EMILIANO COTELO:
Estamos a 16 días de
la realización de la
tercera y última
elección del ciclo
electoral nacional
2009, en el que se
definirá la
Presidencia de la
República entre José
Mujica y Luis
Alberto Lacalle.
El politólogo Oscar
A. Bottinelli,
director de Factum,
analiza y profundiza
en la segunda
Encuesta Nacional
Factum realizada
rumbo al balotaje.
***
EC – ¿Por dónde
empezamos?
OSCAR A. BOTTINELLI:
Primero vamos a
recordar las reglas
de juego, porque
hemos encontrado
muchas consultas con
mucha confusión de
la gente sobre qué
pasa con los
porcentajes, qué
pasa con los votos
en blanco.
Repitamos: compiten
dos fórmulas
presidenciales entre
sí por los cargos de
presidente y
vicepresidente de la
República, se vota
en dos hojas de
votación sin lema,
sin diferenciación
de colores, sin
número distintivo.
EC – Hay dos hojas y
hay que elegir una.
OAB – Hay que elegir
una y las hojas no
llevan “Frente
Amplio” (FA) ni
“Partido Nacional” (PN)
sino que cada una de
ellas lleva el
nombre y cargo del
candidato a
presidente, el
nombre y cargo del
candidato a
vicepresidente y el
período para el cual
se eligen:
2010-2015. Las
fórmulas obviamente
no son divisibles,
no hay forma de
votar
Mujica-Larrañaga ni
Lacalle-Astori. Son
elegidos como
presidente y
vicepresidente los
integrantes de la
fórmula que obtenga
mayor cantidad de
votos, es una
elección a mayoría
relativa –también se
denomina pluralidad
o, en un término más
discutible, mayoría
simple–. Si Mujica-Astori
tienen más votos que
Lacalle-Larrañaga,
son elegidos Mujica-Astori.
EC – O sea, la
fórmula ganadora no
tiene que alcanzar
un determinado
porcentaje del total
de votos emitidos.
OAB – Exacto, no
importan los
porcentajes, tampoco
importan los votos
en blanco ni los
votos anulados. En
algún medio de
prensa ha salido una
cosa errónea sobre a
quién benefician los
votos en blanco y
los anulados que
creó confusión. Los
votos en blanco y
los votos anulados
son absolutamente
neutros, no
favorecen ni
perjudican a nadie.
EC – En todo caso
quien los emita
estará pasando
determinado mensaje
y hay distintas
opciones en ese
sentido, pero en
cuanto a la
definición entre las
dos fórmulas
presidenciales no
juegan ningún papel.
OAB – El que está
votando en blanco o
votando anulado
puede decir “no
me interesa y paso”,
puede decir “estoy
enojado y estoy en
contra de todos,
estoy protestando”,
puede ser desde la
mayor pasividad a la
mayor agresividad,
pero desde el punto
de vista
estrictamente
electoral ese voto
no cuenta, no
existe. Lo que
existen son los
votos a
Lacalle-Larrañaga,
los votos a Mujica-Astori
y el que tiene más
gana. Esto es muy
importante que quede
claro porque hay
gente que dice “pero
y si no llega al
50%...”. No
tiene nada que ver,
el que tiene más
votos gana.
EC – Realizadas
entonces esas
puntualizaciones,
entendido bien cuál
es el marco en el
que tendrá lugar la
definición el
próximo 29 de
noviembre, vayamos
ahora a la encuesta.
OAB – La Encuesta
Nacional Factum que
presentamos hoy da
un panorama de la
intención electoral
al pasado domingo 8
de noviembre y los
datos corresponden a
la pregunta: “El
domingo 29 de
noviembre se define
la elección de
presidente y
vicepresidente de la
República entre
estas dos fórmulas
–se mencionan
las dos–,
¿a cuál de ellas se
inclina a votar?”.
Estamos trabajando
con un margen de
error sobre los
datos presentados
que debe asumirse
oscila en torno a
+/- 3%.
EC – Veamos los
números: por la
fórmula Mujica-Astori
49%, por la fórmula
Lacalle-Larrañaga
40%, indefinidos
11%.
OAB – Es interesante
ver que este 49 a 40
no es igual en todo
el país. Dividamos
el país en tres
porque la división
en dos se nos está
quedando corta.
Cuando analizamos la
elección del 25 de
octubre dijimos que
encontramos dos
“interior”: un
“interior” que era
una “L”: Salto,
Paysandú, Río Negro,
Soriano, Colonia,
San José, Canelones,
Florida, Maldonado y
Rocha donde el FA
era la primera
fuerza. Y el otro
“interior”, desde el
centro hacia Brasil:
Artigas, Rivera,
Tacuarembó, Cerro
Largo, Treinta y
Tres, Durazno,
Flores y Lavalleja
donde la primera
fuerza es el PN. Y
después, por
supuesto,
Montevideo.
Veamos qué pasa en
los tres países.
EC - ¿Tenemos
números
discriminados en
esas tres zonas?
OAB – Exacto. En
Montevideo la
relación es a favor
de Mujica: 60-29; en
la “L”, lo que
podemos llamar el
interior costero, el
interior ribereño,
el litoral más el
sur, empate: 45 a 45
con 10% de
indefinidos; y en el
interior profundo
–norte, centro,
noreste del país–:
33 Mujica-Astori, 56
Lacalle-Larrañaga y
11% de indefinidos.
EC – Son muy
interesantes los
contrastes enormes
que se dan en esas
tres zonas.
OAB – Sí, parecería
que este país
ribereño es el país
que está en el medio
–cosa que
geográficamente no
está– entre una
metrópolis de
izquierda y un
interior profundo
tradicional. Le
decimos interior
profundo no sólo
porque
geográficamente es
profundo, está lejos
de toda frontera
acuática, de mar y
océano, sino también
profundo en cuanto a
que es el país que
conserva más
tradiciones en
relación a la “L”
ribereña, que ha
tenido un vuelco
político importante,
y por supuesto a
Montevideo, que es
siempre el que más
cambia.
Entonces observamos
tres comportamientos
políticos
absolutamente
diferenciados y,
entre el interior
profundo y
Montevideo,
opuestos.
EC – Sería bueno que
viéramos qué cambios
se han dado en
relación a la
primera Encuesta
Factum con vistas al
balotaje.
***
EC – “El
domingo 29 se define
la elección de
presidente y
vicepresidente de la
República entre
estas dos fórmulas
presidenciales, ¿a
cuál de ellas se
inclina a votar?”.
Esa es la pregunta
que formula Factum a
sus encuestados y
estamos conociendo
los resultados del
relevamiento que
terminó el domingo
pasado, 8 de
noviembre. Los
resultados: fórmula
Mujica-Astori 49%,
fórmula
Lacalle-Larrañaga
40%, indefinidos
11%.
OAB – Quiero aclarar
que hablamos de
indefinidos, no de
indecisos, porque en
esta bolsa están los
indecisos y están
los que
primariamente
anuncian el voto en
blanco o el voto
anulado, es todo el
conjunto.
EC – Esa es una
pregunta que estaban
haciendo algunos
oyentes, dónde
figuran en la
encuesta de Factum
el voto en blanco y
el voto anulado.
OAB – Están en este
bolsón. Todavía no
consideramos
factible extraer un
número porque hay
gente que, como no
hacemos una única
pregunta sino
varias, se
contradice un poco,
en un momento dice
que votaría en
blanco o anulado y
por otro lado dice
que prefiere que
gane Mujica o
Lacalle. Se le
pregunta si está
seguro cuando dice “en
blanco” o “anulado”
y contestan que
tienen dudas,
entonces lo vemos
como alguien
indefinido, que
puede decantar en el
voto en blanco o no.
Por ahora no estamos
separando el voto en
blanco y anulado, y
parecería que lo
normal es que no
bajara de 2 a 3%.
Otra cosa
interesante es que
el nivel de
indefinidos es
parejo en las tres
grandes áreas del
país, este es un
dato importante
también.
EC – Volviendo a los
números globales:
Mujica-Astori 49,
Lacalle-Larrañaga
40, indefinidos 11.
¿Qué cambios hay con
respecto a la semana
anterior?
OAB – Mujica está
igual, estaba en 49
y ahora está en 49;
Lacalle baja dos
puntos, estaba en 42
y ahora está en 40;
y los indefinidos
tienen estos dos
puntos más que
pierde Lacalle,
estaban en 9 y pasan
a 11.
EC – ¿Entonces el
único cambio es que
Lacalle pierde dos
puntos que van hacia
los indefinidos?
OAB – Es más
complicado. Lacalle
claramente pierde
dos puntos, en
principio los que
pierde Lacalle pasan
a estar indefinidos
y ahí sí la mayoría
están indecisos pero
algunos ya están
diciendo en blanco.
Influye mucho que
todo el tema armas,
Feldman,
radicalismo, tiene
poca adhesión en la
población y ninguna
adhesión entre
votantes del Frente,
recordemos que
siempre dijimos que
la posibilidad que
tenían
Lacalle-Larrañaga de
ganar era derrumbar
la muralla del
Frente, que gente
que ha votado al FA
pasara por lo menos
a votar en blanco.
Pero no sólo eso
sino que además todo
este tema no capta
la adhesión de todos
los que estarían
votando a Lacalle y
Larrañaga y, al
revés, hay una
visión un poco
escéptica de un
número muy elevado
de gente, da la
percepción de que
por acá podría venir
la explicación de la
pérdida de estos dos
puntos.
Por otro lado,
Mujica no está
estable sino que lo
que gana y lo que
pierde se compensa.
EC - ¿Cómo es eso?
OAB – Pierde algunos
votos, gana otros y
entre lo que se va y
lo que viene da 49.
Se le va gente
porque otra vez
generó en gran
medida una imagen de
inseguridad sobre su
personalidad cuando
habló del Viagra
para Batlle, eso
generó mucho
desagrado y le hizo
perder votos.
EC – ¿Eso se
pregunta, se
averigua en la
encuesta?
OAB – Sí, todo esto
es producto de datos
de las encuestas, no
son especulaciones.
Y por otro lado, lo
de las armas arrojó
gente hacia el FA.
Así como hay gente
que tiene miedo del
Mujica guerrillero,
tupamaro, amigo de
Chávez, que es gente
que ya tenía muy
claramente definido
en el voto, también
hay gente que no
estaba definida y
que por ejemplo se
exhibiera como
prueba conspirativa
que Feldman tenía
literatura marxista
le recuerda períodos
anteriores del país,
períodos de un
discurso
autoritario, y esto
la volcó hacia
Mujica-Astori.
Entonces lo de las
armas no sólo hizo
caer a Lacalle sino
que tuvo un efecto
que reforzó a
Mujica; lo reforzó
porque le compensó
el error del Viagra,
de las declaraciones
sobre Batlle,
desagradables para
la gente.
EC – ¿Alguna
puntualización más a
propósito de esta
evolución?
OAB – Es importante
ver cómo juegan
dentro de los
partidos. Primero,
la retención de cada
partido -vamos a
manejar los números
en quebrados y no en
decimales, el
decimal da una falsa
precisión y el
entero es demasiado
grueso-: el FA más
Asamblea Popular
tuvo el 48 y ½% de
los votos y está
reteniendo el 46 y
½. Digo Asamblea
Popular porque casi
todas las personas
encuestadas que
votaron a Asamblea
Popular dicen que
van a votar a
Mujica-Astori.
EC - …Pese a que el
mandato no es ese,
el mandato es anular
el voto.
OAB – Claro, que
nadie sienta que se
está agrediendo a
Asamblea Popular,
desconociendo su
pronunciamiento,
pero uno tiene que
guiarse por lo que
dice la gente,
entonces como
universo tomamos la
suma de los dos. De
ese 48 y ½, 46 y ½
está reteniendo el
voto, manteniendo
fidelidad al voto.
Hay ¼ que va para
indefinidos y hay ¼
que se cambia de
bando: votó al FA y
ahora vota a
Lacalle-Larrañaga.
Este ¼ se compensa
con que hay otro
tanto del otro lado
que votó al PN y
está votando a
Mujica-Astori; esto
siempre pasa, son
pequeños “puchitos”
que se compensan,
por lo tanto su
efecto es neutro.
Casi dos puntos de
los que votaron al
FA están
indefinidos, no
están convencidos
como para por lo
menos en este
momento estar
definiendo el voto,
y a un 1 y ½ de los
que votaron al PN
tampoco les está
convenciendo el
retener el voto a
Lacalle-Larrañaga.
Es interesante que
ninguno está
llegando a la
totalidad de los
votos que tuvieron
en octubre.
EC – Y otro dato
importante a
incorporar es qué
pasa con los
votantes del Partido
Colorado (PC) en
octubre.
OAB – Esto es muy
importante porque el
PC obtuvo el 17%;
resulta que 11 y ½
del 17 –muy poco más
de la mitad– está
votando a Lacalle y
tenemos un 1 y ¼ que
está votando a
Mujica-Astori. Hay
un cambio de
frontera si ubicamos
al PC en el área pro
Lacalle –hay una
recomendación
oficial del PC a ese
voto– ya que hay un
1 y ¼ de todo el
electorado que votó
al PC en octubre y
en este momento está
diciendo que vota a
Mujica-Astori. Pero
hay un 4 y 1/4 % de
colorados
indefinidos, esto es
muy alto. En un
partido que obtuvo
el 17, más de la
cuarta parte de los
votantes colorados
está indefinido,
casi se duplicó el
número de colorados
indefinidos; lo que
perdió Lacalle, que
bajó de 42 a 40, son
los indefinidos
colorados que
subieron de 2 y ¼ a
4 y ¼ desde la
semana pasada a
esta.
Recordemos que el PC
recomienda el voto a
Lacalle-Larrañaga;
ahí figuran
Sanguinetti, Batlle,
Flores Silva que
están recomendando
el voto haciendo
campaña o
exponiéndose a favor
de Lacalle…
EC - …sí, Propuesta
Batllista como tal
también.
OAB – Propuesta
Batllista como tal,
y en algunos lugares
del interior con
actos conjuntos, hay
algunas agrupaciones
de Vamos Uruguay,
por ejemplo la de
Fitzgerald Cantero
en Montevideo, pero
lo que se nota es
una ausencia de
Pedro Bordaberry y
de los principales
referentes de Vamos
Uruguay de la
campaña electoral,
lo cual es una
señal. Recomiendan
pero de alguna
manera se quedan en
la recomendación, y
esto puede estar
incidiendo más allá
de lo que incide en
toda opción de voto.
EC – Para terminar,
¿qué conclusiones se
pueden extraer a
esta altura?
OAB – Primero, el
tema de las armas.
Recordemos que
cuando hablamos de
opinión pública a
nosotros no nos
interesa cómo son
las cosas, no nos
interesa qué pasa
con el señor
Feldman, las armas,
etcétera; lo que nos
interesa es cómo
cree la gente que
son las cosas porque
la gente va a actuar
según cómo cree que
son. Desde ese punto
de vista, lo que la
gente cree es,
mayoritariamente,
determinando el
voto, que las cosas
son diferentes a
como las vienen
planteando el PN y
Jorge Batlle y por
lo tanto está
reaccionando de una
manera negativa a
todos estos tipos de
planteos. De acuerdo
a estos resultados,
da la percepción de
que en este aspecto
el PN no eligió el
mejor camino que lo
lleve a la
posibilidad de
triunfo.
Segundo, ha caído el
énfasis. Todo esto
de las armas ocultó
el error de Mujica
sobre el Viagra, que
hubiera sido
equivalente a los
errores de Mujica
del mes de
setiembre, sin
embargo quedó oculto
por todo este
episodio. Y además
los temas débiles
del gobierno, que
siempre se supo que
son los puntos más
controversiales, en
los cuales el FA no
está dando buena
respuesta que es el
tema de los sectores
que están
desconformes –con
los temas del IRPF y
de la seguridad
pública– no están en
el centro del
debate, que era
donde uno se
imaginaba que
Lacalle y Larrañaga
iban a golpear
porque son los
puntos en que el FA
queda más
acorralado. Sobre
todo en el tema del
IRPF las respuestas
del FA no satisfacen
a la gente que está
desconforme con el
IRPF, ahí hay una
a-sintonía total
como lo hemos
marcado en otros
análisis. Y el tema
de delincuencia y
seguridad ciudadana
ha desaparecido del
escenario, cuando es
otros de los grandes
temas débiles que
tiene el FA.
Nos parece que por
acá están las
conclusiones sobre
lo que está faltando
en la campaña
electoral para la
fórmula desafiante y
el camino en el que
ha incursionado, que
ha debilitado a la
fórmula desafiante y
fortalecido a la
fórmula oficialista.
***