EMILIANO COTELO:
A 14 días de que
finalice la campaña,
¿cómo está la
carrera electoral?
¿Cómo están los
indecisos? ¿Qué
preferencias logran
Mujica, Lacalle,
Astori, Larrañaga
hacia un eventual
balotaje? Hoy el
politólogo Oscar A.
Bottinelli, director
de Factum, presenta
y analiza la última
Encuesta Nacional
Factum con la
fotografía de la
carrera electoral al
domingo pasado.
***
EC – Empezamos
aclarando la ficha
técnica de esta
encuesta.
OSCAR A. BOTTINELLI:
La Encuesta Nacional
Factum es de todo el
país, tanto urbano
como rural, persona
a persona, 968
personas
entrevistadas, es
representativa del
100% del electorado,
tiene un máximo
margen de error de
+/- 3,2% y se hizo
entre el sábado 3 y
el domingo 4 de
octubre. Es
estrictamente un
estado de situación
de la opinión
pública al 4 de
octubre.
La pregunta para los
primeros datos que
vamos a presentar
es: “El próximo
domingo 25 se
realizan las
elecciones de
presidente y
Parlamento. ¿A qué
partido político y a
qué fórmula
presidencial
votaría?”. La ficha
técnica completa se
encuentra en
www.factum.com.uy
EC – ¿Y cuáles son
los resultados?
Frente Amplio (FA),
fórmula Mujica-Astori,
recoge 44%; Partido
Nacional (PN),
fórmula
Lacalle-Larrañaga,
29%; Partido
Colorado (PC),
Bordaberry-De León,
11%; Partido
Independiente (PI),
Mieres-Posada, 3%;
Asamblea Popular (AP),
Rodríguez-Villalba,
1%; voto en blanco
más anulado 2%; e
indefinidos 10%.
OAB – Respecto a la
última encuesta, el
FA está igual. En
estos cuatro meses
arrancó en 45, subió
a 46, el mes pasado,
después de todos los
episodios de Mujica
en Buenos Aires,
bajó a 44 y no se ha
movido, no siguió
bajando pero no
logró recuperar.
Desde julio a hoy el
FA cae un punto, y
dos puntos desde su
máximo.
Desde la encuesta
anterior, hace 15
días, el PN cae tres
puntos, la evolución
ha sido descendente.
Arrancó con 38
puntos en julio,
después 34, 32, 29.
Es decir que cayó
nueve puntos desde
julio.
El PC ha ido, pasito
a pasito, subiendo.
Arrancó en 9, hoy
está en 11, hizo 9,
10, 11, 11. Está
igual que hace 15
días pero dos puntos
por encima de julio.
El PI lo mismo.
Empezó en 1, estuvo
en agosto y
setiembre en 2 y
ahora está en 3.
Subió un punto más
desde hace 15 días y
dos puntos desde
julio.
AP en julio y agosto
no llegaba al 1, y
tanto en setiembre
como ahora redondea
el 1, con lo cual
está igual que hace
15 días.
Es decir que la
modificación básica
con respecto a 15
días atrás entre los
partidos es la caída
de tres puntos del
PN y la subida de 1
punto del PI.
EC – ¿Y los
indecisos cómo
evolucionan?
OAB – El sector que
por ahora no opta
por ningún partido
-indefinidos, en
blanco y anulados-
dio 7 en julio, 8 en
agosto, 10 hace 15
días y 12 ahora. El
viernes pasado
dedicamos nuestro
espacio a los
indefinidos. Este
hecho es insólito,
normalmente cuando
empieza la campaña
electoral el número
de indefinidos es
alto, la campaña
electoral cumple esa
función de que la
gente mire
propuestas,
candidatos,
partidos, decante la
decisión, y a medida
que se acerca la
fecha se va
reduciendo el número
de indecisos. Este
hecho insólito de
que mes a mes los
indefinidos aumenten
está marcando cosas
muy importantes. Se
ve que es una
campaña electoral
que está
desconcertando a la
gente, es un
fenómeno nuevo,
anómalo, y
claramente esta
expulsión de
preferencias está
concentrada en los
dos grandes
partidos; uno en
menor grado, el otro
mayor, pero los dos
partidos han ido
cayendo: el FA está
en un uno de los
niveles más bajos en
intención de voto o
en preferencia desde
hace por lo menos un
año, y el PN está en
una línea
descendente mes a
mes llegando también
a los niveles más
bajos de muchísimo
tiempo.
***
EC – Hablemos ahora
de los escenarios
binarios, ¿qué son?
OAB – En primer
lugar una
aclaración, porque
recuerdo que en la
penúltima encuesta
que dimos antes de
junio nos pasó eso.
Tú dijiste
“presentación de la
última Encuesta
Nacional Factum” y
recuerdo que alguien
dijo “Ah ¿no va a
haber ninguna más?”.
Siempre que
presentamos los
datos decimos “la
última” porque es la
más reciente, para
que nadie se
confunda…
EC - …de ahora en
adelante diremos “la
más reciente”.
OAB – Bueno, ahora
sí la próxima va a
ser “la última”
porque va a ser la
última de esta
etapa. Pero esta es
la más reciente, la
penúltima.
Escenarios binarios
es poner dos
personas, dos
fórmulas, dos
opciones, a competir
entre sí en las
preferencias de la
gente. Es bastante
parecido a lo que
podría ser un
escenario de
balotaje pero no es
estrictamente un
escenario de
balotaje. Hicimos
tres escenarios y la
pregunta fue
“Imagine que tiene
que elegir entre dos
personas y no puede
dejar de elegir, ¿a
quién prefiere como
presidente de la
República”?, en este
caso entre José
Mujica y Luis
Alberto Lacalle.
EC - ¿Y qué dan los
números? Mujica 50%;
Lacalle 43%; no
opina 7%.
OAB – Hay una
ventaja de Mujica
sobre Lacalle de
siete puntos y por
más que se le diga
“usted no puede
dejar de elegir” hay
un 7% que no elige.
Pero hay otra forma
de preguntar, dada
la importancia
creciente que han
tenido en las
fórmulas los
candidatos a
vicepresidente en
esta elección. La
pregunta es: “Si
tiene que elegir
entre estas dos
fórmulas para la
Presidencia de la
República y no puede
dejar de elegir, ¿a
cuál prefiere?”,
repetimos: tampoco
se pregunta
directamente por el
balotaje.
EC – En este caso
los datos son los
siguientes: por la
fórmula Mujica-Astori
52%; por la fórmula
Lacalle-Larrañaga
42%; y no opina 6%.
OAB – Es interesante
ver que la fórmula
Mujica-Astori da dos
puntos más que
Mujica frente a
Lacalle, y que
Lacalle-Larrañaga
baja un punto
respecto a Lacalle
solo. Da la
impresión de que
esta pérdida de un
punto -el mes pasado
nos daba lo mismo-
es un 1% del
electorado que se ve
atraído por la
presencia de Astori
en la fórmula con
Mujica, lo cual
puede sumar la
atracción a Astori o
reducir el rechazo a
Mujica. Es
interesante que la
fórmula -y esta es
la importancia de
las fórmulas en esta
elección- rinde
distinto que los
candidatos
presidenciales por
sí solos; en este
caso rinde más la
fórmula Mujica-Astori
que Mujica sólo.
EC – Pero ustedes
preguntaron algo más
todavía.
OAB – Sí, y esto
obviamente ya no
tiene nada que ver
con un balotaje.
Preguntamos “¿A cuál
de estas dos
personas prefiere
como gobernante:
Danilo Astori o
Jorge Larrañaga?”.
La pregunta tiene
por finalidad ver el
nivel de potencia en
la preferencia de la
gente hacia los dos
principales
candidatos a
vicepresidente de la
República, con el
protagonismo que han
tenido en esta
elección.
EC – Entre Astori y
Larrañaga los
números se reparten
de esta manera:
Danilo Asotri 60%,
Jorge Larrañaga 35%
y no opina 5%.
OAB – Como se ve es
muy fuerte la
atracción a Danilo
Astori, que está en
un nivel de potencia
muy superior al que
manifestó tanto
antes del 28 de
junio como todo el
año pasado.
Recordemos que
incluso en noviembre
del año pasado en un
binario Astori-Larrañaga
daba Larrañaga por
encima de Astori.
EC – Después de
haber repasado estos
distintos escenarios
binarios, ¿cuáles
son los comentarios?
OAB – Sobre
Mujica-Lacalle hemos
tenido una ventaja
normalmente
consistente de
Mujica: cuatro
puntos de ventaja en
julio y agosto, hace
15 días daba lo
mismo –47 a 47, fue
el momento de más
cercanía de los
binarios– y ahora se
abre a siete puntos.
En cambio, si bien
las fórmulas
siguieron más o
menos la misma curva
- seis puntos en
julio, cinco en
agosto, tres hace 15
días- ahora se abre
a 10. Las fórmulas
siempre estuvieron
algún punto por
encima comparadas
con candidato a
candidato. Incluso
hace 15 días Mujica
con Lacalle
empataba, pero la
fórmula Mujica-Astori
le sacaba tres
puntos a la fórmula
Lacalle-Larrañaga.
Ahora, en el mayor
momento de distancia
Mujica se ha
distanciado siete
puntos, y la fórmula
Mujica-Astori,
Lacalle-Larrañaga 10
puntos. Astori y
Larrañaga dio
siempre una
distancia
considerable y
creciente, fue de 17
puntos en julio y
está en 25 puntos
ahora, mes a mes fue
aumentando la
distancia de una
preferencia que
obviamente no es
traducible en votos
porque no hay ningún
escenario en el que
compitan
exclusivamente
Danilo Astori con
Jorge Larrañaga.
EC – De todo este
panorama de
preguntas, números y
análisis que hemos
manejado hoy,
¿cuáles serían las
conclusiones?
OAB – Estos son
números de un estado
de la opinión
pública en un
momento dado, en
este caso a tres
semanas de las
elecciones porque
fue hecho el fin de
semana pasado. Por
lo tanto no son
pronósticos, pero
tampoco puede haber
pronósticos cuando
hay 10% de
indefinidos más 2%
que hoy manifiestan
“blanco o anulado”.
Probablemente el
número se de por
ahí, quizás un
poquito más porque
la histórica en
Uruguay es entre 2 y
3% pero tenemos una
masa de 12% que se
puede volcar.
Con 12 puntos que
pueden moverse,
cualquier escenario
es posible, desde
que no haya balotaje
a que haya, a que el
FA alcance mayoría
absoluta, que no lo
alcance, que esté
más cerca la suma de
blancos y colorados
del FA o estén
iguales a que haya
una distancia a
favor del FA. Es
demasiado lo que se
mueve, sobre todo
cuando no hay una
tendencia
convergente de los
indecisos a que cada
vez sean menos, sino
que cada vez son
más.
Es una elección muy
extraña, hay
claramente una
penalización de la
gente a los dos
grandes partidos.
Daría la impresión
-con los binarios,
que no son preguntas
sobre balotaje, que
recién se va a
plantear después del
25 de octubre- de
que se iría más
hacia el 29 de
noviembre que hacia
el 25 de octubre.
Uno siente una gran
preocupación, sobre
todo a nivel
comunicacional,
periodístico, por si
hay balotaje. Yo ya
he hablado de que no
me parece un dato
tan relevante, lo
que más me preocupa
es si hay o no
mayoría
parlamentaria, esa
es la verdadera
clave para el
próximo gobierno. Si
hay mayoría
parlamentaria de un
partido el 25 de
octubre, el balotaje
es muy técnico, no
presenta incógnita.
Si no hay mayoría
absoluta, el
balotaje es mucho
más abierto, o
completamente
abierto, y además
crea un escenario
completamente
distinto de
gobernabilidad para
el próximo lustro.
Es mucho más difícil
de ver hoy si hay
mayoría absoluta
para un partido.
Parecería que esta
es la mayor
incógnita de todas:
si hay o no mayoría
parlamentaria
propia, lo que es
mucho más incierto
-uno diría
absolutamente
incierto- que el
dato de quién será
el próximo
presidente de la
República, que no es
seguro quién puede
serlo pero en los
binarios hay una
ventaja bastante
nítida de la fórmula
Mujica-Astori.