EMILIANO COTELO:
Dentro de tres días
a esta hora ya se
habrán abierto las
mesas de votación y
cada ciudadano
deberá ir a votar.
Las encuestas darán
paso a los
escrutinios, y en la
noche volverán las
empresas consultoras
de opinión pública
con sus
proyecciones,
procurando anticipar
los resultados.
Hoy es el último día
de campaña
electoral, y el
politólogo Oscar
Bottinelli, director
de Factum, presenta
los datos sobre la
última Encuesta
Nacional Factum de
esta segunda etapa
del ciclo electoral
nacional 2009.
***
EC - La encuesta que
vamos a comentar hoy
es la más reciente,
y además es la
última.
OSCAR A. BOTTINELLI:
Es la última de este
ciclo. El domingo,
lo que la encuesta
mide, que es
intención de voto,
se transforma en
voto efectivo, es un
cambio cualitativo
de la forma de
expresarse la gente.
Y esa suma de votos
es lo que determina
los resultados. Son
alrededor de
2.300.000 de
voluntades
individuales que
construyen un
resultado, y habrá
un presidente o un
balotaje, habrá sí o
sí un Parlamento y
habrá dos resultados
plebiscitarios.
Creímos que durante
años se fue
construyendo una
idea de qué son las
encuestas, y no hay
dudas para más del
90% de los
uruguayos, pero hay
un sector
minoritario
constituido por
alguna gente muy
fanática que no
quiere que le digan
qué es lo que hay
sino lo que le
gustaría que
hubiera, le gustaría
que le dijeran que
Uruguay le ganó a
Argentina, no que
Argentina le ganó a
Uruguay, y gente
interesada.
Es un largo tema
para analizar
después de que se
asiente el polvo.
EC - Tenemos que
hacer un par de
entrevistas a
propósito de la
polémica que ha
rodeado a las
encuestas en esta
campaña.
OAB - Yo diría que
esta vez no es
polémica; es más
grave: son
ofensivas. Porque no
son dudas aisladas,
son ofensivas
armadas de ataque a
las encuestas
científicas de nivel
universitario.
En primer lugar, hay
que diferenciar las
encuestas de una
penca, de un
concurso pronóstico,
del 5 de Oro o de
una carrera de
caballos. Ahí uno
juega a un número o
a un caballo y puede
acertar o no. Con
los caballos el azar
es menor, pero
influyen muchos
elementos de azar,
un caballo puede
correr mejor, peor,
caerse. Y en el
fútbol hay equipos
mejores y peores,
pero la semana
pasada
Espectador.com
entrevistó a unas 10
personas conocidas
públicamente –entre
ellas me tocó a mí–
y les preguntó cuál
sería el resultado
del partido
Uruguay-Argentina,
quién ganaría,
cuántos goles y
quiénes los harían.
Todos nos
equivocamos, el
hombre más realista
dijo que habría
empate 0 a 0, y los
otros nueve dijimos
que ganaba Uruguay 2
a 1. Entonces digo
“yo acerté, porque
dije que Argentina
hacía uno”, pero
dije que Uruguay
hacía dos. ¿Y quién
lo hacía? Messi; y
cuando Argentina
hizo el gol Messi ya
estaba fuera de la
cancha.
Esos son aciertos,
concursos, juegos.
Esto son mediciones
de una ciencia, las
ciencias sociales,
que tiene
metodologías
cualitativas y
cuantitativas –estas
son cuantitativas
porque miden,
traducen cantidades–
de larga data y
larga aplicación en
el mundo a nivel
universitario. Y
cuando decimos
científico
universitario no son
autoasignaciones; lo
digo porque a
alguien le ha
molestado que un
colega hablara de
“las encuestas
profesionales”. Son
profesionales y
universitarias, las
tres principales
empresas: Cifra,
dirigida por Luis
Eduardo González,
director de,
catedrático en
Ciencia Política,
integrante del Latin
American Public
Opinion Project, que
dirige la Vanderbilt
University; Equipos
Mori, que integra el
Latinobarómetro,
está dirigida por
César Aguiar,
catedrático en
Sociología, y Factum
está dirigida por
mí, que soy
catedrático en
Ciencia Política, e
integramos el
Comparative Study of
Electoral Systems,
que integran más de
60 países, dirigido
por la Universidad
de Michigan, que es
la principal
institución en
estudios electorales
en el mundo, y el
Comparative National
Election Project,
que es un grupo más
de elite, de 15
países, dirigido por
las universidades de
Ohio, Autónoma de
Madrid y de
Frankfurt.
Podrá no gustarles
nuestra actividad
–incluso alguien ha
llegado a decir “no
existe la ciencia
política”–, pero son
encuestas
científicas y de
nivel universitario.
No son concursos de
acierto, no hay que
jugarle a un número;
son mediciones,
aproximaciones que
se registran. Y hay
algo que siempre
decimos y parece que
es como oír llover:
hay un margen de
error estadístico,
no es que Factum,
Equipos o Cifras nos
equivoquemos; las
estadísticas tienen
unas curvas que
determinan el margen
de error que puede
dar una muestra, que
en el caso de este
tamaño es de +/-
3,2%.
EC - Con esas
precisiones y en ese
contexto, aclaremos
qué recoge la
encuesta que vamos a
presentar.
OAB - Vamos a dar
dos series de
números diferentes.
Primero vamos a dar
una encuesta
comparable con la
serie de encuestas
anteriores, que
muestra qué dice la
gente, los 968
entrevistados el
pasado fin de
semana, el 17 y 18
de octubre, a la
pregunta: “El
próximo domingo 25
se realizan las
elecciones de
presidente y
Parlamento: ¿A qué
partido político y a
qué fórmula
presidencial
votaría?”. La ficha
técnica completa se
encuentra en
www.factum.com.uy
EC - Vamos a los
números:
- Frente Amplio:
Mujica-Astori: 46%
- Partido Nacional:
Lacalle-Larrañaga:
29%
- Partido Colorado:
Bordaberry-De León:
13%
- Partido
Independiente:
Mieres-Posada: 3%
- Asamblea Popular +
en blanco/anulados +
indefinidos: 9%
OAB - Vamos a ver
los cambios que ha
habido en esta
segunda etapa, desde
las internas hasta
ahora
El Frente Amplio
empezó en julio con
45, subió a 46 en
agosto, en setiembre
y a principios de
octubre estaba en 44
y ahora volvió al
nivel de agosto,
46%. Esto es el voto
definido.
El Partido Nacional
empezó en el 38, y
luego vino una
caída: 34, 32, 29 y
ahora repite el 29.
El Partido Colorado
al revés, empezó en
9, subió a 10, subió
a 11, repitió 11 y
ahora llegó a 13, el
guarismo más alto en
cinco años.
Y el Partido
Independiente empezó
en 1, en agosto y
setiembre estuvo en
2, y en las dos
mediciones de
octubre estuvo en
3%.
EC - ¿Qué pasa con
Asamblea Popular?
OAB - Asamblea
Popular estaba
redondeando en 1, y
el redondeo se puede
mantener, está en 0
y algo, 0,7, 0,8, lo
que implica que no
llega al 1, que es
una barrera muy
importante porque
marca el acceso al
Parlamento; es
bastante
inconsistente si
está más cerca o
menos cerca de ese
1, pero
aparentemente está
distante.
EC - Ya vimos la
encuesta. Aclaremos
qué es lo que viene
a continuación.
OAB - Tenemos un 9%
de indefinidos, pero
ese porcentaje
incluye a Asamblea
Popular, al voto
refractario –que es
el que no vota nada,
vota en blanco o
anulado– y a los
indecisos
propiamente dichos.
***
EC - Vamos a ver la
distribución de ese
voto indefinido.
OAB - Como saben las
miles de personas
que este año han
tenido la gentileza
–y yo diría que han
contribuido al
conocimiento de la
sociedad para volcar
al resto de la
gente– de contestar
las encuestas, una
encuesta no es una
pregunta, son muchas
preguntas. Esas
muchas preguntas se
agrupan en:
sociodemográficas,
que son aquellas que
se refieren a edad,
sexo, educación,
dónde vive (en el
medio metropolitano,
urbano, rural); las
que permiten
construir un nivel
socioeconómico, que
es un índice;
ideológicas, sobre
pertenencia o
identificación
política, que no es
lo mismo que el
voto; autodefinición
o autoidentificación
ideológica
(izquierda,
derecha); sobre
actitud religiosa,
religión,
religiosidad; sobre
actitudes políticas
(por qué personas,
por qué partidos
tiene simpatía, por
cuáles tiene
rechazo, qué
rechazos hay a
candidatos, cuál fue
su comportamiento
electoral anterior,
cuáles son sus
preferencias entre
personas, entre
partidos). Ese
conjunto de
preguntas permite
construir un mapa de
cada indeciso, y
proyectar, dentro de
determinados
límites, su
conducta. Como lo
que se hace no es
una medición sino
diversas
estimaciones de
comportamiento,
porque no es
absolutamente nítido
decir “este se
adjudica acá y este
allá”, hay muchas
dudas, hay gente que
tiene dudas,
entonces conviene
presentar los
resultados
expresados en
rangos.
EC - No se va a
presentar la
distribución de
indecisos con un
número para cada
partido, sino con
franjas.
OAB - Habitualmente
trabajamos con
franjas. Esto es
porque no creemos
que es un tema de
concurso, a ver si
le acierto a un
número. El que
quiera acertar que
juegue al 5 de Oro,
acá decimos que
puede estar entre
esto y esto porque
la probabilidad es
esta. Muchos de los
que escuchan pueden
estar en esta
situación de
indecisos, y todos
oirán estos días
gente que dice
“estoy entre este
partido y este otro,
todavía no me he
decidido”. Si esa
persona no se ha
decidido uno no
puede decir “venga,
que viene Factum y
la empuja”. Hoy es
el último día de
campaña, luego hay
un par de días de
reflexión y el
propio domingo,
luego la gente se va
a volcar. Esto da un
rango en el nivel.
EC - Tú hablas de
escenarios.
OAB - Exacto.
EC - Los escenarios
que resultan de la
proyección de los
indefinidos son los
siguientes:
- Frente Amplio:
Mujica-Astori:
48-50%
- Partido Nacional:
Lacalle-Larrañaga:
30-32%
- Partido Colorado:
Bordaberry-De León:
14-16%
- Partido
Independiente:
Mieres-Posada: 3-4%
- Asamblea Popular +
en blanco/anulados:
3%
OAB - Algunas
advertencias. La
primera sobre los
rangos,
habitualmente se
comete el grave
error –incluso hemos
visto universitarios
cometer este error–
de, si uno dice (voy
a decir un número
cualquiera para no
identificar a ningún
partido) 40-42,
decir “es 41”, tomar
el promedio. Si digo
que voy a ir de 18 y
Andes a 18 y
Paraguay y en algún
lado de esos me voy
a quedar, con la
media del promedio
alguien podrá
esperarme en 18 y
Julio Herrera; y me
encontrará o no,
porque puedo pasar
de largo y seguir
hasta Paraguay, o
quedarme en 18 y
Convención o en 18 y
Andes. No tiene
ningún asidero, un
rango quiere decir
que un evento puede
ocurrir en cualquier
punto entre un
extremo y el otro,
vale decir que
cuando uno dice
48-50 puede ocurrir
que la votación
puede ubicarse entre
48 y 50 en cualquier
punto, 48 y ¼, y ½,
y ¾, 49, 49 y ½, 50.
Por lo tanto tomar
el promedio es un
error. Y además, si
lo que vale es el
promedio, ¿para qué
daría un rango?,
bastaría con dar el
número medio del
rango. Entonces lo
que vale es el
rango, puede estar
entre esto y esto.
Segunda advertencia.
Damos números
enteros, esto quiere
decir que si uno
dice 3 quiere decir
que va de 2 y ½ a 3
½; yo tengo una
larga pelea perdida
con el uso de
fracciones –o
quebrados como se
dice en la escuela–,
porque cuando uno
dice 2 y ½ no sé por
qué a todo el mundo
se le ocurre
traducir como 2,5
(estoy hablando de
periodistas,
comunicadores). Si
uno está en El
Espectador y quiere
ir a 18 de Julio no
dice que está a 2,5
cuadras, está más o
menos a dos y media.
La diferencia es que
2 y ½ es una idea de
aproximación, no se
miden metros y
centímetros. Hay que
tenerlo en cuenta
porque no estamos
trabajando con un
instrumento de
precisión, 3 quiere
decir de 2 y ½ a 3 y
½.
Tercera advertencia.
Si bien hablamos del
100% del electorado,
quizás sea una
exageración y haya
que decir el 99 o el
99 y algo. Aquí
tenemos tres tipos
de problemas: el
100% no incluye el
total.
EC - Esta precisión
es importante,
varios oyentes nos
han hecho más de una
vez esta consulta y
en particular la
están haciendo hoy.
Tú dices que las
encuestas no
terminan de reflejar
algunas zonas en
particular; ¿cuáles?
OAB - Aquellas de
las que los
encuestadores salen
corridos, para
decirlo
literalmente.
EC - Zonas rojas,
zonas peligrosas.
OAB - Sí, zonas en
las que hay amenazas
a los encuestadores,
no por ser
encuestadores, sino
por ser seres
humanos que caminan
por la calle. En
Montevideo se
empiezan a detectar
–es un fenómeno
nuevo, no existía–
lo que en otros
países habitualmente
se llama “zonas
rojas”, zonas por
las que no se puede
transitar, porque
hacerlo supone
riesgos serios para
las personas. Esto
todavía no lo
tenemos delimitado,
no hemos hecho un
mapa de zonas rojas
para decir “acá no
se encuesta”, sino
que el encuestador
va y tiene que salir
corriendo. Y muchas
veces hemos visto
que se confunde zona
roja con
asentamiento.
¡Cuidado con eso! En
la abrumadora
mayoría de los
asentamientos se
transita
perfectamente, es
gente de muy buenos
hábitos, gente de
trabajo, y en cambio
hay zonas que para
nada son
asentamientos y sin
embargo es difícil
entrar allí.
EC - La población de
las zonas rojas no
es abarcada por las
encuestas porque ahí
no se puede
encuestar.
OAB - No se sabe si
está representada o
no, porque para
decir que no está
representada habría
que saber que ese
público se comporta
distinto de otro de
estructura similar,
y de eso no hay
estudios. Por eso
digo que tenemos
dudas, no sabemos.
Otra población no
abarcada es la que
se encuentra en los
hogares colectivos.
Se supone que los
que viven allí
tienen un
comportamiento
similar a los que
viven en hogares
individuales, pero
tampoco tenemos un
estudio de eso. Los
hogares colectivos
son conventos,
cuarteles,
hospitales; no
importa “vivir” en
el sentido de pasar
la vida ahí dentro,
sino, por ejemplo,
estar el día que se
hace la encuesta o
el día de la
elección en un
hospital y no votar.
EC - ¿Está
comprendido el voto
de los uruguayos que
vienen del exterior?
OAB - En principio
no. Hay que
diferenciar dos
cosas, primero, no
se sabe mucho qué
quiere decir “la
gente que viene”. El
que vive en
Livramento ¿vive en
el exterior o vive
en Uruguay? Vive en
Uruguay y está más o
menos representado
en la encuesta.
Además está el
individuo que viene
habitualmente, que
tiene un pie en cada
orilla del río. Y
están los que
vienen, tanto los
que lo hacen
espontáneamente como
los que vienen
inducidos en
operativos
partidarios. La
cifra de los que
vinieron a votar del
exterior en la
elección pasada fue
muy baja, los
cálculos nos dan que
sumando todo vendrán
16.000 y 20.000
personas; el voto
Buquebus estaría
entre 8.000 y 9.000.
Pero sumando las
tres cosas puede
haber un 1% que
cambie el resultado,
y si llegara a venir
una oleada del
exterior –cosa que
no ha ocurrido en
las últimas
elecciones– podría
variar algo más. Al
menos hay que tener
la precaución de
decir “miren que
esto no está”.
***
EC - Con todas esas
consideraciones, ¿a
qué conclusiones
llegamos?
OAB - Primero, como
se observa de los
datos, la mayor
frecuencia de
ocurrencia de la
votación del Frente
Amplio hace prever
un escenario de
balotaje. El rango
del FA termina en el
50% –que además es
un redondeo que
puede ir desde 49 y
½ a 50 y ½–, por
tanto el 50 por sí
solo no asegura el
balotaje. Este rango
indica que la mayor
probabilidad, es
decir, la mayor
cantidad de
posibilidades es de
balotaje; ese
escenario aparece en
un nivel muy elevado
probabilísticamente.
Estamos hablando de
un balotaje entre
Mujica-Astori y
Lacalle-Larrañaga,
no han existido
posibilidades
estadísticas de otro
escenario de
balotaje a lo largo
de toda esta etapa.
Y no digo Frente
Amplio y Partido
Nacional, digo
Mujica-Astori y
Lacalle-Larrañaga,
porque la ley
reglamentaria de la
reforma
constitucional –una
ley que podría ser
tildada de
inconstitucional–
cambia la
formulación del
segundo turno del
balotaje, en esa
instancia no
compiten lemas sino
fórmulas, no van los
lemas, se vota por
personas. Por lo
tanto, si hay
balotaje, ya no es
Frente
Amplio-Partido
Nacional, sino
Mujica-Astori versus
Lacalle-Larrañaga.
Segundo, el hecho de
que el nivel máximo
del Frente Amplio
toque el 50% sugiere
que no hay que
descartar un
resultado en primera
vuelta. Es lo menos
probable, de bajas
probabilidades, pero
no son
probabilidades
nulas, hay
posibilidades de
resultado en primera
vuelta.
Tercero, la elección
del Parlamento. Me
siento feliz tras
una campaña y una
lucha despiadada de
un año y medio por
tratar de introducir
la idea de que se
vota Parlamento y
que el resultado es
extremadamente
importante; ahora ya
la gente pregunta si
hay o no mayoría
parlamentaria. No sé
cuántas veces
expliqué acá este
tema, y ahora por
suerte fue asumido.
La elección del
Parlamento tiene
algunas
características. La
primera es que votar
en blanco y anulado
es absolutamente
neutro. (Pero
recordemos que no es
neutro para el
balotaje, opera en
contra del más
votado, porque son
votantes y por lo
tanto entran en el
cómputo para
determinar la
barrera; el que vota
en blanco o anulado
vota en contra de
que el más votado
gane en primera
vuelta.)
EC - Para que un
candidato
presidencial sea
electo en primera
vuelta tiene que
tener la mayoría del
número de votantes.
OAB - Exacto, de
personas que fueron
a votar. Por lo
tanto, si van 100
personas y 40 votan
en blanco o anulado,
casi todos los
votantes tendrían
que votar por el más
votado para que
fuera a una segunda
vuelta, no es un
voto neutro. Lo
mismo pasa con los
plebiscitos, el que
vota en blanco o
anulado vota en
contra. En cambio en
el Parlamento el
voto en blanco y
anulado es
absolutamente
neutro, no influye
para nada.
EC - Para distribuir
las bancas en el
Parlamento solamente
se tienen en cuenta
los votos por los
distintos partidos.
OAB - Sí, en Uruguay
se le llama “voto
válido”. Es un poco
confuso, porque se
confunde con el
“voto validado”, que
es el voto que no se
anuló. En Argentina
se le llama “voto
afirmativo”, que
quizás sea más
exacto; pero “voto
válido” es la
expresión más usada
también en Europa.
Si pensamos que va a
haber entre 2 y 3%
de votos en blanco o
anulados, la
distribución de las
bancas se va a dar
entre el 97 y el 98%
de los votantes.
EC - ¿Cuál es el
número mágico?
OAB - El número
mágico exacto anda
por 48 y ½, es una
aproximación.
EC - Depende de
cuánto sumen el voto
en blanco y el voto
anulado.
OAB - En parte sí,
pero también de otro
elemento. Las bancas
se distribuyen por
un mecanismo de
relaciones
matemáticas –lo que
se llaman razones en
matemáticas– entre
los votos de los
distintos partidos,
de los distintos
lemas. Con los
mismos votos se
puede sacar una
banca más o una
banca menos, porque
tiene que ver el
juego de
proporciones entre
un partido y otro.
Eso determina que si
bien la cifra
mágica, la mayoría
absoluta, puede
andar en 48 y ½
–alguno diría que
48,5, 48,7–, hay un
conjunto de
probabilidades de
que con 48% se tenga
mayoría absoluta. Es
decir que en materia
de Parlamento el
Frente Amplio tiene
buenas posibilidades
de obtener la
mayoría absoluta; la
otra posibilidad es
que la tenga con la
suma del Partido
Independiente; que
Frente Amplio más
Partido
Independiente
sumados no
alcanzaran la
mayoría absoluta
sería un escenario
muy extraño en esta
elección.
Hay un quinto tema.
Estamos hablando de
un Partido Nacional
con entre 30 y 32,
que es la proyección
máxima de algún
colega, algunos dan
menos todavía. Tener
32% permite obtener
normalmente hasta 33
bancas, podría
llegarse a 34, pero
por ahora lo normal
máximo es 33. Yo
diría que la cifra
mágica es 34, porque
34 es más de un
tercio; en Uruguay
hay muchas leyes de
gran importancia que
requieren dos
tercios de cada
cámara, por ejemplo
una ley de reforma
constitucional
requiere dos tercios
de cada cámara;
designar Suprema
Corte de Justicia,
Tribunal de Cuentas,
Corte Electoral
requiere dos tercios
de la Asamblea
General. Es decir,
el que tiene un poco
más de un tercio
tiene la capacidad
de bloqueo o la
capacidad de ser
tomado en cuenta
necesariamente.
En el período
1994-1999, en la
segunda
administración
Sanguinetti, el
Nuevo Espacio tenía
la llave, porque el
Frente Amplio no
llegaba al tercio,
los partidos
tradicionales no
llegaban a los dos
tercios, y según se
volcara el Nuevo
Espacio había ley o
se bloqueaba, había
reforma
constitucional o no,
se designaba o no la
Suprema Corte, o
tenía que haber un
acuerdo Partido
Colorado-Partido
Nacional-Frente
Amplio. Los dos
tercios son una
llave muy importante
en Uruguay. Si el
Partido Nacional no
llega a 34 diputados
pierde esa llave,
pierde la capacidad
de bloqueo, y viene
la siguiente
conclusión: se puede
formular un juego
diferente, un
entendimiento Frente
Amplio-Partido
Independiente-Partido
Colorado, que llegue
por sí a los dos
tercios, y en ese
caso el Partido
Nacional es
necesario o es
prescindible para
llegar a acuerdos,
pero no puede decir
“sin mí no hay
acuerdo”, que es lo
que le pasó al
Frente hasta el 99,
podían prescindir de
él para los dos
tercios, y se
prescindió, por
ejemplo, en la
reforma
constitucional,
porque hubo un
acuerdo entre los
partidos
tradicionales y el
Nuevo Espacio.
Entonces este dato
es muy importante,
no es un dato menor
en la conformación
del escenario para
los próximos cinco
años.
***
EC - Varios oyentes
han preguntado en
estos días cuántos
votos cuesta un
diputado y cuántos
votos cuesta un
senador. Supongo que
son números
aproximados también,
pero para hacernos
una idea.
OAB - Depende del
nivel de votantes.
Ahora la votación es
obligatoria, por lo
tanto la gente no se
queda en su casa.
Tenemos el problema
de que el padrón es
de 2.530.000
personas, pero en
Uruguay viven
muchísimas menos;
estimamos que van a
votar unas
2.300.000. Si es así
y el voto en blanco
y anulado se sitúa
en el 98% –por poner
un número por
comodidad–, la banca
entera está en unos
22.700 y algo de
votos, poco menos de
22.800.
EC - La banca de
diputado.
OAB - Para las
bancas entre
partidos. Uruguay
tiene un sistema muy
complicado, las
bancas se adjudican
según los votos en
todo el país entre
los partidos,
después entre los
departamentos dentro
de los partidos,
etcétera. Para tener
una banca entera –y
la primera banca
normalmente se gana
entera, si no, es
muy difícil ganarla–
un partido necesita
unos 22.800 votos.
EC - Los diputados
cuestan distinto
según el
departamento.
OAB - No, esta es
una confusión muy
extendida en
Uruguay; las bancas
de diputados se
adjudican a los
partidos, a los
lemas, en función de
los votos obtenidos
en todo el país. La
elección de
diputados es de
circunscripción
nacional, si un
partido obtiene
2.800.000 votos se
lleva el 100% de las
bancas, si tiene
1.400.000 está en la
mitad de las bancas,
no importa dónde
tuvo los votos. Por
eso un partido con
15.000 votos en
Montevideo puede
llegar a un
diputado, porque los
votos del interior
también valen, no se
pierde ningún voto.
Hay un mecanismo muy
complicado que
termina en la
adjudicación dentro
de los
departamentos, y ahí
sí una lista o una
persona puede
obtener una banca
con 6.000 votos, o
5.000 u 8.000.
EC - ¿Y cuánto
cuesta un senador?
OAB - El Senado
tiene 31 miembros,
pero las bancas que
se eligen son 30,
porque la número 31
es el vicepresidente
de la República. Una
de estas 30 bancas
entera está en torno
a los 76.000, 77.000
votos. Obviamente,
los partidos más
votados pueden
llegar a obtener una
banca con menos,
sobre todo las
últimas tres bancas
pueden andar en los
74.000 votos.
EC - ¿Y qué puede
pasar con los
plebiscitos? De
ellos ya hablamos el
viernes pasado, pero
¿hay algún cambio a
partir de la nueva
encuesta?
OAB - Los cambios
son ínfimos. En el
voto en el exterior
teníamos que el sí
seguro era 46, ahora
es 47, está muy
cerca pero no
alcanza, y hay un 7%
–era 8 hace 15 días–
que está inclinado a
votar el Sí, que
dice que
probablemente lo
vote pero no se
afirma. Esto no es
nada menor, porque
la distancia que va
del 47 a la suma de
los dos, que da 54,
es si se aprueba o
no se aprueba.
Y la anulación de la
Ley de Caducidad da
parecido, el voto
por Sí estaba en 45
y subió a 46. Tiene
46 y hay un 5 de
dudosos, tendrían
que estar todos los
seguros y los
dudosos para llegar
a 51, está muy
justo, no le sobra
demasiado, pero en
los dos casos hay
indecisos, 5% en el
voto exterior y 13%
en el voto por la
anulación de la Ley
de Caducidad. Los
dos son resultados
abiertos. Recordemos
que el viernes
pasado presentamos
el llamado Índice
Winner, que indica
qué cree la gente, y
la gente tiende a
creer que es más
fácil que se apruebe
el voto en el
exterior que la
anulación de la Ley
de Caducidad, pero
tampoco cree que se
rechace, hay dudas
en la sociedad
uruguaya sobre qué
va a pasar con el
plebiscito rosado.
En definitiva, los
dos resultados están
completamente
abiertos.
EC - Vamos a
reencontrarnos
contigo en distintos
momentos, primero el
domingo y también el
martes.
OAB - El domingo
haremos alguna
intervención a lo
largo del día, como
es habitual, y el
martes pensamos
hacer un análisis
largo. Después viene
la tercera etapa: o
la tercera etapa
hacia el 29 de
noviembre o la
tercera etapa hacia
el gobierno. En este
último caso los
uruguayos se
tomarían unas
merecidas vacaciones
electorales, pero
que nadie disfrute
demasiado porque es
por poco tiempo,
porque después
arranca la elección
de los gobiernos
departamentales en
mayo y, junto con
esa, la inauguración
de la elección de
algunos gobiernos
locales en el
interior de los
departamentos.
***
Transcripción: María
Lila Ltaif