EMILIANO COTELO:
Con los números del
escrutinio primario
finalizado en el día
de ayer y excluyendo
los votos
observados, José
Mujica y Danilo
Astori están ganando
la segunda vuelta el
domingo con el 52,6%
de los votos con una
diferencia de más de
9 puntos sobre Luis
Alberto Lacalle y
Jorge Larrañaga, que
obtienen 43,3%. Los
votos en blanco
representan 2,29%
del total y los
anulados 1,78%.
La Corte Electoral
comenzará hoy el
escrutinio
departamental que
incluirá el cómputo
de alrededor de
35.000 votos
observados y se
espera que el jueves
la corporación esté
en condiciones de
proclamar a la
fórmula ganadora.
A propósito de estos
números y de los
gestos y hechos
políticos que se han
sucedido desde el
domingo es que el
politólogo Oscar A.
Bottinelli, director
de Factum, nos
propone hoy su
primer enfoque
posterior a la
segunda vuelta. El
título: “Primeros
apuntes al cierre
del ciclo electoral
2009”.
***
EC - ¿Por dónde
empezamos?
OSCAR A. BOTTINELLI:
Un problema es que
tuvimos un ciclo
electoral
larguísimo, con tres
elecciones; casi no
hubo tiempo de
analizar cada etapa.
Al terminar junio ya
se empezaba a hablar
de octubre, al
terminar octubre del
balotaje y ahora
termina el balotaje
y resulta que nos
encontramos con que
hay mucha asignatura
pendiente a un año.
Entonces vamos a
comenzar por lo más
inmediato, pero hay
algunos cambios
estructurales que se
han producido en el
sistema político en
el año que voy a ir
desgranando en
próximos apuntes
mezclándolos con la
coyuntura.
Los datos que
analizaremos son a
cuenta de mayor
exactitud del
escrutinio
definitivo, que
estará pronto
seguramente para el
fin de semana ya que
el escrutinio de los
votos observados y
las correcciones en
las actas producen
modificaciones a los
datos del escrutinio
primario. Nosotros
estamos manejando la
hipótesis de que
probablemente
Mujica-Astori
pierdan un 0,2 que
los gane
Lacalle-Larrañaga.
Probablemente
terminen en 52,4
Mujica-Astori y 43,5
Lacalle-Larrañaga y
la diferencia
entonces baje a
alrededor de 0,3 por
lo tanto esté más
bien en el 9 exacto.
Para en blanco y
anulado no se prevé
modificación,
estarían en 4,1.
EC – Con todas esas
salvedades hechas
antes de empezar,
¿cuáles serían las
primeras
consideraciones
sobre el resultado
del balotaje?
OAB – Primero
repitamos que para
hacer un análisis
más afinado, para
mucho de esto hay
que esperar el
escrutinio
definitivo, en el
que se abren votos
observados y se
corrigen los datos
de casi 7.000
circuitos. Después
hay que analizar los
movimientos que se
producen entre
octubre y noviembre
en cada circuito
para tener una base
y afinar más los
análisis.
Con esta base que
dimos de estimación
final de votos
veamos cómo fue lo
que podemos llamar
cruces, cambios, o
mantenimiento de
voto de octubre a
ahora. Recordemos
que formalmente
partimos con un
pronunciamiento
oficial a favor de
Mujica-Astori
solamente en el
Frente Amplio (FA);
a favor de
Lacalle-Larrañaga un
pronunciamiento
oficial del Partido
Nacional (PN) y más
o menos un apoyo del
Partido Colorado
(PC) expresado a
través de una
recomendación;
Partido
Independiente (PI)
libertad de acción;
Asamblea Popular (AP)
votó anulado.
La diferencia de
Mujica sobre Lacalle
va a terminar siendo
aproximadamente de 9
puntos, entre 8,9 y
9,0 o 9,1; esto da 2
puntos más que la
diferencia de Batlle
sobre Vázquez que es
el otro ejemplo que
tenemos de balotaje.
EC – Sí, el balotaje
de 1999.
OAB – Entonces un
primer apunte es que
esta diferencia fue
con más luz que la
de Batlle.
Si hacemos la
comparación de los
dos ganadores,
Mujica aumentó
alrededor de 4
puntos sobre su
base, sobre su
partido, que es el
único que lo apoyó
formalmente. Batlle
en cambio disminuyó
3 puntos sobre los
dos partidos que lo
apoyaron
formalmente. Se
puede decir en ambos
casos que el
candidato de
izquierda fue el que
aumentó y el
candidato
tradicional fue el
que bajó. Visto
desde el ángulo
ganadores-perdedores
Batlle ganó
perdiendo votos en
cuanto a la base de
soporte y Mujica
ganando votos en
relación a la base
de soporte.
EC – ¿Y si nos
detenemos en el voto
en blanco y el voto
anulado, que era
otro de los focos de
interés?
OAB – Acá vemos que
de octubre a
noviembre aumenta
levemente, del 2,8
al 4,1%. El análisis
nos da que la base
es de 2,8 –el
aumento es 1,3–, que
sería 0,8 colorado,
0,4 PI y 0,1 de AP;
suma el 1,3 más el
2,8 ya que venía de
blanco-anulado;
puede haber algún
cambio pero la
estimación anda por
acá.
EC – Es una
estimación que surge
de las encuestas
previas.
OAB – Surge de las
encuestas previas,
del ajuste de la
encuesta previa a
los resultados del
comportamiento
electoral, en este
caso el ajuste está
bastante afinado.
EC – ¿Qué más en la
comparación segunda
vuelta-primera
vuelta?
OAB – Mujica-Astori
parte de un 48% del
voto del FA; hay un
poquito del FA que
se pasa al PN y un
poco del PN al FA,
aproximadamente 0,25
de cada lado. Se
compensan, por lo
tanto vamos a partir
de la base de que
casi no existen, es
muy marginal.
Algunos van a decir
que conocen un
frenteamplista que
votó a Lacalle y
otros van a decir
que conocen a un
blanco que votó a
Mujica, pero son muy
pocos casos y se
compensan entonces
lo eliminamos del
análisis. De ese 48
el FA estaría
aumentando 4,4, 4 y
½, 4,4.
EC – O sea, Mujica-Astori
recibió 48% la
primera vuelta y
ahora obtiene 52 y
½, por eso toma 4
puntos y ½ más.
OAB – Toma 4 puntos
y ½ de fuera de lo
que es su soporte,
su sostén oficial.
EC – La pregunta es
de dónde vienen esos
4 puntos y ½.
OAB – La estimación
da 0,6 de AP, que
tuvo 0,7 y 0,6
fueron para Mujica-Astori;
del PI 0,7, que tuvo
2,5 lo cual es un
poquito menos de un
tercio; y del PC el
resto, que da
aproximadamente 3,1.
EC – El PC había
tenido 17% en la
primera vuelta.
OAB – Si observamos
esto quiere decir
que 1 de cada 5
colorados votó a
Mujica, este es un
dato no menor. Si
vemos por
departamento por
ejemplo en Salto fue
muy fuerte la
cantidad de
colorados que
votaron a Mujica.
Veamos ahora
entonces a
Lacalle-Larrañaga.
EC – Sí, qué pasó
con su variación
entre la primera y
la segunda vuelta.
OAB – La base de
voto blanco era de
29,1. Recordemos que
partimos de la base
de que perdió un
poquito de blancos
con Mujica pero
recibió del Frente,
se compensó la base
de 29,1. Aumenta a
43,5.
EC – Salta 14,4.
OAB – Más que salta
se agregó. ¿Cómo se
distribuye? Del PI
1,4, es decir que en
el PI se fue con
Lacalle más o menos
el doble de los que
se fueron con
Mujica. Del PC
aproximadamente 13%.
El 14,4 es 13
colorado y 1,4 del
PI. Un poco menos de
4 de cada 5
colorados votaron a
Lacalle, este es un
dato importante, es
muy alto el
seguimiento de la
recomendación pero
realmente queda una
fracción importante
que no siguió la
recomendación de su
partido.
EC – ¿Cuál sería el
resumen entonces de
todos estos
movimientos?
OAB – El resumen es
que en AP fue casi
todo para Mujica-Astori;
en el PI de cada 7
votos fueron 4 para
Lacalle, 2 para
Mujica y 1 en
blanco-anulado; en
el PC de cada 20
votos 15 para
Lacalle, 4 Mujica y
1 en blanco y
anulado.
***
EC – ¿Qué
conclusiones pueden
sacarse a propósito
de la distribución
territorial del
voto?
OAB – Tengamos en
cuenta siempre que
no es lo mismo que a
uno le vaya bien en
Montevideo o
Canelones a que le
vaya bien en Flores,
pero analicemos la
cantidad de
departamentos. De
los 19 departamentos
el FA obtuvo el
primer lugar en 11 y
el PN en 8. Ahora,
Mujica-Astori
ganaron en 5 y
Lacalle-Larrañaga en
14, es decir que hay
un cambio importante
desde el punto de
vista del predominio
territorial. El FA
ganó en el sentido
de ser primera
fuerza en una
competencia por lo
menos entre tres,
por lo tanto en
algunos
departamentos en que
el Frente iba
primero ayudó mucho
una alta votación
colorada. Entre
tres, con un
porcentaje no tan
alto se puede ser
primero; entre dos,
hay que estar muy
cerca de la mitad o
más de la mitad para
ganar.
EC – Sí, el tipo de
competencia era
completamente
diferente en octubre
y en noviembre.
OAB – Exacto. En
octubre Montevideo y
Canelones son los
únicos departamentos
donde un sólo
partido obtuvo la
mayoría absoluta,
que fue el FA; en
ningún otro
departamento ningún
partido había sacado
más de la mitad de
los votos, y ahora
Mujica-Astori
revalidaron la
posición del Frente
de ganar en
Montevideo y
Canelones, eso
estaba dentro de lo
más obvio.
Luego tenemos tres
departamentos más en
donde ganó la
fórmula Mujica-Astori,
y en los tres ya era
primera fuerza el
Frente: Salto,
Paysandú y Soriano.
En Salto la ventaja
fue grande, 8 puntos
de ventaja de Mujica
sobre Lacalle. En
Paysandú y Soriano
fue de 2 y ½ más o
menos, es una
ventaja real pero
muy apretada.
Importa lo de
Paysandú porque es
el departamento de
donde venía un
candidato de una de
las fórmulas –Jorge
Larrañaga–, y el
candidato sanducero
perdió en Paysandú.
El Frente viene
ganando en Paysandú
en octubre y en el
balotaje, lo cual da
cierta debilidad de
arranque para un
liderazgo de
Larrañaga.
Acá tenemos los
cinco departamentos
de predominio
frentista, es decir
en donde había
ganado en octubre y
donde gana ahora.
Ahora tenemos otras
situaciones. Hay dos
departamentos en
donde el Frente fue
primera fuerza y
ahora Mujica perdió
por muy poco con
Lacalle: San José y
Maldonado, donde el
triunfo de Lacalle
se dio con una
diferencia de entre
1 y ½ y 2 y ½%. Es
decir que ahí deja
de ser primera
fuerza.
Después hay dos
departamentos, Rocha
y Río Negro, en
donde también fue
primera fuerza el
Frente y donde
también gana Lacalle
pero la diferencia
fue un poco mayor,
alrededor de 4
puntos.
Y acá anoto una
curiosidad. En Cerro
Largo, donde fue
primera fuerza el PN
en octubre y donde
ganó Lacalle ahora,
la diferencia entre
Lacalle y Mujica fue
muy baja, 4 puntos,
la misma que tuvo
que fue al revés en
Rocha y Río Negro.
En Rocha y Río Negro
hubo 4 puntos de
ventaja para Mujica
[en octubre], en
Cerro Largo 4 puntos
de ventaja para
Lacalle. Recordemos
que Cerro Largo es
un departamento en
el que el PN es
primera fuerza y
ganó apenas. ¿Qué
pasó acá? El voto
colorado a Mujica en
Cerro Largo fue muy
alto.
Luego tenemos otros
dos departamentos en
donde el Frente fue
primera fuerza y
Mujica perdió con
Lacalle por una
distancia grande, de
8 a 9 puntos, que
son Florida y
Colonia. Acá el
primer lugar para el
FA queda entre tres
pero cuando está
bastante
equilibrado, y como
el voto colorado fue
bastante más hacia
Lacalle, Mujica ya
no es el ganador en
estos departamentos.
A la inversa, en los
ocho departamentos
en que el PN fue
primera fuerza ganó
Lacalle. El PN no
pierde ningún
departamento en que
fue primera fuerza,
algunos realmente
por muy poca
ventaja, como Cerro
Largo.
Y acá hay algunas
comparaciones que
son interesantes, la
ventaja de Lacalle
sobre Mujica en
Lavalleja es la
misma que en
Montevideo a la
inversa. Es decir,
son los dos
departamentos
extremos –por
supuesto es mucha la
diferencia de
población y
electorado–, en
Montevideo gana
Mujica sobre Lacalle
por casi 25 puntos y
en Lavalleja es
exactamente al
revés.
EC – Sí,
prácticamente 60 a
36 ¿no?
OAB – Sí, más o
menos. Después, el
segundo departamento
en cuanto a la
distancia de Lacalle
sobre Mujica es
Flores. Luego hay un
tercer escalón,
Tacuarembó y
Canelones también
son espejo, la
diferencia de Mujica
sobre Lacalle en
Canelones es la
misma que tiene
Lacalle sobre Mujica
en Tacuarembó. Y
repito otra vez,
cuidado con Cerro
Largo donde el PN
retuvo este primer
lugar pero se le
planteó un escenario
muy complicado a
Lacalle, que gana
por sólo 4 puntos.
EC – Y si miramos
hacia mayo, hacia
las municipales,
¿qué mapa del país
se va perfilando?
OAB - Tenemos que
hacer primero una
gran advertencia: lo
que vamos a ver más
que nada es lo que
podríamos llamar un
punto de arranque
hacia mayo viendo
octubre y noviembre,
pero hay pesos,
temas, candidaturas
y actitudes
políticas
específicamente
municipales o
departamentales.
Primero, hay muchos
intendentes que se
presentan a la
reelección o
intendencias que han
sido muy bien vistas
y que tienen un
sucesor claro que la
gente puede
revalidar o
cuestionar, y eso
puede producir un
corrimiento en el
voto de los
partidos. Está el
tema de las
candidaturas,
figuras de mucho
arraigo
departamental que
arrastran votos
extra partidarios.
Por último puede
haber acuerdos más
explícitos o más
tácitos entre el PN
y el PC, como
existieron tanto en
2000 como en 2005
que, si se dan, el
mapa cambia y se
aproxima más al de
noviembre que al de
octubre.
Vemos grandes
ventajas del FA para
retener Montevideo,
Canelones, Salto,
Paysandú, donde las
intendencias ya son
frenteamplistas, y
para ganar Soriano,
donde la intendencia
es blanca. Ahí el
tema es primero el
desnivel que puede
producir el
intendente Besozzi,
que tiene un muy
buen nivel de
aprobación, y cómo
se da la competencia
triangular. Si el PC
hace mucha fuerza,
el Frente tiene las
mejores
posibilidades de
ganar en Soriano; si
hay corrimiento de
votos del PC al PN y
lo que tuvo Mujica-Astori
se derrumba de voto
colorado, la
posibilidad del PN
de retener la
intendencia es
buena. Pero en
principio, con los
números de octubre y
noviembre aparecen
buenas chances de
que el FA gane una
intendencia y el PN
pierda.
EC – ¿Cuáles serían
otras situaciones?
OAB – El FA tiene
las intendencias de
Maldonado y Rocha y
el PN tiene San José
y Río Negro. Acá
habría posibilidades
para el Frente tanto
de retener Maldonado
y Rocha como de
ganar Río Negro y
San José dependiendo
de lo que llamemos
el nivel de
triangulación. En
otras palabras,
cuánto es una
competencia de dos,
donde el PC vote muy
abajo, casi
desaparezca, o
cuánto es una
competencia de tres;
obviamente cuanto
mayor es la
competencia de tres
más sólida es la
posibilidad de
triunfo para el FA.
EC – ¿Y qué pasa en
Florida y Treinta y
Tres, que hoy son
otros departamentos
frenteamplistas?
OAB – En Florida el
panorama es
complicado, ahí
realmente el FA
necesita de una
buena triangulación
porque el FA fue
primera fuerza por
una diferencia muy
escasa sobre el PN
en octubre, 2 puntos
y ½, y fue muy
fuerte la diferencia
de Lacalle sobre
Mujica, 8 puntos.
Esto inicialmente
presenta un panorama
complicado para que
el FA retenga
Florida, necesita
que el PC haga
muchísima fuerza y
que entonces se
mantenga esa mínima
diferencia.
Recordemos que en
2005 en Florida el
FA ganó la
intendencia en un
casi empate.
En Treinta y Tres se
lo ve extremadamente
complicada,
recordemos que el PN
había ganado allí en
octubre de 2004; en
mayo de 2005 a raíz
de que hay
claramente una fuga
muy importante de
voto blanco hacia el
FA, gana el FA, gana
Amaral; y ahora el
FA perdió en
octubre, el PN fue
primera fuerza con 5
puntos y ½ de
ventaja sobre el
Frente, es decir que
ya es el PN solo –no
tiene nada que ver
cómo sea la
triangulación– y
además ahora Lacalle
le sacó 12 puntos de
ventaja a Mujica. Es
decir que acá
tendría que haber un
juego muy
estrictamente
municipal, donde se
jugara mucho la
figura del
intendente y el peso
de la intendencia en
cuanto a imagen de
la gente, pero es
una carrera en la
que el FA corre
completamente de
atrás para tratar de
retener esta
intendencia.
EC – Y completamos
la recorrida por el
interior.
OAB – El PN tendría
algún riesgo en
Cerro Largo desde el
momento en que el
triunfo de Lacalle
sobre Mujica fue muy
reducido, de 4
puntos; la ventaja
del PN sobre el FA
en octubre también
fue muy baja, es
decir que con
mayores
probabilidades para
que el PN retenga la
intendencia de Cerro
Largo yo diría que
es la que tiene en
riesgo, además de
Río Negro y San
José. En cambio
aparecen muy
consolidadas
Artigas, Rivera,
Tacuarembó, Durazno,
Flores y Lavalleja.
Habría que ver
algunos elementos
locales, el PC tiene
la intendencia en
Rivera y Tabaré
Viera no es
reelegible. Hay que
ver cómo pesan estos
juegos municipales,
pero dejando de lado
los juegos
municipales,
comparando solo
octubre y noviembre,
el PN aparece con
estos seis
departamentos
consolidados porque
es muy claro el
triunfo de Lacalle
sobre Mujica, el PN
es la primera fuerza
muy holgadamente y
con mucha luz.
***
EC – ¿Algunas otras
conclusiones?
OAB – Dos apuntes a
cuenta de mayor
cantidad. Primero,
el FA obtuvo un
apoyo en octubre 2
puntos y ½ inferior
a la elección
anterior y 4,1 por
debajo de lo que
debería haber tenido
–recuerden que en
algún momento
presentamos lo que
era el recambio
biológico, que lo
favorecía porque
entre otras cosas
mueren más blancos y
colorados que
frenteamplistas por
la distribución por
edad del voto, y
potencialmente el
Frente tenía más
captación de su
potencial normal
entre los jóvenes–.
Hay que tener
cuidado porque esta
caída ya se nota a
mediados de 2007, el
FA llega producto de
lo que cayó por
encima de lo que
había caído en 2007.
Este es un tema de
desafectos en
relación al gobierno
y no al candidato y
si esto no se toma
en cuenta en el
gobierno, los
lugares donde hay
desafecto pueden
seguir complicado al
Frente más adelante.
Segundo, más allá de
la gran polémica
–que tiene mucho de
subjetivo porque los
partidarios de uno
van a decir una cosa
y otra de otro– la
forma en que votó
Mujica en el
balotaje frente a
Lacalle está
demostrando que el
candidato no ha sido
un elemento negativo
hacia el FA y que
hubiera concurrido
como hubiera
concurrido da la
impresión de que la
votación del FA
hubiera andado más o
menos por los mismos
niveles.
***
EC – Ya que estamos
con apuntes breves
en el final otro
tema que quedaba
abierto y pendiente
era la performance
de las empresas
consultoras de
opinión pública, que
tanta polémica dio
lugar este año.
Ahora con los
números de la
segunda vuelta ¿qué
elementos nuevos se
agrega?
OAB – Lo que se
agrega ya es una
confirmación más
rotunda aún. Las
encuestas
profesionales
confirmaron su
rigor, su seriedad,
gracias a ellas los
uruguayos llegaron
al 29 de noviembre
con un panorama
claro. El domingo no
hubo sorpresas, ya
era muy claro el
clima de la gente.
Algún día tendrán
que terminar esta
polémica, van varias
elecciones en que
dicen que se terminó
y reaparecen cada
vez con más fuerza.
Uno diría también
que a esta altura
queda más mal parada
la gente que sigue
haciendo estos
cuestionamientos,
porque la
confirmación de la
importancia, la
utilidad, la
seriedad y el rigor
de las encuestas
profesionales ha
sido rotunda.
EC – En el caso de
Factum hubo una
aproximación
interesante entre la
última encuesta, la
difundida la semana
pasada, y el
resultado final.
OAB – Sí, nosotros
tenemos cuatro
elementos: la
proyección de
indefinidos que
hicimos acá el
jueves de mañana En
Perspectiva de la
última Encuesta
Nacional Factum de
la encuesta
preelectoral; la
boca de urna que no
se divulgó
públicamente, aunque
estos datos que voy
a dar los tenían
Lacalle y Mujica; y
la proyección de
escrutinio. Esto
comparado con la
estimación del
resultado final da
lo siguiente: en
relación a Mujica-Astori
la proyección de
indefinidos, la
última encuesta, se
proyectaba 51-52; la
boca de urna 51-53;
la proyección de
escrutinio en
números redondos 52;
y el resultado final
estimado también
redondea en 52,
quizás 53 pero va a
redondear
seguramente en 52.
Es decir que tuvimos
51-52, 52-53, 52-52
. En relación a
Lacalle-Larrañaga,
la encuesta
preelectoral daba
44-45; la boca de
urna 43-45; el
redondeado de la
proyección de
escrutinio 44; y
redondeado la
estimación final va
a ser entre 43 y 44
pero va a redondear
seguramente en 44.
Es decir que
estuvimos exactos
tanto en Mujica-Astori
como en
Lacalle-Larrañaga.
En la proyección
habíamos manejado
alrededor de 4
–entre 3 y 5– para
en blanco-anulado,
ya en la boca de
urna dijimos 4, en
la proyección de
escrutinio 4 y la
estimación final va
a ser 4.
EC – Felicitaciones
entonces por ese
trabajo.
OAB – Realmente
estamos muy
contentos. Es muy
grande el esfuerzo
físico e intelectual
de hacer este
trabajo y la
cantidad de gente
que participa en
ello. Y este año con
el agregado del
estrés adicional por
las brutales
campañas –de las que
hicimos un análisis
muy largo la primera
semana de noviembre–
que hubo contra las
encuestas en general
y contra Factum en
particular, que fue
la cabeza de turco
más grande que hubo
en el ataque a las
encuestas. Por lo
tanto el buen
trabajo nos
reconforta porque
termina
definitivamente y
hecha por tierra
todas las campañas y
ataques que
recibimos. Y lo más
importante, se le
dio un gran servicio
a la población, por
supuesto nosotros y
los medios de
comunicación entre
ellos radio El
Espectador, y la
gente debe entender
además que estos
medios de
comunicación están
prestando un
servicio de
primerísima
utilidad.
***
EC – Gracias
entonces y nos
reencontramos el
próximo viernes, ya
retomando la forma
habitual de trabajo.
OAB – Exacto. En los
análisis políticos
vamos a tratar de ir
mezclando el futuro
y la coyuntura con
conclusiones salidas
de este año en que
hubo cambios
importantes en el
país.
***