, así como es
artificial inflar la
oposición incluyendo
al PI es real no
dejar por el camino
dos puntos
porcentuales; son
indecisos porque ahí
no hay un frente
sino dos partidos
pero van a votar
ahí, y toda las
respuestas son
absolutamente
coherentes de que al
FA no sólo no lo
votan sino que no lo
quieren. Entonces
46% a 46% es la
carrera entre
bloques, lo cual es
extremadamente
parejo.
EC – ¿Qué ha pasado
desde las elecciones
internas? Y en
particular, ¿qué ha
pasado desde la
encuesta anterior de
Factum cerrada a
fines de julio?
OAB – Lo del FA fue
muy claro, ya la
primera parte la
habíamos analizado
en su momento. El FA
salió mal del 28 de
junio, salió
golpeado y además
estuvo muchos días
-más de nueve- para
lograr recomponer la
situación, la
fórmula salió muy
forzada, costó el
arranque, hubo
dificultades.
Nosotros pensamos
que el viaje a
Brasilia y la
presentación en el
Radisson en la
jornada con El
Espectador, Deloitte
y Factum fue el
verdadero arranque
positivo de la
campaña electoral
donde la fórmula
realmente quedó
ensamblada. De ahí
en adelante aparece
un FA con mucha
potencia, con mucho
dinamismo y en
general sin cometer
gruesos errores;
otra cosa es que
aparezcan errores
del lado del
gobierno y que eso
lo pueda afectar.
El PN fue todo lo
contrario, empezó
muy exitoso, luego
se quedó, apareció
un conjunto de
desprolijidades. En
el Radisson sí
apareció la fórmula
presidencial muy
consolidada, hubo un
relanzamiento de la
campaña electoral,
pero tuvo una serie
de señales que le
dieron como
resultado no haber
aprovechado el
envión del 28 de
junio y por lo menos
no haber consolidado
ese plus que llegó a
generar en la
opinión pública,
aunque sigue
manteniendo el
porcentaje básico de
electorado que tenía
en mayo. Por lo
tanto tampoco es que
el PN haya tenido
una afectación sino
que hubo una
captación que tuvo a
mano pero no logró
consolidar del todo.
Hay un problema que
se observa en alguna
parte de la
dirigencia blanca y
también en algún
sector de la
dirigencia colorada,
particularmente los
sectores
minoritarios. Tienen
un espejismo
respecto al 28 de
junio: la idea de
que el Uruguay que
no votó, el que se
quedó en la casa,
vota exactamente
igual al que votó, y
por lo tanto se
preguntan cómo si el
PN tuvo el 45% ahora
no lo tiene, o cómo
si el Frente tuvo el
40% ahora está en el
46% y se saltean que
la gente que se
quedó en la casa ni
vota ni tiene por
qué votar de la
misma manera que el
que fue, por algo se
quedó en la casa,
por algo tiene un
perfil distinto.
Pero además esta es
la tercera elección
que tenemos en
Uruguay con este
sistema y ya en 1999
y en el 2004 vimos
que la elección de
octubre termina
siendo completamente
distinta a las
elecciones internas;
la gente que se
quedó en la casa se
comportó de una
manera completamente
distinta a la gente
que había votado.
EC - ¿Entonces?
OAB – Entonces es
interesante que esto
lo observen, porque
uno ve que se están
equivocando mucho
con esa idea, están
en una realidad
distinta a la que
existe.
Y otra cosa que se
está observando en
algunas reacciones
frente a las
encuestas o al
propio
comportamiento es lo
que yo llamo la
teoría del espejito
mágico…
EC - ¿Cómo es eso?
OAB – El cuento de
Blancanieves, que
era fijarse en el
espejito quien es la
mujer más hermosa
del reino. Hay una
poca capacidad por
parte de unos
cuantos dirigentes
de aceptar los
resultados de las
encuestas –no sólo
nuestras, las de
todos– si no están
de acuerdo al
imaginario de lo que
le gustaría que
fuera. Esto es una
novedad en el
Uruguay donde los
dirigentes tuvieron,
en general, en las
elecciones –estoy
hablando de 2004
para atrás– bastante
tranquilidad,
bastante aceptación.
Ahora parecería que
hay un poco más de
nerviosismo y de
pensamiento mágico.